Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

domingo, 29 de julio de 2012

29 de Julio - Jornada Nacional de Lucha contra el SIDA


En el día de hoy, 29 de julio, en Uruguay se conmemora el Día Nacional de Lucha contra el SIDA. Las comunidades cristianas integrantes del ESPACIO ECUMÉNICO VIH SIDA - URUGUAY, nos sumamos a esta iniciativa, orando en la jornada de hoy y actuando en la jornada de mañana, a través de un servicio de consejería pastoral, el próximo lunes en:

Iglesia Valdense 8 de Octubre 3039 (frente al Hospital Militar) de 12:30 a 14:30

Iglesia Luterana 8 de Octubre 3324 (al lado del CASMU) de 17:00 a 19:00

jueves, 26 de julio de 2012

Ordenación del Diácono Vartán Kalemkerian

En una acogedora y sencilla celebración comunitaria, nuestro hermano Vartán Kalemkerian fue ordenado diácono, el pasado 15 de julio. La comunidad reunida en torno a la mesa compartida, como las primeras comunidades cristianas, reconoció los dones de diaconía que el Espíritu Santo le brindaba a través de nuestro hermano. Compartimos algunas de las fotografías:


Nuestro hermano es instituido diácono por la imposición de manos


La comunidad invoca al Espíritu Santo y ora sobre nuestro hermano, como en las primeras comunidades cristianas.


Miembros de la comunidad imponen la estola y entregan la Biblia



Entrega de la licencia


El diácono Vartán proclama el Evangelio a la comunidad.





El diácono reparte la Comunión a la comunidad 


La comunidad reunida, festeja con alegría este paso de Dios por ella.


martes, 24 de julio de 2012

Comentarios Queer a la Biblia - Séptima entrega - Parábola del trigo y la cizaña



EVANGELIO DE MATEO / Thomas Bohache
Traducción MCRP / Diversidad Cristiana


MATEO 13. 24-30
Parábola de la mala hierba entre el trigo

Jesús les contó esta otra parábola: “El reino de Dios es como un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero todos estaban durmiendo, llegó un enemigo que sembró mala hierba entre el trigo, y se fue. Cuando el trigo creció y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Entonces, los trabajadores fueron a decirle al dueño: “Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?” El dueño les dijo. “Algún enemigo ha hecho esto. Los trabajadores le preguntaron: “¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?” Pero él les dijo: “No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo. Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandará  a los que han de recogerla que aparten primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla y que después guarden el trigo en mi granero”.

Esto está de acuerdo con las afirmaciones de Jesús en otro lugar, sobre el juicio a los otros. (Mateo 7.1-5), y es esencial para una teología “queer”, que reconoce la presencia de Dios en nuestras vidas, como dinámica, progresiva y no-estática, confirmando así las visiones contemporáneas de la fluidez de toda la sexualidad (Mollenkott: 2001)

Mateo sigue inmediatamente esta parábola con las parábolas de la Semilla de Mostaza y la Levadura en la Harina (13. 31-32 y 13.33)

Mateo 7. 1-5
“No juzguen a otros, para que Dios no los juzgue a ustedes. Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes midan, Dios los medirá a ustedes. ¿Por qué te pones a mirar la paja que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo? Y si tú tienes un tronco en tu propio ojo, ¿cómo puedes decirle a tu hermano: - Déjame sacarte la paja que tienes en el ojo? ¡Hipócrita!, saca primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la paja que tiene tu hermano en el ojo.”

Mateo 13.31-32-33
Jesús también les contó esta parábola: “El reino de Dios es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como un árbol, tan grande que las aves van y hacen nidos en sus ramas.”

También les contó esta parábola: “El reino de Dios es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa.”

