Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

sábado, 28 de septiembre de 2013

A Dios rogando y con el mazo dando - Lucas 16,19-31



1.    El texto en su contexto:

Esta parábola es propia de Lucas ya que no se encuentra en el resto de los Evangelios, es la historia de dos hombres.

Uno rico, que se vestía con ropa teñida de morado que vestían los reyes y los poderosos, y ofrecía banquetes a diario (versículo 1), denominado “epulón” que se traduce por “banqueteador”. Otro pobre, llamado Lázaro, un nombre de raíz hebrea que significa “Dios ayuda” (el ´azar), que estaba llano de llagas y cuya aspiración era saciar su hambre con la comida que caía de la mesa del hombre rico, pero nadie le hacía entrar ni le alcanzaba lo que caía al piso, para colmos, unos perros lamían sus llagas. Los perros eran considerados animales despreciables e impuros en la cultura judía (Salmo 22,16-21; Proverbios 26,11; Mateo 7,6), por lo tanto, Lázaro, además de mendigo era impuro, doble causa de exclusión (versículos 20-21).

La parábola cuenta que ambos hombres mueren. El pobre Lázaro es conducido por los ángeles, esto no es común en la literatura judía y hace referencia al gran honor de la persona (Judas 9), hasta el seno de Abraham (1Reyes1,21; 2,10; 11,21). Esta expresión, significa en la cultura judía, que tiene un lugar de preferencia en el banquete (Juan 13,23) ya que en las comidas solemnes, los comensales se recostaban en divanes, apoyados sobre su tronco, estar a su lado o en su seno, significaba que estaban juntas, permitiéndoles conversar. Por lo tanto, nos cuenta la historia, que Lázaro, marginado e impuro se encontraba junto a Abraham, el padre de la fe judía, el fundador del pueblo. Mientras tanto, el rico epulón (= banqueteador) fue enterrado (versículo 22), encontrándose en el Hades, según el Nuevo Testamento que reemplazó al concepto del Seol del Antiguo Testamento, el lugar donde los muertos esperaban el juicio, según la cultura judía. La parábola continúa contando, que el hombre rico vio a lo lejos al hombre pobre, llamado Lázaro, junto a Abraham (versículo 23).

Entonces se produce el diálogo entre el hombre rico y Abraham (versículos 24 – 31). Un diálogo caracterizado por la súplica del hombre rico y las categóricas respuestas de Abraham: Lázaro no puede aliviar tu sed (versículos 25-26), tu familia ya tiene las Escrituras para obedecer (versículos 27-29), en las Escrituras encontrarán lo necesario para la salvación y no necesitan prodigios (versículos 30-31).

La enseñanza que pretende transmitir el evangelista a su audiencia, es que, cualquier persona que esté dispuesta a leer y entender las Escrituras, tiene más que suficiente información para que vea su pecado y la manera de buscar la salvación.

2.     El texto en nuestro contexto:

Contrario a lo que afirman algunas Iglesias y algunos predicadores, la parábola no enseña la “resignación cristiana”, tampoco el premio a las personas buenas y el castigo a las personas malas en otra vida. La parábola del rico epulón y el pobre Lázaro tiene un mensaje concreto para “los cinco hermanos que sobrevivieron al hombre rico”. Esos cinco hermanos somos nosotros y nosotras a quienes se nos dieron las Escrituras para, en diálogo con nuestro contexto, discernir la voluntad de Dios.

La acumulación de riquezas genera injusticias, porque los bienes son limitados pero las necesidades humanas no, entonces, cuando alguien tiene más de lo que necesita para vivir, no importa si diez pesos más o mil millones más, es porque alguien tiene menos para llevar una vida digna, plena y abundante como la que Jesús nos enseñó (Juan 10,10).

Esta acumulación de riquezas, sino está puesta al servicio de quienes menos tienen es un  pecado grave, más para nosotros y nosotras personas de fe (1Juan 4,19-21).

