Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

miércoles, 1 de abril de 2015

Consagración de los Santos Óleos - Semana Santa 2015



Lucas 4,16-21

El relato evangélico nos presenta a Jesús, ungido por Dios para llevar la buena noticia a las personas de su tiempo, vulneradas en sus derechos y su dignidad. El texto de Isaías 61,1-2, define la misión de Jesús. Sus palabras y sus acciones expresan el amor preferencial de Dios por las personas discriminadas, excluidas, oprimidas.

Esta celebración tan especial para nosotros y nosotras, los obispos y las obispas de la Iglesia de Jesucristo, nos recuerda lo esencial de nuestra misión en la Iglesia y en la sociedad en la que vivimos. Somos servidores (Mateo 20,28) que intentamos seguir el ejemplo del Maestro (Mateo 10,24).

Nuestra función en la Iglesia es garantizar que se mantenga vivo el anuncio de la Buena Noticia, que Jesucristo comunicó a la humanidad. Una Buena Noticia que sana, que libera, que incluye.

Las obispas y los obispos independientes, tenemos la oportunidad de pensar y proyectar nuestro rol en la coyuntura actual, de la iglesia, de la sociedad y de la cultura. No podemos, ni debemos desvirtuar el mensaje originario de Jesucristo. No podemos, ni debemos copiar modelos desgastados y obsoletos.

Las palabras de Jesucristo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor” (Lucas 4,18-19), deberían desafiarnos a confeccionar un itinerario pastoral, cuyo cimiento sea el servicio a las personas vulneradas en sus derechos y su dignidad, no importando quienes sean, “porque Dios no hace diferencia entre las personas” (Hechos 10,343).

Este, debiera ser el plan pastoral para transmitir a las presbíteras y los presbíteros, a las diáconas y a los diáconos, y a todas nuestras comunidades, porque por ello es lo único, por lo que deberemos rendir cuentas (Matero 25,31-46).

Por esta razón, en el año 2015, pondremos especial atención en el servicio pastoral a las personas que viven con vih sida, a las personas gltb y a las personas adultas mayores, como tres colectivos que se caracterizan por ser vulnerados en sus derechos y su dignidad en nuestro país.

Bendiciones a todos y todas.
+Julio.




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