Ambas parábolas confirman la desestabilizadora, impredecible naturaleza del Reino de Dios. La semilla de mostaza es “la más pequeña” de las semillas, y sin embargo, crece hasta proporciones gigantescas y puede transformarse en el hogar de varias aves. Esto está de acuerdo con la descripción que Jesús hace de la basileia, como una oferta generosa por parte de Dios, abierta a todos y todas, y dando la bienvenida a grupos diferentes. (Véase más abajo las acciones de Jesús en esta inclusividad, en sus sanaciones, exorcismos y alimentación) Más aún, John DominicCrossan ha afirmado que la semilla de mostaza fue incluso considerada peligrosa, pues es incontenible y podía arruinar un campo – “un arbusto espinoso, con propiedades peligrosas” (Crossan 1995: 65) De la misma manera, la levadura, mientras que es necesaria para la masa, también es potencialmente subversiva y peligrosa por sus resultados finales, ya que demasiada cantidad arruina el pan. La levadura es un agente de corrupción, que transforma la masa incluso mientras se corrompe (Carter 2000: 291) Esta calidad peligrosa, indetenible, subversiva  es lo que Jesús compara con el Reino de Dios. Este reino se comportará “como un enajenado”, arruinando el poder de Roma y los privilegios de la aristocracia judía, mientras comparte la abundancia de Dios, con cada uno/una en su huella. Entonces y ahora, hace “queer” el estatus quo (¿corrompiendo su corrupción?), mientras sacude y remueve lo que ha sido engrandecido por la ambición y codicia humanas y la deslealtad con Dios.

Las parábolas judías (Mateo 20. 21,25)¿?, por otra parte, mientras sin duda están dirigidas hacia los elementos más pobres de la sociedad, son sin embargo, diseñadas para ser oídas por los poderosos, que están viviendo a expensas de los pobres.

Por lo tanto, se detecta en estas parábolas un elemento de cruel y juicio que no se hallaa en las historias galileas. Más aún, a medida que las imágenes de Jesús se hacen más estridentes, se mueve – a sabiendas – cada vez más cerca de su muerte en Jerusalén, como un insurgente político. Así, estas parábolas deben ser examinadas en cuanto a cómo contribuyen al miedo de las autoridades romanas y religiosas y a las sospechas sobre Jesús, con una visión hacia cómo pueden informarnos más en una lectura “queer” del Evangelio de Mateo.

La parábola de la Viña (Mateo 20. 1-16) demuestra que en el reino de Dios todos han de ser tratados de igual manera. Jesús compara a Dios con un patrón que trata igual a sus empleados, incluso aunque tengan diferentes niveles de categoría y se hayan comportado en forma diferente. Esta igualdad complementa el resto del ministerio de Jesús, tanto en palabras como en acciones, en su acusación hacia la sociedad. En esa sociedad, dominaban las reglas imperiales y aquellas elites locales que les servían para controlar la mayor parte de la riqueza y las posesiones materiales, mientras quienes eran los más numerosos, tenían el mínimo. “En lugar de usar los salarios para reforzar las distinciones, [el dueño] los utiliza para expresar igualdad y solidaridad” (Carter 2000: 397)

Otro Dios es posible (entrevista 31) - ¿Dios hace milagors?



ENTREVISTA 31
¿Dios hace milagros?


RAQUEL       Sí, te copio bien… Aló… Sí, ya los colegas se fueron… Dame paso… Amigas, amigos de Emisoras Latinas, continuamos en Cafarnaum. A nuestro lado, Jesucristo, con quien tenemos que aclarar muchísimas cosas. Disculpe que insista, pero debemos volver al tema de los milagros.

JESÚS          Pues volvamos, Raquel.

RAQUEL       En la reciente y accidentada rueda de prensa, usted decía que el milagro es compartir. Compartir la comida, los bienes que tenemos, cambiar de vida. Pero la gente busca otros prodigios. A Lourdes, a Fátima, a otros santuarios, los enfermos peregrinan pidiendo curaciones. ¡Y cuántas cruzadas de milagros y sanaciones no se celebran!

JESÚS          Como en mi tiempo. Iban a la piscina de Betesda y al Templo
de Jerusalén… y rezaban y pedían a Dios que los curara…

RAQUEL       ¿Y?

JESÚS          Y nada.

