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lunes, 25 de abril de 2011

El Evangelio de Juan - segunda entrega

Comentarios de la Biblia Queer sobre el Evangelio de Juan - segunda entrega.
Por Robert E. Goss - Traducción de nuestra hermana MCRP


LA PALABRA HECHA CARNE: FUIDEZ “QUEER”

La encarnación ha sido un problema fundamental para los cristianos a través de las épocas. La negativa del cuerpo se desarrolló en el sincretismo de la Cristiandad con las filosofías despreciadoras del cuerpo del mundo greco-romano y con el desarrollo del ascetismo cristiano. Los cristianos han apenas tolerado el cuerpo. Hace años,  me sorprendió cuán incompatibles eran las teologías “anti-cuerpo” con el Cuarto Evangelio. La encarnación de Dios en el Jesús humano es un acontecimiento físico. Rosemary Haughton escribió: “El Cristianismo es, mucho más que cualquier otra, una religión física, la cual es una razón para que muchas personas de mente espiritual lo encuentren grueso y carnal, y traten de refinarlo y “espiritualizarlo”. Pero es inevitablemente “carnal”, pues fue fundado en la carne humana de…Cristo” (Haughton 1969: 38).

El Evangelio de Juan desarrolla las reflexiones Cristológicas más profundas sobre Jesús que encontramos en el canon cristiano de las Escrituras. Por lejos, Juan es el más “queer” de todos los Evangelios. Entreteje la fluidez de género de Jesús,  como la encarnación de la Palabra Divina, con Jesús como la revelación de Dios. Jesús es la manifestación suprema de la Palabra de Dios y la encarnación de la Palabra Divina. Expresa una alternativa a la imaginería masculina de Dios (Johnson 1992c) Martin Scott argumenta:

“El punto de la Cristología de la Palabra, en el Evangelio de Juan, es precisamente que Jesús Sabiduría no es un solo un hombre, sino más bien la encarnación de ambas expresiones de lo divino: masculina y femenina, dentro de la limitación del cuerpo humano” (Scott 1992: 72).

Para Scott, Jesús muesta los rasgos femeninos del modelo de la Sabiduría de Dios, pero su masculinidad complica los aspectos femeninos de la Sabiduría. Collen Conway anota que Jesús en el Evangelio de Juan, como se refiere a Dios como Padre es “obediente, sumiso, no puede hacer nada por su cuenta” (Conway 2003: 179) Jesús es omni-género, fluido en las expresiones de género con relación a varios caracteres y a Dios. Toma un papel sumiso como un esclavo o una mujer, al lavar los pies de sus discípulos, se muestra penetrado por el sistema patriarcal romano, clavado a la cruz. Su carne es penetrada por el sistema fálico de la conquista patriarcal  y su regla. Jesús, como encarnación de la Sabiduría de Dios, sufre el abuso que muchas mujeres han enfrentado del sistema patriarcal, de poder y violencia.

La teóloga latina bisexual Marcella Althaus-Reid desarrollo su Bi/Cristología en el pasaje de Juan 1.14: “la palabra se hizo carne y estableció una tienda entre nosotros”:

“Solo es aceptable una categoría Bi/Cristo que no está establecida; ninguna mono-relación podría haber sido tan fácilmente construida con esto. La Bi/Cristología camina como un nómade en las tierras de la oposición y las identidades exclusivas, y no levanta su tienda para siempre en el mismo lugar. Si consideráramos que en el Evangelio de Juan 1.14, el verbo es haber “morado entre nosotros” como un tabernáculo (una carpa) o “puso su carpa entre nosotros”; la imagen nos trae la alta movilidad de Cristo y la falta de un espacio fijo o fronteras definidas. Las carpas son fácilmente desmontadas y no se convierten en ruinas o monumentos; más bien son plegadas y guardadas o utilizadas para otro propósito cuando están viejas. Las carpas cambian de forma cuando hay vientos fuertes, y su adaptabilidad – más que su inmovilidad es uno de sus más grandes rasgos”. (Althaus-Reid 2001ª: 119-20)

Ciertamente, la Palabra encarnada es una revelación de Dios. El Prólogo de Juan coloca la historia de Jesús dentro de la historia de Dios, proporcionando un contexto cósmico para la misión de Jesús, que es traer luz y revelar a Dios. También plantea el tema de la movilidad y fluidez de Dios la Palabra encarnada de Dios. La Palabra de Dios es fluida, y los fundamentalistas con fijas y literales concepciones religiosas se oponen a la Palabra: “Vino al mundo que le pertenecía, pero su propia gente no lo aceptó. Pero a los que lo aceptaron y creyeron en él, les dio el derecho de ser hijos de Dios” (1.11-12) Dios se revela en Cristo: “Yo soy el pan de vida; soy la luz del mundo; soy el buen pastor; soy el vino y ustedes los sarmientos; soy la resurrección y la vida; yo soy”. En cada una de estas afirmaciones, Cristo se revela, y su propio pueblo no lo aceptó. Las personas “queer” fácilmente comprenden esta resistencia a salir, revelarse; comprenden la hostilidad religiosa e incluso la oposición letal fundamentalista a mostrarse. El “Derecho Religioso” del siglo I DC era tan recalcitrante y antagonista como sus contemporáneos sucesores cristianos.

2 comentarios:

  1. Que Bíblia é essa da qual foram extraídos estes comentários?
    Que Deus os abençoe
    Abraços
    Rolf
    Porto Alegre, Brasil

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  2. Estimado Rolf, la Biblia Queer es un material de origen inglés, que nuestra hermana Cris está traduciendo progresivamente. Es una traducción e interpretación bastante libre y desde una perspectiva queer. Un abrazo. Julio.-

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