Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

miércoles, 20 de mayo de 2015

Estudio Bíblico sobre Mt 11,28-30 Presentación.



A partir de esta semana comenzamos a compartir el Estudio Bíblico que estamos realizando junto a la comunidad Diversidad Cristiana de Montevideo.


Mt. 11,28-30:
“Una buena noticia para personas oprimidas y excluidas”

- Aproximación a un Estudio Histórico Crítico –
Autor Julio Vallarino

PRESENTACION

“Una buena noticia para personas oprimidas y excluidas” es una aproximación a un estudio histórico crítico, influenciado por mi opción de seguimiento a Jesús en mi comunidad y en el pueblo. Refleja la experiencia cotidiana de cuarenta años como militante cristiano y treinta años junto a los sectores populares y los grupos excluidos de nuestra sociedad uruguaya, como militante social promoviendo los Derechos Humanos.

Tiene por finalidad compartir una buena noticia con las personas oprimidas y excluidas de nuestro continente. Una sociedad y una cultura que está fragmentada entre unas pocas personas que tiene mucho (Mc. 10,17-22) y una mayoría de personas que oprimidas y excluidas tienen muy poco o nada (Mc. 12,41-44).

La concentración de la riqueza en unas pocas personas –sin pretender hacer un análisis socioeconómico- tiene como consecuencias: la acumulación de bienes y acceso a los servicios en los sectores de poder, concentrando salud, educación, vivienda, cultura, tiempo libre, participación social, es decir, aquellos satisfactores que hacen que una persona tenga vida digna y la acumulación de carencias de los mismos satisfactores en los sectores oprimidos y excluidos.  Basta consultar los informes de CEPAL, UNICEF, PNUD para verificar la brecha cada vez mayor entre los sectores enriquecidos y los sectores empobrecidos de la sociedad y las consecuencias alarmantes que ello produce.  Estos sectores oprimidos y excluidos en nuestra sociedad no se caracterizan únicamente por la acumulación de carencias en el plano estrictamente económico, unos son silenciados o inmovilizados, otros invisibilizados o discriminados, algunos apartados o culpabilizados por los sistemas de poder. El sistema de poder utiliza diversos mecanismos de disciplinamiento y control social hacia sectores o grupos de la sociedad; por ejemplo: los niños y las niñas, las mujeres y las personas empobrecidas no tienen voz y muy pocas posibilidades de expresión; los grupos de campesinas y campesinos que se organizan en torno al reparto y tenencia de tierras improductivas, los grupos de pequeños productores y pequeñas productoras rurales que no cuentan con medios para organizarse, mejorar el sistema de producción y de comercialización, las poblaciones de los asentamientos irregulares no cuentan con mecanismos para su organización y promoción, estos grupos están paralizados, imposibilitados de movilizarse socialmente en defensa de sus derechos; las personas en situación de calle, fundamentalmente hombres, los niños y las niñas que suben a los ómnibus a vender o a mendigar, generalmente son invisibles a los ojos del resto de las personas, se pasa junto a una persona durmiendo en la calle sobre cartones y tapada con bolsas de nylon sin verla, en el ómnibus se mira por la ventana o se baja la cabeza en señal de estar durmiendo para no ser molestado o molestada; son discriminadas las personas negras, las homosexuales, las ancianas, las extranjeras no turistas, los niños y las niñas repetidores o desertores en el sistema de educación primaria, las embarazadas adolescentes en el sistema de educación secundaria, las y los jóvenes pobres en el sistema de educación terciaria y a la hora de acceder al mercado laboral, las personas que ejercen la prostitución, las personas con capacidades diferentes; son apartadas las personas adultas mayores en “hogares para ancianos”, las enfermas mentales en “centros de salud mental”, los y las adolescentes infractores e infractoras a la ley penal en “centros de rehabilitación”; las personas en situación de calle en “refugios”; son culpabilizadas las personas consumidoras de alcohol y otras drogas, es penalizada la pobreza (el sistema carcelario en general está dirigido a la población pobre), en algunas religiones: las personas divorciadas, las que han practicado abortos, las parejas del mismo sexo, las personas que cuestionan lo establecido por tradición. Estos son algunos de los grupos o sectores de la sociedad que junto a las personas empobrecidas están en situación de opresión y exclusión.

En esta sociedad continental fragmentada, muchas personas están angustiadas y preocupadas. No están pudiendo desarrollar en sus vidas y en su historia un proyecto humanizador. Las discípulas y los discípulos de Jesús, más allá de las denominaciones cristianas o de la tradiciones a la que pertenezcamos, tenemos un envío al mundo encomendado por el propio Jesús:

“Al ver a la gente, sintió compasión de ella, porque estaba cansada y abatida, como ovejas que no tienen pastor. Dijo entonces a sus discípulos y sus discípulas: —Ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores y las trabajadoras escasean. Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores y trabajadoras a recogerla” (Mt. 9,36-38).

En esta perícopa el hagiógrafo se refiere a las discípulas y los discípulos de Jesús, no a los apóstoles, de hecho una sola vez aparece en el Evangelio de Mateo el término apóstol (Mt. 10,2) y cuando quiere referirse a ellos siempre lo hace con la expresión “los Doce…” (cf Mt. 10,1-4; 11,1; 19,28; 26,20).

Este envío es un mensaje de consuelo y de esperanza, de descanso y de alegría. Jesús nos propone anunciar una buena noticia, tan buena que para anunciarla toma elementos del Jubileo del Perdón y de la Liberación (Lv. 25: el año santo) una práctica que había quedado enterrada y en desuso en la historia de Israel, una buena noticia que es presencia y anticipo del Gobierno de Divino en la historia.

Para desentrañar esa buena noticia utilizaremos como instrumento el método histórico crítico aplicado al texto de Mt. 11,28-30. Una perícopa que como veremos más adelante es propia de Mateo ya que ningún otro evangelio canónico la cita. La misma es citada en uno de los Evangelios Apócrifos: “-Dijo Jesús: «Venid a mí, pues mi yugo es adecuado y mi dominio suave, y encontraréis reposo para vosotros mismos»-“ (Evangelio de Tomás: 90).

El punto de partida de este estudio bíblico fue un primer ensayo del año 2008; que actualmente, junto a algunos miembros de la comunidad presencial lo iremos realizando, revisando y enriqueciendo para compartirlo con al resto de la comunidad presencial y a la comunidad virtual.

Domingo de la Ascensión.

Uruguay, 2015.

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