Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica y Apostólica. Personería Jurídica 10103 (M.E.C. Uruguay).

sábado, 21 de septiembre de 2013

Mensaje en el matrimonio de Germán y Gastón. 1 Samuel 18,1-5 y Lucas 7,1-10



Estamos reunidos y reunidas como Iglesia de Jesucristo el Señor, para dar gracias a Dios, que es Padre y Madre:

-       porque este año se aprobó la ley del Matrimonio Igualitario en nuestro país, dando por finalizada una larga lucha por igualdad de derechos entre las hijas y los hijos de Dios, sin importar su orientación sexual;

-       porque nuestra Iglesia no hace diferencia entre las personas y hoy se alegra de bendecir este matrimonio;

-       por la vida y el amor de estos hermanos nuestros, que hoy piden a Dios que bendiga su amor sellando esta alianza, que es el sacramento del Matrimonio.

Las dos lecturas que acabamos de escuchar, relatan el amor entre dos hombres, David y Jonatán, y el oficial romano y su esclavo. En los dos casos un amor prohibido por la sociedad y la cultura de su tiempo. Un amor que escandalizó al poder político y al poder religioso. Un amor bendecido por Dios.

Jonatán hizo un pacto solemne con David porque lo amaba tanto como a sí mismo (1 Samuel 18,3). Un amor que llevó a Jonatán a ponerse en contra de su padre Saúl y a favor de David. Un hijo enfrentado a su padre, era un verdadero escándalo en la sociedad y la cultura judía.

El oficial romano pidió a Jesús que sanara a su apreciado esclavo (Lucas 7,2-3). Otro amor escandaloso, un hombre libre como era el oficial romano suplicó a Jesús que era judío, la salud de un hombre esclavo. Un amor que conmovió a Jesús y le concedió la salud a aquel esclavo amado por su dueño.

Lo importante no es si ambos casos representaban un amor homoerótico. Lo importante es que ambos casos, escandalizaban a la sociedad y la cultura de su tiempo. No respondían a las expectativas del sistema religioso y cultural. Sin embargo, Dios bendice ese amor.

Hoy, estamos frente a otro caso de amor que Dios bendice, aunque la sociedad, la cultura y la religión prohibieron y condenaron durante siglos. Sin embargo, sabemos que no siempre fue así. En la edad media, se celebraba en las Iglesias el rito de Adelphopoiesis, que no era otra cosa, que la bendición de una pareja entre mujeres o entre hombres.

Quiera Dios, que el ejemplo de estos hermanos nuestros, que pidieron a la Iglesia la bendición de su amor, a través del sacramento del Matrimonio, motiven a otras parejas del mismo sexo a hacerlo. Y quiera Dios, que el ejemplo que estamos dando como Iglesia, de recibir a estos hermanos nuestros y de bendecir su amor, a través del sacramento del Matrimonio, motive a otras Iglesias a recibir en su seno y bendecir el amor de sus miembros, sin importar su orientación sexual, porque “Dios no hace diferencia entre las personas” (Hechos 10,34).

Hoy Gastón y German inician una nueva etapa en su vida de pareja. Llevan años conviviendo, pero este año, pudieron concretar lo que parecía una utopía para muchos y muchas. Lograron realizar el matrimonio civil y ahora están realizando el matrimonio por la Iglesia.

Hoy en Tarariras, estamos haciendo un acto escandaloso y nosotras y nosotros somos sus protagonistas. Estamos diciendo a las Iglesias Cristianas que Dios, Padre y Madre, ama a todas las personas, recibe a todas las personas y bendice todas las uniones poniendo un único requisito: el amor.

+Julio, obispo de Diversidad Cristiana

En Tarariras, departamento de Colonia, el 21 de setiembre de 2013.

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