Frente a tanta injusticia, producto de la desigualdad y el reparto no equitativo y no solidario de la riqueza, la Iglesia tiene la misión de levantar su voz profética, en primer lugar al interior de sus propias comunidades y en segundo lugar en la sociedad y la cultura, denunciando la violación a los Derechos Humanos y la dignidad humana de millones de personas, que en todo el mundo se encuentran por debajo de la línea de la pobreza; millones de personas que sobreviven en condiciones inhumanas e indignas.

Diversidad Cristiana, como parte de la Iglesia de Jesucristo, estamos llamados y llamadas a trabajar un mundo más justo y solidario, aquí y ahora. Poner en la oración comunitaria a las personas en situación de calle, a las que comen en los contenedores de basura, a quienes no tienen trabajo y a tantas otras y no hacer acciones concretas, nos vuelve hipócritas igual que aquellos líderes religiosos a los que Jesús enfrentó.

Como decía mi abuela “a Dios rogando y con el mazo dando”

Buena semana para todos y todas.

+Julio, obispo de Diversidad Cristiana.

domingo, 22 de septiembre de 2013



“No podéis servir a Dios y al Dinero”. Estas palabras de Jesús no pueden ser olvidadas en estos momentos por quienes nos sentimos sus seguidores, pues encierran la advertencia más grave que ha dejado Jesús a la Humanidad. El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el gran enemigo para construir ese mundo más justo y fraterno, querido por Dios.

Desgraciadamente, la Riqueza se ha convertido en nuestro mundo globalizado en un ídolo de inmenso poder que, para subsistir, exige cada vez más víctimas y deshumaniza y empobrece cada vez más la historia humana. En estos momentos nos encontramos atrapados por una crisis generada en gran parte por el ansia de acumular.

Prácticamente, todo se organiza, se mueve y dinamiza desde esa lógica: buscar más productividad, más consumo, más bienestar, más energía, más poder sobre los demás... Esta lógica es imperialista. Si no la detenemos, puede poner en peligro al ser humano y al mismo Planeta.

Tal vez, lo primero es tomar conciencia de lo que está pasando. Esta no es solo una crisis económica. Es una crisis social y humana. En estos momentos tenemos ya datos suficientes en nuestro entorno y en el horizonte del mundo para percibir el drama humano en el que vivimos inmersos.

Cada vez es más patente ver que un sistema que conduce a una minoría de ricos a acumular cada vez más poder, abandonando en el hambre y la miseria a millones de seres humanos, es una insensatez insoportable. Inútil mirar a otra parte.

Ya ni las sociedades más progresistas son capaces de asegurar un trabajo digno a millones de ciudadanos. ¿Qué progreso es este que, lanzándonos a todos hacia el bienestar, deja a tantas familias sin recursos para vivir con dignidad?

La crisis está arruinando el sistema democrático. Presionados por las exigencias del Dinero, los gobernantes no pueden atender a las verdaderas necesidades de sus pueblos. ¿Qué es la política si ya no está al servicio del bien común?

La disminución de los gastos sociales en los diversos campos y la privatización interesada e indigna de servicios públicos como la sanidad seguirán golpeando a los más indefensos generando cada vez más exclusión, desigualdad vergonzosa y fractura social.


Los seguidores de Jesús no podemos vivir encerrados en una religión aislada de este drama humano. Las comunidades cristianas pueden ser en estos momentos un espacio de concienciación, discernimiento y compromiso. Nos hemos de ayudar a vivir con lucidez y responsabilidad. La crisis nos puede hacer más humanos y más cristianos.

Fuente: ECLESALIA 18/09/13.
Artículo de JOSÉ ANTONIO PAGOLA

sábado, 21 de septiembre de 2013

Mensaje en el matrimonio de Germán y Gastón. 1 Samuel 18,1-5 y Lucas 7,1-10



Estamos reunidos y reunidas como Iglesia de Jesucristo el Señor, para dar gracias a Dios, que es Padre y Madre:

-       porque este año se aprobó la ley del Matrimonio Igualitario en nuestro país, dando por finalizada una larga lucha por igualdad de derechos entre las hijas y los hijos de Dios, sin importar su orientación sexual;

-       porque nuestra Iglesia no hace diferencia entre las personas y hoy se alegra de bendecir este matrimonio;

-       por la vida y el amor de estos hermanos nuestros, que hoy piden a Dios que bendiga su amor sellando esta alianza, que es el sacramento del Matrimonio.

