Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

domingo, 28 de junio de 2015

Discípulas y discípulos impuros siguiendo el ejemplo del Maestro.




6º domingo después de Pentecostés
Marcos 5,21-43



El relato evangélico presenta dos acontecimientos, en primer lugar la curación de la mujer que tenía hemorragias desde hace años y en segundo lugar la resurrección de la hija de Jairo. Sin lugar a dudas, ministros de diferentes denominaciones cristianas centrarán sus sermones en el poder de Jesús y en la fe de las personas que se beneficiaron con los milagros. Con todo respeto, esos ministros, intencionalmente o por falta de formación, están engañando a la gente. Les hablan de la letra del mensaje y no de la Buena Noticia que trae ese mensaje.

Siguiendo el ejemplo de Jesús, y de la comunidad apostólica, seguramente mi reflexión será escandalosa para muchas personas que prefieren una religión incuestionable, dogmática y cómoda.


1.    El texto en su contexto:


Lo que Jairo solicita a Jesús, imponer las manos sobre su hija enferma, era una práctica común en las sanaciones (versículo 23, cf Mc 6,5; 7,32; 8,23). Lo inusual de ambos relatos es cómo suceden.

La mujer que sufría de hemorragias causadas por la irregularidad del ciclo menstrual (versículos 26-27) estaba ritualmente impura (Lv 15,25) es decir, que no podía participar de la vida religiosa del pueblo, pero eso no era todo, lo que ella tocare, es decir, objetos y quien tocare esos objetos, es decir, personas, o a las personas que ella tocase directamente, quedarían impuras (Lv 15,26). Es decir que por el acto de tocar a Jesús, él quedo ritualmente impuro, fuera de la comunidad religiosa y de la vida cúltica de su pueblo. Para volver a la vida de pureza ritual era necesario lavarse y esperar al anochecer (Lv 15,27).

Lo que sigue a esta sanación es escandaloso. Jesús busca entre la multitud a quien le había tocado. El relato bíblico dice que la mujer “temblando de miedo fue y se arrodilló delante de él y le contó toda la verdad” (versículo 33). La reacción que se podría esperar es una reprimenda de Jesús por haber quedado impuro, no poder participar de la vida litúrgica de su comunidad religiosa, sin embargo, la consoló y la confortó (versículo 34) y no fue a purificarse para volver a la comunión con sus hermanos y hermanas de religión, sino que continuó su camino a casa de Jairo, aunque la niña ya había muerto (versículo 35).

Al llegar a la casa de Jairo y estar en presencia de la niña muerta (versículos 37-40) “la tomó de la mano” (versículo 41). Segunda acción escandalosa de Jesús, puesto que la Ley dice que quien tocare a un muerto será impuro (Num 19,11 cf Lv 21,1-3). Jesús tocó a la niña voluntariamente. Jesús eligió tocarla pudiendo provocar el milagro simplemente con su palabra como sucedió con Lázaro (Jn 11,1-44). Jesús, al igual que en otras ocasiones (Mc 1,41) tocó a quien el sistema religioso culpabilizaba y victimizaba, poniéndole en un lugar de discriminación y exclusión.

La vulneración de los derechos y la dignidad de las personas produjo en Jesús respuestas de extrema misericordia, revelando un Dios que tanto amo al mundo, que envío a su Hijo no para condenar al mundo, sino para salvarlo (Jn 3,16) de los fundamentalismos, de los literalismos, de los dogmatismos (Mc 2,7).


2.    El texto en nuestro contexto:


Los actuales sistemas religiosos, al igual que aquel del que Jesús formó parte, continúan produciendo personas excluidas, excomulgadas, culpabilizadas. La buena noticia que Jesús comunicó al mundo (Lucas 4,18-21), las iglesias la han silenciado, invisibilizado, encadenado. Los sistemas religiosos continúan produciendo personas impuras a las que hay que someter a ritos de pureza o excomulgar si no los cumplen. Basta con dar una mirada a nuestro alrededor ¿Quiénes están en las iglesias? Basta con escuchar los sermones ¿cuántos hablan de un Jesús liberador de la ley, de un Jesús que prefiere a quienes están en situación de calle, a quienes están en prisión, a quienes están muriendo de vih sida, a quienes son inmigrantes ilegales, a quienes tienen uso problemático de drogas (Mt 25,31-46) a quienes van a los cultos, a quienes van a misa, a quienes rezan rosarios, a quienes adoran en horas santas, a quienes dan el diezmo de todo pero no viven la solidaridad?