RAQUEL       Nuestra audiencia se preguntará: Si Dios es bueno… ¿qué le costaría curar a una viejita que le reza y le enciende velas y le suplica que la cure?

JESÚS          Tú lo has dicho. Dios es bueno. Y como bueno, tendría que curar
a esa viejita y a todos los viejitos que le rezan. ¿No te parece que Dios sería muy injusto si cura a una sí y a noventa y nueve no?

RAQUEL       Tal vez esa señora lo merece porque rezaba más que los
demás, porque tenía más fe.

JESÚS          No, Raquel, la fe no es una moneda para comprar milagros.
“Señor, te doy tanta fe a cambio de un par de milagros.”

RAQUEL       Entonces, que los cure a todos…

JESÚS          Y como nadie quiere enfermar, como nadie quiere morir, Dios tendría que convertirse en médico, y suspender la muerte, y andar curando a todo el mundo todo el tiempo.

RAQUEL       Pero podría hacer alguna excepción, no sé, algún trato especial
con algunas personas…

JESÚS          Dios no tiene preferencias con nadie. Recuerdo cuando se desplomó una torre en Siloé y mató a 18 galileos. Los que se salvaron dijeron: Gracias a Dios que nos salvamos… ¿Y los que se murieron? ¿Eran peores que los que quedaron vivos? ¿No merecían también vivir? No, Dios no tiene preferencias.

RAQUEL       Entonces, ¿por qué murieron esos 18 galileos?

JESÚS          Porque les cayó la torre encima. Porque los albañiles habrán
fabricado mal la torre. O porque un mal viento la echó abajo.

RAQUEL       En cualquiera de los casos, desastre natural o error humano, Dios
podría haber impedido que la torre se cayera.

JESÚS          Si Dios estuviera corrigiendo el mal trabajo de todos los albañiles
del mundo, si Dios se dedicara a cambiar el rumbo de los vientos, a impedir todo lo malo que nos pasa, todo lo que hacemos mal, tendría que ser médico y maestro de albañiles, y ocuparse de las lluvias y de las cosechas, y ser juez para resolver los pleitos… y nosotros no seríamos hombres y mujeres, sino muñecos de barro en sus manos. Muñecos sin alma, sin libertad.

RAQUEL       En resumen, usted nos dice que Dios no actúa. Que no cura a nadie, porque tendría que curar a todos. ¿Es así?

JESÚS          Así es.

RAQUEL       A mí y seguramente a muchos de nuestros oyentes, nos asalta una duda. ¿Para que sirven, entonces, las oraciones pidiendo salud, pidiendo trabajo, pidiendo…?

JESÚS          ¿Te puedo pedir algo a ti?            Aquí en Cafarnaum vendían antes unos
pescados sabrosísimos. Quiero ver cómo los hacen ahora. ¿Me acompañas? ¿Me puedes invitar? Y seguimos conversando.

RAQUEL       Por supuesto. Está invitado. Así hago yo el milagro de compartir. Raquel Pérez en Cafarnaum, a través de Emisoras Latinas y en Internet en nuestra página www.emisoraslatinas.net

CONTROL    CARACTERÍSTICA MUSICAL

LOCUTOR    Otro Dios es Posible. Entrevistas exclusivas con Jesucristo en su
segunda venida a la Tierra. Una producción de María y José
Ignacio López Vigil con el apoyo de Forum Syd y Christian Aid.


MÁS DATOS SOBRE ESTE POLÉMICO TEMA…

Director de un casino

El problema del mal en el mundo ha sido siempre para cualquier conciencia sensible el Problema Mayor con el que tropieza la fe en Dios. El tropiezo surge de una determinada imagen de Dios: si Dios es el creador de todo, si es todopoderoso e infinitamente bueno, ¿por qué permite el sufrimiento, por qué las catástrofes, por qué el mal, por qué la muerte? ¿No podría evitar todo eso? ¿No podría actuar para impedir los males, no podía hacer milagros para liberarnos de tanto dolor?