Las dos lecturas que acabamos de escuchar, relatan el amor entre dos hombres, David y Jonatán, y el oficial romano y su esclavo. En los dos casos un amor prohibido por la sociedad y la cultura de su tiempo. Un amor que escandalizó al poder político y al poder religioso. Un amor bendecido por Dios.

Jonatán hizo un pacto solemne con David porque lo amaba tanto como a sí mismo (1 Samuel 18,3). Un amor que llevó a Jonatán a ponerse en contra de su padre Saúl y a favor de David. Un hijo enfrentado a su padre, era un verdadero escándalo en la sociedad y la cultura judía.

El oficial romano pidió a Jesús que sanara a su apreciado esclavo (Lucas 7,2-3). Otro amor escandaloso, un hombre libre como era el oficial romano suplicó a Jesús que era judío, la salud de un hombre esclavo. Un amor que conmovió a Jesús y le concedió la salud a aquel esclavo amado por su dueño.

Lo importante no es si ambos casos representaban un amor homoerótico. Lo importante es que ambos casos, escandalizaban a la sociedad y la cultura de su tiempo. No respondían a las expectativas del sistema religioso y cultural. Sin embargo, Dios bendice ese amor.

Hoy, estamos frente a otro caso de amor que Dios bendice, aunque la sociedad, la cultura y la religión prohibieron y condenaron durante siglos. Sin embargo, sabemos que no siempre fue así. En la edad media, se celebraba en las Iglesias el rito de Adelphopoiesis, que no era otra cosa, que la bendición de una pareja entre mujeres o entre hombres.

Quiera Dios, que el ejemplo de estos hermanos nuestros, que pidieron a la Iglesia la bendición de su amor, a través del sacramento del Matrimonio, motiven a otras parejas del mismo sexo a hacerlo. Y quiera Dios, que el ejemplo que estamos dando como Iglesia, de recibir a estos hermanos nuestros y de bendecir su amor, a través del sacramento del Matrimonio, motive a otras Iglesias a recibir en su seno y bendecir el amor de sus miembros, sin importar su orientación sexual, porque “Dios no hace diferencia entre las personas” (Hechos 10,34).

Hoy Gastón y German inician una nueva etapa en su vida de pareja. Llevan años conviviendo, pero este año, pudieron concretar lo que parecía una utopía para muchos y muchas. Lograron realizar el matrimonio civil y ahora están realizando el matrimonio por la Iglesia.

Hoy en Tarariras, estamos haciendo un acto escandaloso y nosotras y nosotros somos sus protagonistas. Estamos diciendo a las Iglesias Cristianas que Dios, Padre y Madre, ama a todas las personas, recibe a todas las personas y bendice todas las uniones poniendo un único requisito: el amor.

+Julio, obispo de Diversidad Cristiana

En Tarariras, departamento de Colonia, el 21 de setiembre de 2013.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Dios perdona todo a todos y todas (Lucas 15)




1-    El texto en su contexto:

Las tres parábolas forman una unidad literaria, donde los términos “perder” “encontrar” y “alegrarse” (versículos 6, 9, 32) dan la unidad al único discurso de Jesús y reafirman el único tema, en el que Jesús contesta a los fariseos, representantes del sistema religioso de su tiempo, que lo criticaba por relacionarse con gente pecadora y comer con ella (versículos 1 – 2 cf Marcos 9,10).

El término “pecadores” incluía una gama importante de personas de mala fama entre quienes se encontraban: quienes no interpretaban la ley como ellos, las personas pobres que ejercían profesiones poco honorables, quienes cobraban impuestos para el imperio romano (Marcos 9,10 cf Mateo 5,46; 9,9-11; 21,31; Lucas 18,9-14; 19,1-10).

La clave para entender estas parábolas la encontramos al final de la tercera (versículos 25 – 32). Pero analicemos las parábolas de a una.