Las católicas y los católicos que formamos parte de la Iglesia Antigua – Diversidad Cristiana, tenemos el ejemplo de Jesús y de la comunidad apostólica (Hch 10,1-34). Tenemos que ser una iglesia de puertas abiertas y de mesa tendida para recibir a aquellas personas que los sistemas religiosos vulneran en sus derechos y su dignidad; pero también tenemos que ser una iglesia en camino, que sale al encuentro de las personas discriminada y excluidas por los sistemas religiosos, para tocarles haciéndonos católicos impuros y católicas impuras pero verdaderos discípulos y discípulas de Jesús.

Vayamos al encuentro de los jóvenes adictos, de las mujeres y hombres que se prostituyen, de las personas gltb que quieren recibir el sacramento del matrimonio, de las parejas homosexuales que quieren adoptar niños y niñas que las parejas heterosexuales abandonan, de las ancianas y los ancianos abandonados en residencias, de las personas privadas de libertad, de los inmigrantes ilegales, de las personas enfermas psiquiátricas, de las personas separadas, de las divorciadas vueltas a casar, de las que están en concubinato, de quienes viven en asentamientos y en la calle, de quienes practican la mendicidad y mostrémosles a ellas que “otro Dios es posible” cuyo rostro humano se revela en Jesucristo para que ellas sean divinizadas; trasmitámosles la certeza de que lo que Dios ha purificado por la sangre de Jesucristo derramada en la cruz, nadie puede llamar impuro (cf Hch 10,15).

Buena semana para todos y todas. +Julio.





martes, 23 de junio de 2015

Estudio Bíblico Mt 11,28-30 (quinta parte): Crítica de las Tradiciones





1.   Relaciones Intertextuales o crítica de las tradiciones.

Sabemos que la tradición mateana contó con dos fuentes para la elaboración de su evangelio: el Evangelio de Marcos y el Evangelio Q. La perícopa Mt. 11,28-30 no tiene paralelos en ninguno de las dos fuentes por lo que podemos suponer que es propia de la escuela mateana.

3.1. Textos que sirvieron de base para la construcción de esta perícopa.

A continuación señalamos en una primera instancia que denominamos “referencia en las Escrituras a) Hebreas y b) Cristianas” los textos escriturísticos que entendemos sirvieron de base al hagiógrafo para confeccionar la perícopa de acuerdo a su forma y estilo y en una segunda instancia que denominamos “concordancias”, aquellos con los que se vincula directamente por el contenido escriturístico.

1.1.1.Referencia en las Escrituras Hebreas:

Mt. 11,28:      “Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar”.

 

Eclo. 24,19:               Acérquense a mí los que me desean, y coman todo lo que quieran de mis frutos,”.

 

Eclo. 51,23-30:         Gente ignorante: vengan a mí y vivan en mi escuela. Hasta cuándo quieren privarse de todo esto y seguir sufriendo esa terrible sed? Esto les digo acerca de la sabiduría: Adquiéranla gratuitamente, sométanse a ella, acepten las tareas que les impone. Ella está cerca de quienes la buscan; el que se empeñe, la encontrará. Vean con sus propios ojos qué poco he trabajado y qué gran descanso he logrado encontrar. Escuchen todos lo que aprendí en mi juventud, y así adquirirán oro y plata. ¡Alégrense en mi escuela! ¡No se avergüencen de mis enseñanzas! Lleven una vida recta y Dios les dará oportunamente el premio. ¡Bendito sea el Señor eternamente, y alabado sea su nombre por todas las edades!”.

So. 3,9:                      “… Cuando eso llegue, purificaré el lenguaje de los pueblos, para que todos me invoquen, para que todos a una me sirvan (cf Jr. 2,20; 5,5b).

Is. 14,25b:                 Su yugo dejará de oprimir a mi pueblo, su tiranía no pesará más sobre sus hombros”.