A veces, son las metáforas, las comparaciones, las que nos ayudan no a dar respuesta sino a preguntarnos en otra dirección. Es esto lo que hace el teólogo alemán Eugen Drewermann cuando reflexiona:

A Dios no se le puede concebir como si fuese el hombre que planifica el horario de los trenes. Si se me permite una imagen, utilizaría la del director de un casino que no pusiera interés en que todos los jugadores ganaran, pero que sentiría curiosidad por saber qué iba a pasar. Me imagino a un Dios que trata de sacar adelante el mundo tal como es. Si existe, ha renunciado a saber cuál va a ser el destino de este mundo. Para las ciencias naturales, que están guiadas por la relación entre el azar y la necesidad, es una imagen adecuada, que nos permite comprender por qué nuestra Tierra cobija tantas maravillas y, al mismo tiempo, tanto sufrimiento. Las dos cosas relacionadas de una forma inseparable. Y así hay que asumirlo. Y así hasta el final. Los seres humanos tenemos que aprender a aceptar un mundo abierto y no determinado, porque es esto lo que nos hace tremendamente responsables de nuestros actos.


Torres mal construidas

En el evangelio de Lucas (13,4) Jesús se refiere a una torre en Siloé que al derrumbarse mató a dieciocho galileos. Cuántos desastres se evitarían si quienes “construyen torres” fueran responsables en su trabajo, si todos los trabajadores y profesionales hicieran bien las cosas que tienen que hacer. Hay mucho sufrimiento evitable en el mundo, mucho sufrimiento que nos causamos nosotros mismos y que causamos a los demás. Por eso es tan sensata y útil esa oración que se ha popularizado en diversas versiones y en distintos ambientes: Dios, dame fuerzas para cambiar lo que es posible cambiar, dame paciencia para aceptar lo que no es posible cambiar y dame sabiduría para distinguir una cosa de la otra.

sábado, 21 de julio de 2012

El Evangelio de Mateo (sexta entrega) La perfección


 
EVANGELIO DE MATEO / Thomas Bohache
Traducción MCRP / Diversidad Cristiana


MATEO 5.48
Sean ustedes perfectos, como su Padre que está en el cielo es perfecto.


 “El reino de Dios, en las palabras utilizadas por Jesús…es la forma en que serían la vida y la sociedad,  si un Dios compasivo fuera imitado, en lugar de imitar a los gobernantes romanos, los reyes clientes y el orden del Templo”. (Nelson-Pallmeyer 2001: 174)

La interpretación que hace la Torah de Jesús es la que últimamente lo pone en conflicto con los demás maestros judíos. El tiempo de Mateo, comparte con Jesús en que no hay un judaísmo único, definitivo, sino varios, que compiten por la atención y la respetabilidad. Esto se refleja en el Evangelio de Mateo, en el cual la Torah y el templo son temas fundamentales de controversia en las confrontaciones de Jesús con los escribas, los fariseos, los saduceos y otros, que creen que  deberían ser los únicos árbitros de la fe ancestral.


Esto debió haber resonado en la comunidad judía cristiana de Mateo, pues ella luchaba con otras comunidades judías en cuanto a cómo estudiar la Torah; o sea, si la interpretación adecuada y el cumplimiento de la ley era a través de Jesús mismo o de los rabinos (los sucesores espirituales de los fariseos), que buscaban controlar la práctica judía y actuaban como policías después de la destrucción del templo. Por esta razón, el Evangelio de Mateo puede ser utilizado en una forma anti-semita, por lectores que no tienen cuidado de colocarlo en su contexto: es tentador para ver contrastes importantes (Jesús, correcto, versus los fariseos, erróneos: el Cristianismo, bueno, versus el Judaísmo, malo; la letra de la ley, mala, versus el espíritu de la ley, buena; la libertad cristiana, buena, versus el legalismo judío, malo; etc.) Esto en lugar de reconocer las características de una disputa inter-religiosa, en la cual ningún grupo está absolutamente correcto ni absolutamente equivocado (véase Saldarini 1994: 44-8, 87-90)