1.1.        Parábola del pastor que encuentra la oveja perdida (versículos 4 – 7).

La imagen del pastor y el rebaño es común en la literatura sagrada judía, el Antiguo Testamento (Isaías 40,11; Ezequiel 34 cf Juan 10,11). El pastor es la persona que apacienta, cuida, pero no es el dueño del rebaño. Por tanto, este ejemplo se refiere a una persona asalariada que estaba al cuidado de un rebaño de cien ovejas. Perder una oveja de su empleador podía tener como consecuencia el despido y por consiguiente el hambre para el pastor y su familia. Es por ello que el encontrarla es causa de alegría. Una alegría que produce seguridad (versículo 6).

Esta alegría, es presentada por Jesús, casi con ironía. Un Dios que se alegra más, cuando una de estas personas de mala vida se acercan al Reino que noventa y nueve que no tienen necesidad de acercarse (versículo 7).

1.2.        Parábola de la mujer que encuentra su moneda (versículo 8-10).

La imagen de la mujer buscando la moneda perdida, es otro ejemplo que refuerza los tres conceptos clave en este discurso: “perder” – “encontrar” – “alegrarse” (versículos 6, 9, 32). Nuevamente, Jesús plantea la alegría que se produce en el ámbito de lo divino por una persona de mala vida que va a su encuentro (= convesión).

1.3.        Parábola del padre que recobra a su hijo (versículos 11 – 32)

Jesús les pone otro ejemplo, el hombre que tenía dos hijos (versículo 11) y repartió su herencia aún en vida a pedido del hijo menor (versículo 12 cf Deuteronomio 21,17). De acuerdo a la ley mosaica, correspondían dos partes de la herencia al hijo mayor y una al hijo menor que unos días después se fue con el dinero de la casa paterna y lo malgastó llevando una vida desordenada, hasta que, ya no teniendo nada sintió hambre y consiguió trabajo apacentando cerdos (versículos 13 – 16). Podemos suponer que no se encontraba en Israel y que el hombre que lo contrató no era judío, puesto que los cerdos eran considerados animales impuros (Levítico 11,7-8; Deuteronomio 14,8). Cuidar cerdos, era uno de los trabajos más degradantes que un judío podía imaginar y en este caso particular, el hijo menor estaba considerando la posibilidad de alimentarse de la comida de los cerdos. Frente a esta cruel realidad, el hijo menor resuelve retornar a la casa paterna y se pone en camino (versículos 17 – 20 a).

Jesús continúa diciendo que, aún de lejos, el padre lo vio, se compadeció, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó (versículo 20 b). No dejó terminar de disculparse a su hijo (versículo 18b – 19 cf versículo 21) cuando ordenó a sus servidores vestirlo con la mejor ropa, poner un anillo en su mano, sandalias en los pies y faenar el mejor becerro para hacer una gran fiesta (versículos 22 – 24). Estos gestos en la cultura judía, significan la restitución de la dignidad de hijo: el anillo signo de autoridad y las sandalias signo de hombre libre, puesto que los esclavos andaban descalzos.

Jesús finaliza el ejemplo, poniendo en relieve la actitud de los fariseos y maestros de la ley (cf 15,1-7): El hijo mayor estaba en el campo y al regresar escucha la música, entonces se informa con una de los servidores sobre lo que sucedía. Este se enojó tanto, que no quiso entrar a la casa paterna, obligando al padre a salir. Los reproches del hijo mayor al padre no se hacen esperar (versículos 25 – 30). Con una finísima ironía, Jesús se dirige a los líderes religiosos que se jactaban de su fidelidad a la ley de Dios, imitar a la figura paterna que se alegraba por el hijo perdido que fue encontrado (cf versículos 6 y 9).

1.4.        El mensaje de las parábolas:

A lo largo de su ministerio, Jesús demostró una aceptación preferencial hacia las personas pecadoras, que eran excluidas por quienes sostenían el sistema religioso, hasta el punto de comer con ellas. Manifestando en sus palabras y en sus gestos, el rostro misericordioso de Dios que es Abba (= Papito, Papi, Pa), como gustaba llamarle.