Eclo. 6,23-30:           Escucha, hijo, y acepta mi enseñanza; no rechaces mis consejos. Acepta la sabiduría como cadenas para tus pies y como yugo para tu cuello. Recíbela como una carga sobre tus hombros, y no rechaces sus ataduras. Acércate a ella de todo corazón, y sigue su camino con todas tus fuerzas. Síguele los pasos, búscala, y la encontrarás; cuando la tengas, ya no la sueltes. Al fin ella te dará descanso y se convertirá en tu alegría. Sus cadenas serán tu protección, y sus ataduras, tu adorno precioso. Su yugo será diadema de oro, y sus cuerdas, cintas de púrpura”.

Si. 4,11-15:               La sabiduría instruye a los que la buscan; los guía como si fueran hijos suyos. Los que la aman, aman la vida; los que la buscan con afán, agradan al Señor. Los que la retienen, recibirán honor de él; dondequiera que vivan los bendecirá el Señor. Servirla a ella es servir al Dios santo; el Señor ama a los que la aman. El que la obedece, juzgará a las naciones; el que le hace caso, vivirá en la casa de ella”.

Pr. 1,8-9:                    “Hijo mío, atiende la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre, pues serán para ti un bello adorno: como un collar o una corona”.

Pr. 8,34-35:               Feliz aquel que me escucha, y que día tras día se mantiene vigilante a las puertas de mi casa. Porque hallarme a mí es hallar la vida y ganarse la buena voluntad del Señor”.
                                  

Mt. 11,29:      Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso”.


Os. 10,11:                  Efraín era como una novilla domada que gustaba de trillar el grano. Yo he puesto yugo ahora sobre su hermoso cuello,  para que tire del carro; y Judá tirará del arado, y Jacob tirará del rastrillo”.

Jr. 6,16:                      “El Señor dice a su pueblo:  “Párense en los caminos y miren, pregunten por los senderos antiguos, dónde está el mejor camino;  síganlo y encontrarán descanso.” Pero ellos dicen: “No, no queremos seguirlo”.

Pr. 3,17:                     Seguir sus pasos es muy agradable; andar por sus senderos es vivir en paz”.

Sal. 34,19:                 El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza”.(cf. Sal 51,17-19).

Mt. 11,30:      Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros”.

 

Este versículo no cuenta con referencias directas de otros textos de las Escrituras Hebreas. Pero podríamos encontrar en él una relectura de Is. 61,1-2 producto del hagiógrafo y que contiene en sí la síntesis del kerigma:


“El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha consagrado; me ha enviado a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los presos, libertad a los que están en la cárcel”.

Como podemos constatar, la mayoría de los textos utilizados por el hagiógrafo para la construcción de la perícopa provienen de la corriente sapiencial y algunos de las corriente profética de las Escrituras Hebreas.

Escuchar a YHWH, aceptar su enseñanza, asumir su ley, seguir su camino en la literatura sapiencial tiene un fuerte componente de realización de justicia social aspecto que profundizaremos más adelante, como señalan diversos autores en la Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana (López, Rolando: “La liberación de los oprimidos, ideal y práctica sapiencial” RIBLA Nº9; Winters, Alicia: “El goel en el antiguo Israel”, RIBLA Nº18; López, Rolando: “Redención de la tierra y el pueblo”, RIBLA Nº 18; Fradés, Eduardo: “El uso del goel en los profetas preexílicos”, RIBLA Nº 18; Arango, José “Dios solidario con su pueblo – el goel en el Deuteroisaías”, RIBLA Nº 18; de Freitas, Jacir: “Denuncia, solución y esperanza en los profetas”, RIBLA Nº 35 – 36; Croatto, Severino: “Composición y querigma del libro de Isaías”, RIBLA Nº 35-36).

3.1.2. Referencias en las Escrituras Cristianas:

 

Mt. 11,28:      “Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar”.


Mt, 5,17-19:               No crean ustedes que yo he venido a suprimir la ley o los profetas; no he venido a ponerles fin, sino a darles su pleno valor. Pues les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, no se le quitará a la ley ni un punto ni una letra, hasta que todo llegue a su cumplimiento. Por eso, el que no obedece uno de los mandatos de la ley, aunque sea el más pequeño, ni enseña a la gente a obedecerlo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero el que los obedece y enseña a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos”.

Mt. 23,4:                     Atan cargas tan pesadas que es imposible soportarlas, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo (cf. Lc 11,46).

Mt. 11,29:      Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso”.


Este versículo no tiene referencias directas en las Escrituras Cristianas sin embargo podemos encontrar contenidos similares en: Mt. 10,37-39 (renuncia de sí mismo /a para seguir a Jesús).

