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sábado, 29 de marzo de 2014

Aportes a la Declaración de Ultrecht - cuarta parte




El cuarto postulado:

“En cuanto a otras Encíclicas publicadas por los Obispos de Roma en épocas recientes, por ejemplo, las Bulas "Unigenitus" y "Auctorem Fidei", y el "Sílabo de 1864", las rechazamos en todos sus aspectos tal como están en contradicción con la doctrina de la Iglesia primitiva, y no les reconocemos ninguna autoridad sobre las conciencias de los creyentes. También renovamos las antiguas protestas de la Iglesia Católica de Holanda contra los errores de la Curia Romana, y contra sus ataques a los derechos de las Iglesias nacionales”

La Bula Unigenitus fue promulgada por el papa Clemente XI en el año 1713 en el marco de una seria controversia entre el Obispo de Roma y Noailles al frente de la Iglesia de Paris, donde el punto de partida del enfrentamiento fue la publicación en 1671, por parte de Quesnel, del libro titulado Abrégé de la moral de l'Evangile" conteniendo explicaciones y comentarios de los Evangelios en francés. Entre acusaciones de herejía por parte del Obispo de Roma y desacato a la Bula por parte del Obispo de París, la iglesia gala quedó dividida al Roma no aceptar la propuesta de Luis XIV, rey de Francia, de convocar un concilio nacional para discutir el tema.
La Bula Auctorem Fidei fue promulgada por el papa Pío VI en el año 1794 en el marco de otra seria controversia entre el Obispo de Roma y Escipión de Ricci al frente del Sínodo de Pistoya (Toscana), donde el punto de partida es la tesis eclesiológica inspiradas en el teólogo Pietro Tamburini. Algunos de los decretos sinodales, tuvieron una gran influencia en la concepción eclesiológica de los libertadores americanos, esos hombres que llevaron adelante la gesta independentista en el continente, sobre todo al confrontar las realidades Iglesia – Estado , discutir los asuntos temporales de la Iglesia y las prerrogativas del Obispo de Roma.
El Sílabo de 1864 fue promulgado por el papa Pío IX presentando el “Índice de los principales errores de nuestro siglo ya notados en las Alocuciones Consistoriales y otras Letras Apostólicas de Nuestro Santísimo Padre Pío IX” donde el Obispo de Roma arremete entre otros, contra el pluralismo religioso, el racionalismo moderno, el socialismo, el comunismo, las sociedades secretas, las sociedades bíblicas, las sociedades clérigo – liberales, la supremacía eclesiástica sobre la civil, la sociedad civil en sus relaciones con la Iglesia, la moral natural, el matrimonio civil y el alcance legal, la limitación de poderes del obispo de Roma, el liberalismo; un total de 80 errores considerados por la sede romana.

A partir de la segunda mitad del segundo mileno, se ha ido generando una consolidación del Obispo de Roma debilitando a otros obispos y a las Iglesias nacionales, mediante acciones directas o indirectas, como los mencionados en este punto, pero que en el correr del siglo XIX y XX se han pretendido consolidar aún más.

Adherimos a este postulado, nosotros y nosotras, la Iglesia Antigua de Uruguay  - Diversidad Cristiana y rechazamos toda injerencia, tanto del obispo romano en nuestra iglesia, como de otras autoridades eclesiásticas que, no siendo las legítimas de nuestra denominación, pretendan limitar, condicionar o contradecir la doctrina de la iglesia primitiva a la que adherimos plenamente.


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