Un Dios que siempre tiene la puerta abierta para que entren sus hijos e hijas sin pedir nada a cambio. Que cada vez que se acercan a la casa paterna, les restituye dignidad: sanando, liberando, incluyendo, comunicándoles vida plena, digna y abundante (Juan 10,10).

Esta actitud revolucionaria, escandalosa y provocativa de Jesús, ponía en evidencia la incapacidad del sistema religioso y de sus líderes, de experimentar la gratuidad divina y de transmitirla a aquellas personas que son sus predilectas.


2-    El texto en nuestro contexto:

Diversidad Cristiana, si quieremos ser fiel a Jesús, imagen de Dios, compasivo y misericordioso (Salmo 102 en las versiones católicas, 103 en las versiones protestantes) tenemos que ser una iglesia de puertas abiertas; una iglesia que sale al encuentro de las personas que el sistema político y religioso dicen que no son “buenas”; una iglesia que acoge sin preguntar ni pedir nada a cambio; una iglesia que abraza, consuela y dignifica; una iglesia que grita a los cuatro vientos que Dios es Padre y perdona todo a todos y todas.

Si no estamos dispuestos y dispuestas a hacer esto, somos muchas cosas buenas tal vez, pero simplemente, no somos la Iglesia de Jesucristo.


Buena semana para todos y todas.
+ Julio, obispo de Diversidad Cristiana.

24º Domingo del Tiempo de la Iglesia.

Mensaje Pastoral en el mes de la Diversidad Sexual



Comunicado de la Iglesia Antigua – Diversidad Cristiana 
en el mes de la Diversidad Sexual


Una lectura histórico crítica de la Biblia nos permite afirmar que:

- Las enseñanzas de Jesús recibidas a través de los Evangelios nada dicen en contra de las personas GLTTB ni de las prácticas sexuales con personas del mismo sexo: el Jesús histórico no condenó a las personas GLTTB ni sus prácticas sexuales.

- Las enseñanzas que nos traen los escritos evangélicos sobre los “delitos sexuales” no se refieren a las personas GLTTB ni a las prácticas sexuales con personas del mismo sexo (Lc. 7,36-50; Jn. 8,1-11), sino a personas heterosexuales y prácticas heterosexuales abusivas y por lo tanto injustas: el Jesús histórico condenó la injusticia, la discriminación y la exclusión.

- En la literatura paulina es donde encontramos, aparentemente, condenas tanto a las prácticas homoeróticas como lesboeróticas. Pero Pablo nada dice en Rom. 1,26-27 sobre el amor o las relaciones sexuales realizadas con libertad y respeto entre personas adultas del mismo sexo; estas condenas son producto de lecturas fundamentalistas, patriarcales y homofóbicas de la carta a las comunidades cristianas de Roma: Pablo condenó el culto idolátrico donde se ejercía la prostitución sagrada y seguramente, por el contexto socio cutural romano, las prácticas sexuales con personas menores de edad.

La lectura a crítica y fundamentalista del texto bíblico, conduce a posturas homofóbicas que culpabilizan, discriminan y excluyen. Éstas no tienen su fundamento en el Evangelio de Jesús, sino en una lectura pre científica y descontextualizada de textos, básicamente del Antiguo Testamento, que son sacados del contexto socio cultural en que se produjeron, para justificar posicionamientos que son contrarios al mensaje liberador e inclusivo de Jesús de Nazaret. 

Desde la Iglesia Diversidad Cristina, expresamos nuestra solidaridad con todas las personas GLTTB que se sienten culpabilizadas, vulnerados sus derechos y dignidad y discriminadas por distintas comunidades de fe cristianas, y les decimos con plena seguridad: Jesús no discrimina y la Biblia no condena la homosexualidad. 