Mt. 11,30:      Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros”.

En este punto resulta difícil precisar que texto de las Escrituras Cristianas tuvo influencia sobre el otro debido a la cronología.  El horizonte cronológico mayor de Gálatas – Mateo es entre el año 53 dC, la fecha más temprana en que se pudo haber escrito la Epístola a los Gálatas y el año 100 dC, la fecha más tardía en que se pudo haber finalizado la última redacción del Evangelio de Mateo, los que nos deja 47 años; el horizonte menor entre el 58 dC, la fecha más tardía en que se pudo haber escrito la Epístola a los Gálatas y el año 80 dC, la fecha más temprana en que pudo haber sido escrita la última redacción del Evangelio de Mateo, lo que nos deja un horizonte de 22 años. Para el caso de Lucas y Hechos de los Apóstoles – Mateo, también podemos intentar establecer dos horizontes cronológicos, pero con una brecha mucho más reducida que para el caso anterior, el horizonte mayor entre el 70 dC fecha más temprana en que se pudo haber escrito el documento final del Evangelios de Lucas y Hechos de los Apóstoles y el año 100 dC fecha más tardía en que se pudo haber escrito la redacción final del Evangelio de Mateo, lo que nos deja 30 años; el horizonte menor presenta una brecha de tiempo casi insignificante ya que el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles pudo haber sido escrito , su redacción final hacia el 80 dC y la fecha más temprana para ubicar la redacción final del Evangelio de Mateo, también podría haber sido el año 80 dC; por otra parte, no necesariamente algo de estos textos tuvo que haber influenciado sobre otro, ya que en la terminología judía era muy común identificar la Ley de Moisés con el yugo, y tanto Pablo como Mateo, fueron formados en la escuela y tradición judía, Lucas, en cambio, pudo haber estado influenciado por Pablo en cuanto que fue su discípulo. Sí podemos precisar que existe dependencia literaria, e intentar una aproximación cronológica ubicando los escritos neotestamentarios, en los siguientes períodos aproximados:

-          Gálatas entre los años 53 – 58 dC.
-          Lucas – Hechos entre los 70 – 80 dC
-          Mateo entre los años 80 – 100 dC

De acuerdo a esta aproximación cronológica Gálatas (1,5) podrá haber tenido influencia sobre Mateo con mayor probabilidad que Lucas - Hechos (Hch. 15,10):

Ga 5,1-6                    “Cristo nos dio libertad para que seamos libres. Por lo tanto, manténganse ustedes firmes en esa libertad y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud. Escúchenme. Yo, Pablo, les digo que si ustedes se someten al rito de la circuncisión, Cristo no les servirá de nada. Quiero repetirle a cualquier hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley. Ustedes, los que quieren ser reconocidos como justos por cumplir la ley, se han apartado de Cristo; han rechazado la generosidad de Dios. 5Pero nosotros, por medio del Espíritu tenemos la esperanza de alcanzar la justicia basados en la fe. 6Porque gracias a Cristo Jesús, ya no cuenta para nada estar o no circuncidados. Lo que cuenta es la fe, una fe activa por medio del amor”.


Hch 15,10                 “Ahora pues, ¿por qué desafían ustedes a Dios imponiendo sobre estos creyentes una carga que ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido llevar?”.

domingo, 21 de junio de 2015

La inseguridad y el miedo son parte del proceso de fe - 5º Domingo después de Pentecostés




Marcos 4,35-41

1.    El texto en su contexto:

El capítulo 4 versículo 1 nos ubica en el contexto. Jesús estaba a la orilla del lago de Galilea y como se reunió mucha gente a su alrededor se subió a una barca para enseñarles, mientras la gente quedó en la orilla escuchando. Habló en parábolas sobre la realidad del Reino (4,3-34).

Al finalizar la jornada Jesús propone a sus discípulos cruzar el lago de Galilea (versículo 35). En la travesía le acompañaron otras barcas (versículo 36). Mientras cruzaban el lago se desató una tormenta que puso en riesgo la vida de la tripulación y tuvieron miedo entonces recurrieron a Jesús que descansaba de la jornada que había tenido, enseñando a la gente (versículos 37-38).

Jesús se levanta, calma la tormenta, y reprocha a aquellos hombres que pretendía seguirle en el discipulado, su poca fe (versículos 39-40), los cuales quedan admirados y sorprendidos preguntándose ¿quién sería este hombre? (versículo 41).