Vemos esto hoy en la comunidad “queer”, en el a menudo fuerte debate entre “religión” y “espiritualidad”, en la cual cualquier tipo de tradición de fe organizada se ve como homofóbica y enemiga de la espiritualidad genuina, o las tradiciones orientales son juzgadas automáticamente más liberadoras que las occidentales. Lo que debería ser central en cualquier discusión espiritual, es el Amor de Dios/el Divino/ el Último (como sea que elijamos llamarlo) para todas las personas. Este Amor debe manifestarse en la justicia, la igualdad, la libertad y el empoderamiento, o será pervertido; este es el mensaje de todas las enseñanzas de las grandes religiones, incluyendo la de Jesús. Si se examina con cuidado cada uno de los versículos del Sermón del Monte que figura en Mateo, es fácil ver este Amor, que motiva cada afirmación de Jesús acerca de cómo cumplir mejor la Torah de Dios.

El Evangelio de Mateo coloca otras partes de enseñanza, fuera del Sermón del Monte. Esto se agrega al retrato general del Reino/Regla/Imperio de Dios, como la enseñanza central de Jesús, y contribuye a una lectura “queer” de este Evangelio. Por ejemplo:
Las Parábolas: Jesús describe el Reino de Dios en un lenguaje figurado de parábolas, utilizando imágenes familiares de la vida cotidiana. Las “parábolas galileas” en Mateo 13, van dirigidas a campesinos que trabajan lejos del templo de Jerusalén y su elite político-religiosa. Sin embargo, estas personas deben pagar tasas y tributos, a menudo agotando sus campos y a sí mismos en este proceso. Warren Carter anota que, en el momento en que la audiencia ve u oye estas parábolas, ya sabe mucho acerca de la naturaleza del Reino de Dios:

Se manifestó en las palabras y obras de Jesús.
Es el regalo gratuito de Dios, su iniciativa y acción.
Resiste, más que respaldar, al imperio romano.
Es divisorio; algunos son bienvenidos en él, mientras otros, especialmente la elite, resiste el llamado de Dios.
Es interruptor y perturbador, da vuelta los compromisos previos, las estructuras imperiales, sus prácticas y prioridades, mientras crea una nueva forma de vida que contrarresta los valores sociales dominantes.
Está en conflicto y en competencia con el reino del mal.
Está presente en parte, pero – para muchos – la vida permanece incambiada.
Su manifestación actual será completada cuando se establezca el reino de Dios sobre todo, incluyendo el imperio romano (Carter 2000: 280)

Cada una de las parábolas confirma uno de estos aspectos de la regla de Dios e implica contraste con la regla de Roma: “El foco en el imperio de Dios y eventual triunfo sobre todas las cosas, implica la desaparición de Roma” (Carter 2000: 281) Más aún, las insinuaciones previas acerca de la naturaleza de la basileia de Dios, alertan a la audiencia para que espere lo inesperado. 

¿No puede esto decirse también de los aspectos “queer” que este comentario presenta? De la misma manera que estas nuevas interpretaciones bíblicas sacuden y remueven el estatus quo, son interruptoras y perturbadoras, bienvenidas para algunos y no para otros,  presentan una visión acerca de cómo la vida podría ser cuando la heter-normatividad haya caído. Estas parábolas de Jesús hacen “queer” el estatus quo de la hegemonía romana en el mundo de la Palestina rural.

Así, cuando leemos la Parábola de los yuyos y el trigo (Mateo 13. 24-30), podríamos esperar que se nos diga: No debería permitirse que las malezas y el trigo crezcan juntos. En lugar de esto, Jesús dice a sus oyentes que no deberían cortarse las malezas antes de que crezcan totalmente, y luego, los cosechadores harán la separación. ¿Qué nos dice esto acerca del Reino de Dios que Jesús anunció? ¡Nos dice que debe dejarse espacio para las sorpresas y para resultados inesperados! Alguien etiquetado como una “maleza o yuyo” en sus comienzos vitales, puede eventualmente convertirse en “trigo”; nuestras propias ideas acerca de qué constituye trigo y qué yuyo, pueden incluso cambiar con el tiempo.