Montevideo, 11 de setiembre de 2013
+ Julio, obispo de la Iglesia Antigua - Diversidad Cristiana

jueves, 12 de septiembre de 2013

Declaración de las Iglesias reunidas en el Encuentro Ecuménico en homenaje a Mons. José Ricardo Ferrerira De Souza



ACTA


Encuentro Homenaje al Episcopado del Arzobispo Ricardo Ferreira de Souza, fundador de la Iglesia Viejo Católica en América

Reunidos en la Ciudad Protegida de Dios de Santa María de los Buenos Aires, República Argentina, se celebró el “Homenaje a la figura, vida y consagración del Arzobispo Ricardo Ferreira de Souza” realizado el día 07 y 08 de Septiembre de 2013 en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), estando presentes las autoridades de las siguientes iglesias:

Iglesia Viejo Católica en América
S.E.R. Arzobispo Miguel Ángel Paredes
S.E.R. Monseñor Guillermo Horna Hurtado

Iglesia Episcopal Antigua Argentina
S.E.R. Arzobispo Juan Carlos Urquhart de Barros

Iglesia Antigua – Diversidad Cristiana
S.E.R. Obispo Julio Vallarino Cruz

Iglesia Anglicana Tradicional del Brasil
The Most Rev. Carlos Victor Zalazar Suarez

Iglesia Ortodoxa Bielorrusia Eslava en el Extranjero 
S.E.R. Vladyka Teofano, Juan Manuel Garayalde
S.E.R. Padre Gregory, P. El Azem
S.E.R. Padre Evaristo, Juan C. Maidana

Iglesia Ortodoxa Autónoma de Europa-Fraternidad San Benito
S.E.R. Padre Andrei, Jorge A. Esteves Rodríguez
S.E.R. Padre Elias de Jesús, L.A. Nuñez

Durante el encuentro, se realizó la presentación de la vida, consagración episcopal y obra del Arzobispo Ricardo Ferreira de Souza; las exposiciones estuvieron a cargo de S.E.R. Arzobispo Miguel Ángel Paredes y de S.E.R. Arzobispo Juan Carlos Urquhart de Barros. 

Entre las actividades desarrolladas, se difundió el video de la ceremonia de consagración episcopal de Mons. Ricardo Ferreyra de Souza, recibida de manos del S.E.R. Arzobispo José Eugenio Tenca Rusconi (+) y de S.E.R. Mons. Ramón Hipólito Frías de la Iglesia Católica Apostólica Argentina, en la Iglesia “El buen Pastor” ubicada en el Partido de San Fernando, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, el 05 de mayo de 2002. En dicha filmación los presentes en el encuentro destacaron el Mandato Apostólico leído en público en la celebración emitido por la Iglesia Católica Apostólica Brasileña (ICAB), en la persona de S.E.R. Josivaldo Pereira de Oliveira, en comunión con S.B. Don Luis Fernando Castillo Méndez (+), Patriarca Ecuménico Mundial. 

- Con este evento, se ratifica la validez del acto de Consagración Episcopal de Mons. Ricardo Ferreira de Souza, y se destaca el acto de reconocimiento (Mandato Apostólico) de las autoridades más importantes de la época sobre esta particular consagración.

Durante el encuentro se destacó el espíritu ecuménico de los participantes, que confluyó en la Consagración Episcopal el día 07 de Septiembre de 2013 a las 18.00 hs. en la Capilla del ISEDET, de S.E.R. Mons. Guillermo Horna Hurtado, obispo para Perú y Misión de Colombia para la Iglesia Viejo Católica de América, siendo consagrante principal, S.E.R. Arzobispo Primado Miguel Ángel Paredes de la Iglesia Viejo Católica en América, S.E.R. Arzobispo Juan Carlos Urquhart de la Iglesia Episcopal Antigua de Argentina y S.E.R. Eparca Teofano, Juan Manuel Garayalde de la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero.-

Como resultado del Encuentro-Homenaje, los participantes decidieron crear la “Comisión Permanente de Reivindicación de la figura del Arzobispo Ricardo Ferreira de Souza”, quedando conformada la siguiente Comisión Permanente:

PRESIDENTE: S.E.R. Arzobispo Miguel Ángel Paredes
VICEPRESIDENTE: S.E.R. Arzobispo Juan Carlos Urquhart de Barros
1º SECRETARIO: S.E.R. Obispo Julio Vallarino Cruz
2º SECRETARIO: S.E.R. Mons. Guillermo Horna Hurtado

Dado y aprobado en la Ciudad Protegida de Dios de Santa María de los Buenos Aires, República Argentina el 08 de Septiembre de 2013 a las 12.00.-

domingo, 8 de septiembre de 2013

Las personas mediocres no tienen lugar en el proyecto de Jesús (Lucas 14,25-33)




1.    El texto en su contexto:

El evangelista Lucas, nuevamente nos remite a las exigencias del discipulado. Esta perícopa es común a Lucas y a Mateo (cf 10,37-38).

