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domingo, 29 de abril de 2012

Comentarios Queer a la Biblia: EXODO (tercera parte)


Comentarios queer a la Biblia.
Exodo: Rebecca Alpert
Traducción: MCRP Diversidad Cristiana



El Señor habló en Egipto con Moisés y Aarón, y les dijo: - Este mes será para ustedes el principal, el primer mes del año.

Para cumplir esto, los judíos observan una costumbre anual, conocida como el “Acuerdo (Seder) de la Pascua”. En este evento, que tiene lugar en el hogar, se cuenta el relato de la liberación de Egipto, con una comida festiva. Para los judíos translesbigay, que comparten la fiesta con su familia de origen, esta puede ser una experiencia dolorosa, si no se abren a su familia sobre su identidad sexual, traída al hogar claramente por el tema de la ceremonia. Como el “Seder” está tan centrado en la familia, y como es una costumbre judía celebrada casi universalmente, los grupos lesbianos y gays han creado sus propias familias, y celebran sus propios “Seders”, que narran sus historias de “salida” de sus propios Egiptos, hacia la libertad. 

Algunos judíos utilizan este momento de la Pascua, para revelarse a sus familias. Un ritual para la “salida” incluye una bendición, que agradece a Dios haber tenido el coraje de salir, literalmente “salir de espacios estrechos”, que en hebreo es lo mismo que salir de Egipto. (Puede verse la bendición Leila Berner en Rebecca Alpert) (1997:63)

Cada vez más, estas historias de rituales “de salida” están comenzando a encontrar un lugar en la mesa del “Seder”, incluso cuando la persona translesbigay no está presente. El origen de la costumbre de colocar una naranja en el plato, por ejemplo, deriva de una experiencia de las lesbianas judías en Berkeley, California. Ilustra las formas en que nuestra presencia ha sido aceptada, y al mismo tiempo adaptada para otros propósitos. 

Cuando las mujeres de Berkeley pidieron a una mujer ortodoxa, que les estaba hablando acerca de las mujeres en la ley judía, que les hablara del papel de las lesbianas en el Judaísmo, ella respondió que el lesbianismo en el Judaísmo era como comer pan en la Pascua, algo que no está permitido, que es un pecado terrible. Sintiéndose como fueron tratadas las lesbianas, tan negativamente, en el Judaísmo de la época (fines de 1970), decidieron poner pan en sus platos del Seder, como símbolo de la alienación que estaban sintiendo. A diferencia del hecho de comer pan durante la fiesta de ocho días de la Pascua, poner pan en el plato es un acto mucho más serio de rebelión. Debido a su fuerte simbolismo, la costumbre fue debatida calurosamente, pero incorporó algunos Seder lesbianos. Pronto se convirtió en una historia: “Una corteza de pan en el plato del Seder”, incluida en el Haggadah, producida por estudiantes del CollegeOberlin y ampliamente distribuida.

Las lesbianas pensaron que contar una historia acerca de su opresión, sería un sustituto efectivo para el acto. Al escuchar el relato, SusannahHeschel, una líder feminista judía,  decidió reemplazar el pan por una naranja. Pero también reemplazó el significado, utilizando la naranja para simbolizar la opresión de lesbianas, hombres gay e incluso viudas: cualquiera que había sido dejado fuera de la vida judía. Con el tiempo, se mantuvo la costumbre de colocar una naranja en el plato del Seder para recordar a aquellos que no entran en la comunidad judía, o más comúnmente, para simbolizar el ruego de las mujeres en el Judaísmo. El simbolismo original de la alienación lesbiana se ha perdido. Véase Alpert (1997: 1-3) y SusannahHeschel (2003: 75)

El proceso por el cual los israelitas salieron de Egipto, las plagas que Dios envió sobre el pueblo egipcio, la forma en que  se cuenta que Dios endureció el corazón del faraón contra el pueblo que se iba, y la muerte del ejército egipcio, ahogado en el proceso, constituyen dimensiones difíciles en esta historia. Mientras las personas translesbigay pueden identificar al “faraón” con aquellas personas que actúan contra su liberación, nos podemos sentir incómodos con el sufrimiento de inocentes,  y especialmente con la destrucción intencional de la ecología egipcia y su pueblo, presumiblemente a los efectos de mostrar la grandeza de Dios. Es importante para nosotros recordar, ya que pensamos utilizar al Éxodo como ejemplo de liberación, que es un paradigma imperfecto. Es útil recordar q       ue en cualquier lucha por un cambio, hay consecuencias que no siempre podemos predecir, y no siempre son buenas. Deberíamos entonces hace que esa historia nos recuerde que es necesario cuidarse de las soluciones simples, porque incluso aquellas personas que son los “faraones” en nuestra lucha por la liberación, deberían ser tratadas con respeto y decencia. Y que incluso si no siempre podemos discernir o predecir qué resultará de nuestros esfuerzos, no podemos huir de la tarea que debe realizarse.

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