2.    El texto en nuestro contexto:

Muchas veces en nuestras vidas, como discípulos y discípulas de Jesús, e incluso como comunidades, desesperamos frente a situaciones que ponen en riesgo nuestros proyectos, nuestros afectos, nuestra existencia. Pareciera que todo acaba ahí. Nos aterramos, nos deprimimos, nos enojamos, nos angustiamos porque las cosas no salen como las planificamos, como esperábamos que fueses.

La inseguridad es parte del proceso de fe. Pero si ese proceso de fe se queda en la inseguridad, en el fatalismo, en la depresión, en el enojo, en la angustia, en el miedo, estamos perdidos y perdidas. Las cristianas y los cristianos nos caracterizamos por creer aún cuando todo esté perdido, porque tenemos la certeza de que Dios conduce los destinos de la historia; la experiencia pascual es justamente eso, cuando todo estaba perdido en el juicio, cuando el fracaso había triunfado en la cruz, cuando todo estaba acabado al tapar el sepulcro, cuando el miedo había ganado a los discípulos, la pascua se hace realidad.

Como en el relato evangélico es Jesús quien nos da serenidad y la paz, pero para ello es necesario creer dejando atrás lo que nos detiene: familia, trabajo, casa, seguridades; seguramente cualquiera de nosotros y nosotras puede prever a corto y mediano plazo su vida si se mantiene como hasta ahora haciendo lo que hace. Sin embargo al subirnos a la barca para protagonizar la aventura de la vida, nuestro destino ya no está en nuestras manos. Avanzamos junto a otros y otras a un destino incierto, porque no está escrito, no está dicho, está en construcción; y en ese proceso el miedo, la crisis, la inseguridad es parte integrante del mismo.

Sin lugar a dudas, quienes hemos tenido la experiencia de desinstalarnos para subir a la barca, sabemos con certeza con quien viajamos y a donde llegaremos. La presencia del Señor y la seguridad en el destino nos acompañan en el camino que es incierto, que lo vamos construyendo. No solo, Dios, conduce los destinos de la historia, sino que nos invita a ser protagonistas de esa construcción histórica, a la que llamamos historia de salvación, donde la Divinidad y la humanidad caminan juntas.

Al igual que las personas que escucharon a Jesús a orilla del lago, unas se quedaron y continuaron sus vidas, pero otras subieron a las barcas y emprendieron la construcción de una arrasadora utopía a la que Jesús llamó Reino. Al igual que esas personas, nosotros y nosotras, podemos optar por quedarnos y continuar nuestras vidas, o subir a las barcas arriesgándolo todo, porque sabemos que hay algo mayor que nuestras pequeñas cosas,  que nos espera al final del trayecto.

Buena semana para todos y todas. +Julio.







martes, 9 de junio de 2015

Estudio Bíblico Mt 11,28-30 (cuarta parte) Consideraciones literarias




1.   Consideraciones literarias.


1.1.      Delimitación del texto o crítica literaria:

La perícopa de Mt. 11,28-30, se encuentra delimitada por los siguientes textos:

-          Anterior: Mt. 11,25-27 - la buena noticia es revelada a las personas sencillas:

25En aquel tiempo, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos. 26Sí, Padre, porque así lo has querido.”

-          Posterior: Mt. 12,1-14 - las espigas arrancadas en sábado y el hombre curado en sábado:

121Por aquel tiempo, Jesús caminaba un sábado entre los sembrados. Sus discípulos sintieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas de trigo y a comer los granos. 2Los fariseos lo vieron, y dijeron a Jesús: —Mira, tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado. 3Él les contestó: —¿No han leído ustedes lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre? 4Pues entró en la casa de Dios y comieron los panes consagrados a Dios, los cuales no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes. 5¿O no han leído en la ley de Moisés que los sacerdotes en el templo no cometen pecado aunque no descansen el sábado? 6Pues les digo que aquí hay algo más importante que el templo. 7Ustedes no han entendido el significado de estas palabras: ‘Lo que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan sacrificios.’ Si lo hubieran entendido, no condenarían a quienes no han cometido ninguna falta. 8Pues bien, el Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.”

9Jesús se fue de allí y entró en la sinagoga del lugar. 10Había en ella un hombre que tenía una mano tullida; y como buscaban algún pretexto para acusar a Jesús, le preguntaron: —¿Está permitido sanar a un enfermo en sábado? 11Jesús les contestó: —¿Quién de ustedes, si tiene una oveja y se le cae a un pozo en sábado, no va y la saca? 12Pues ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, sí está permitido hacer el bien los sábados. 13Entonces le dijo a aquel hombre: —Extiende la mano. El hombre la extendió, y le quedó tan sana como la otra. 14Pero cuando los fariseos salieron, comenzaron a hacer planes para matar a Jesús.

Si bien la perícopa en estudio tiene sentido en sí misma está estrechamente unida al contexto literario inmediato. En 11,25-27 la buena noticia es revelada a la gente sencilla quedando ocultada a personas sabias y entendidas (Is. 29,14; 1Co. 1,19-21 cf. Is. 19,12; 44,25). En 12,1-14 se presentan dos situaciones, la primera del versículo 1 al 8 donde relata el enfrentamiento entre Jesús y los fariseos por arrancar espigas de trigo en el día de reposo aunque eso signifique saciar una necesidad concreta de hambre; la segunda del versículo 9 al 14 donde relata otro enfrentamiento entre Jesús y los fariseos por la curación de un enfermo en el día de reposo aunque eso signifique restituirlo a la vida comunitaria: volver a trabajar con sus manos y valerse por sí mismo.

Las personas sabias y entendidas de Mt. 11,25-27 oprimen por el peso de la ley a las personas sencillas de Mt. 12,1-14 a quienes Jesús ofrece liberación (Mt. 11,28-30).

El contexto en que se encuentra inserta es Mt. 11 – 12:

11.2-15: Jesús revela el Reino mesiánico anunciado por los profetas hasta Juan a través de signos liberadores a las personas oprimidas y excluidas (= las personas enfermas son sanadas y las personas pobres reciben la buena noticia).

11,16-24: Las autoridades políticas y religiosas de Israel (= “las personas sabias y entendidas”), contemporáneas de Jesús y Juan,  no aceptan su ministerio.

11, 25-27: Los misterios del Reino mesiánico son revelados a hombres y mujeres del pueblo que se transforman en la comunidad discipular que sigue a Jesús (= “la gente sencilla”) pero permanecen ocultos a las autoridades políticas y religiosas (= la gente sabia y entendida”: escribas, fariseos, saduceos, herodianos, sumos sacerdotes).

11,28-30:       Jesús, como el que revela el Reino mesiánico, revela el contenido liberador de la ley divina a la gente pequeña. Se presenta como el Maestro alternativo a sus contemporáneos maestros de la ley mosaica (nuestro texto en cuestión).

12,1-14: Jesús, el Maestro que revela el Reino mesiánico, enseña que aún las prácticas cúlticas y rituales, en este caso el descanso sabático, deben de subordinarse a las necesidades humanas (por ejemplo el hambre) o a la solidaridad (por ejemplo la salud).

12,15-21: Jesús manifiesta los signos liberadores del Reino mesiánico (ejemplo las curaciones) y es el portador de esperanza para los pueblos.

12,22-37: Jesús revela en nuestra historia la presencia del Reino mesiánico. La gente sencilla del pueblo acepta a Jesús mientras que las autoridades políticas y religiosas lo rechazan (= “la gente sabia y entendida”).

12,38-45: Las autoridades de Israel, incrédulas (= “la gente sabia y entendida”), serán juzgadas por los pueblos de la gentilidad que creyeron (= “la gente sencilla”).

12,46-50: La familia carnal y la familia espiritual. La aceptación del Reino mesiánico nos hace familia de Jesús.



1.2.      Estudio tipológico o crítica de las formas:

1.2.1.El género literario de la perícopa es Evangelio. 

Habría surgido con el Evangelio de Marcos (cf 1,1). Su característica principal es que es una historización del kerigma: Jesús murió y resucitó por nosotros (Hch 2,14-42; 3,12-26; 5,29-32; 10,34-43), es decir, no es historia como la entenderíamos en la actualidad, sino que es historia teológica.

1.2.2.En cuanto a su forma se enmarca dentro de la tradición doctrinal.

Son dichos proféticos de Jesús enseñando con autoridad. Podemos definirla como forma narrativa mesiánica. El género literario “evangelios” tiene otras formas narrativas como las genealogías, las parábolas, los discursos.


1.3.      Organización textual narrativa o crítica estructural:


Con el objeto de estudiar el texto en sí mismo, prescindiendo de su “antes y después”, vamos a aplicar el análisis estructural a la perícopa de Mt. 11,28-30, en el entendido que el texto como estructura y organización, tiene sentido más allá de la intención del hagiógrafo.

1.3.1.Secuencia narrativa:

En esta perícopa, el episodio de Mt. 11,28-30, identificamos un marco narrativo cuya orientación, entendida como tal, una presentación inicial de lo que se narra que se denomina episodio o secuencia, presentando los personajes, ubicando temporalmente y espacialmente, es el v 28 y un suceso, entendido como tal, lo que se narra, compuesto generalmente de una complicación, por ejemplo, cambio de situación, sorpresa, intriga, etc. y una resolución, situada hacia el final a manera de desenlace, siendo la finalización de la secuencia, la complicación es el v 29 y la resolución el v 30. A continuación se presenta la secuencia:

Orientación como situación inicial de la secuencia que se narra:
Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar” (v 28).

Complicación como cambio de situación que genera una tensión narrativa:
Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso (v 29).

Resolución como situación final de la secuencia produciendo un desenlace – resolución de la complicación planteada:
Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros (v 30).



1.3.2.Secuencia descriptiva (paralelismo):

La perícopa está organizada como un paralelismo sinomínico, es decir que los versículos 29b – 30a están repitiendo con escasa variación a los versículos anteriores, 28-29a, se presenta el esquema a continuación:

a          Vengan a mí
b                     todos ustedes que están cansados 
                        de sus trabajos y cargas,                      
c                                 y yo los haré descansar.
d                                             Acepten el yugo que les pongo,

a´        y aprendan de mí
b´                    que soy paciente de corazón y humilde;
c´                                así encontrarán descanso.
d´                                            Porque el yugo que les pongo 
                                               y la carga que les doy  a llevar son ligeros.

aa´ se repiten:
-          Vengan a mí
-          Aprendan de mí

Pone en paralelo el pronombre personal ; la persona que invita (Jesús) es la que enseña, una enseñanza que no cambia o modifica la Ley, sino que la ubica y la revela desde la perspectiva divina (Mt. 5,17-19).

bb´ plantea similitudes entre:

-          todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas
-          soy paciente de corazón y humilde

Quien habla (Jesús) asume características de su audiencia: humildad y paciencia, características de la gente sencilla que en las Escrituras Hebreas se identifican con los pobres de YHWH o anawin.

cc´ se repiten:
-          y yo los haré descansar
-          así encontrarán descanso


Pone en paralelo el término descanso, ofrecido por quien invita y enseña. Téngase en cuenta que justamente el descanso para la gente sencilla (= “discípulos con hambre y hombre enfermo”) es el tema que enfrenta a Jesús con las autoridades del pueblo (= “la gente sabia y entendida”) en Mt 12,1-14, el texto posterior que delimita nuestra perícopa


dd´ se repiten:
-          Acepten el yugo que les pongo
-          Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.

Pone en paralelo el término yugo, un yugo – ley que es impuesto por quien invita y enseña (= la dignidad de la persona humana está por encima de cualquier ley política o religiosa: Mt. 12,1-14) en contrapartida al yugo – ley que es impuesto por las autoridades políticas y religiosas del pueblo, que oprime y excluye (cf. Mt. 12,1-14).

Esta secuencia pone de relieve:

- la invitación del interlocutor (Jesús): “vengan a mí – aprendan de mí”,
la situación en que se encuentra su audiencia: “cansados de sus trabajos y cargas”,
- la promesa del interlocutor (Jesús): “descanso”,
- la relación interlocutor – audiencia: “yugo ligero – carga ligera”.

Otro paralelismo se ubica al final de la perícopa, esta vez es un paralelismo sintético que profundiza el concepto del descanso sin repetir la idea, compuesto por los v 29c – 30a:

- Así encontrarán descanso (v 29c)
- Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros (v 30a)

Una finalidad importante de este recurso literario utilizado por el hagiógrafo, es que como herramienta didáctica y pedagógica, ayuda a fijar más fácilmente el texto a la memoria de la audiencia: un pueblo oprimido y excluido, que tiene naturalizada esa situación, al que hay que liberar e incluir.

Otro aspecto importante a tener en cuenta, es que en esta secuencia descriptiva, en el tema podemos identificar por un lado propiedades o aspectos de la audiencia (vv 28b) y propiedades del interlocutor (vv 29b):

-          v 28b:             cansados de sus trabajos y cargas         (audiencia)
-          v 29b:             paciente de corazón y humilde                (interlocutor)

y por otro asimilaciones a través de comparaciones y metáforas que ayudan a una mejor comprensión del texto:

-          v 30a: el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.

Compara el “yugo” que cargan las personas, impuesto por la Ley mosaica y los maestros de la Ley, con el “yugo” que propone Jesús, el primero hace que se sientan “cansados de sus trabajos y cargas” (= oprimidas y excluidas) mientras que el segundo “es ligero”  (= liberadas e incluidas).


1.4.      Estructura manifiesta:

La perícopa de Mt. 11,28-30 establece una estructura simétrica combinada, es decir que se pueden identificar dos simetrías yuxtapuestas:

A Vengan a mí

B todos ustedes que están cansados de sus trabajos y sus cargas  C

X1 y yo les haré descansar                                                                      D

B`acepten el yugo que les pongo                                                           X2

A´ aprendan de mí que soy paciente de corazón y humilde               D´

    así encontrarán descanso                                                                   C`


Moraleja:       
Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.                                 
  
La primera simetría identificada por los binomios AA´ y BB´ tienen su centro en X finalizando con una moraleja:

A         Vengan a mí
        y aprendan de mí, que soy paciente de corazón y humilde

B         todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas
        Acepten el yugo que les pongo

X         y yo los haré descansar

AA´ presenta dos invitaciones que se relacionan estrechamente en toda la corriente sapiencial: “vengan a mí” y “aprendan de mí” estableciendo la relación:

-          padre / madre – hijo / hija o
-          maestro / maestra – discípulo / discípula;

además se identifica con toda la corriente escriturística de los anawin: “soy paciente de corazón y humilde”.

BB´ establece la relación fatiga – yugo; también establece a primera vista una contradicción a “los que están cansados de sus trabajos y cargas” se les sugiere “Acepten el yugo que les pongo”; la diferencia está en el tipo de carga – yugo; entre la carga - yugo que fatiga propuesta por los maestros de la ley mosaica y la carga – yugo ligera propuesta por Jesús.

X  el centro de esta simetría es el descanso ofrecido por el padre – maestro / la madre / maestra al hijo – discípulo / la hija discípula: “y yo los haré descansar”; de esta forma, nos coloca frente a uno de los mensajes originarios que estaremos desarrollando en este estudio bíblico: el descanso ofrecido a las personas fatigadas y sobrecargadas.

La conclusión de esta primer estructura simétrica es una moraleja: “Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros”.

La segunda simetría identificada por los binomios CC´ y DD´ tienen su centro en X´ finalizando con una moraleja:

C         todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas
       así encontrarán descanso

D         y yo los haré descansar
        y aprendan de mí, que soy paciente de corazón y humilde

        Acepten el yugo que les pongo,  

CC´ presenta uno de los temas que estaremos profundizando en este estudio bíblico: las personas cansadas de sus trabajos y cargas. C hace mención a los hijos - discípulos  fatigados y sobrecargados / hijas – discípulas fatigadas y sobrecargadas, C´ hace mención al descanso que encontrarán.

DD´ presenta aspectos del padre / maestro – madre / maestra, en D es quien proporciona el descanso, en D´ es quien es paciente de corazón y humilde.

X  es el centro de esta segunda estructura simétrica y nos coloca frente al otro mensaje originario que se irá desarrollando en este estudio bíblico: el yugo - Ley.

La conclusión de esta segunda estructura simétrica es la misma moraleja que en la primer estructura simétrica: “Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros”.

Ambas estructuras simétricas aunque parecieran contradictorias por sus centros: “y yo los haré descansar (estructura simétrica 1) y “acepten el yugo que les pongo” (estructura simétrica 2) están estrechamente vinculadas pues el interlocutor ofrece a su audiencia dejar los trabajos y cargas que les resultan agobiantes y deshumanizantes y asumir los que él les ofrece, en síntesis cambiar una carga pesada por otra carga ligera. Más adelante estaremos analizando las características de ambas cargas.


continua ...