Mucha gente seguía a Jesús (versículo 25), pero una cosa es seguirlo y otra muy diferente ser discípulo o discípula. Transitar por el discipulado es una experiencia que exige una ruptura que muchas veces no estamos dispuestos y dispuestas a efectuar.

Recorrer el camino del discipulado, es recorrer el camino que hizo Jesús. Un camino donde el amor al Maestro es la única e insalvable condición. Un amor capaz de liberarse de todas las ataduras de este mundo (versículo 26) para comprometerse con lo únicamente valedero: el Reino, en cuanto proyecto de Dios para la humanidad, un nuevo mundo con justicia y solidaridad.

Seguir al Maestro en el discipulado implica cargar con la cruz (versículo 27 cf Marcos 8,34-35; Mateo 16,24-25; Lucas 9,23-24; Juan 12,24-25). La cruz era el instrumento más cruel para torturar a una persona, parecería que los romanos la tomaron de los persas para aplicar la pena de muerte; la persona que era condenada a la pena capital, debía cargar con el madero transversal de ella hasta el lugar donde sería ejecutada. Jesús, prepara a sus discípulos y discípulas para enfrentar su destino, pero aún más, para considerarse ya muertos respecto de sí mismos y del mundo, en la misma línea escribe Pablo (Romanos 6,2-11; Gálatas 2,19; 6,14; Colosenses 3,3-5).

Jesús enseña que el discipulado es una elección radical (Mateo 10,38). No hay lugar para las personas mediocres (Lucas 9,62; Apocalipsis 3,16). Es necesario que midamos el alcance de nuestra respuesta (versículos 28-32). Asumir la tarea del discipulado exige necesariamente dejarlo todo (versículo 33 cf Lucas 9,57-62; 18,29-30; Filipenses 3,7).


2.    El texto en nuestro contexto:

Nuevamente nos enfrentamos a la situación de tener que elegir entre ser cristianos y cristianas o ser discípulos y discípulas.

Las personas cristianas son muchas y son buenas, pero son como la mucha gente que seguía a Jesús (versículo 25). Tal vez suene muy duro lo que voy a decir, pero, para hacer posible el Reino no se necesitan personas cristianas, sino personas que asuman el discipulado, capaces de dejarlo todo y darlo todo por el proyecto de Jesús, la transformación de la sociedad y la cultura, de injusta a justa, de egoísta a solidaria, de desigual a equitativa, de opresora a liberadora, de discriminadora a inclusiva.

Esta tarea transformadora, exige un compromiso radical que no mide consecuencias (versículos 26-27). Es urgente y no hay tiempo para cosas que nos distraen de la misión, por más buenas que éstas sean (Mateo 8,22).

Diversidad Cristiana, Jesús nuevamente vuelve a desafiarnos. ¿Somos buenas personas que oramos, vamos a las celebraciones, ayudamos a nuestras familias y amistades? O ¿Somos personas radicalmente revolucionarias, con un proyecto transformador que no nos pertenece pero con el que nos sentimos comprometidos y comprometidas? ¿Qué personas o cosas queridas, estamos dispuestas y dispuestos a dejar, por quienes no conocemos y lo único que sabemos es que están siendo vulnerados sus derechos y dignidad? ¿Qué cosas estamos dispuestos o dispuestas a hacer por estas personas vulneradas por gratuidad, sin esperar nada a cambio, sin preguntar nada de las causas de su actual situación?.

Diversidad Cristiana ¿cuántos domingos en familia estamos dispuestas y dispuestos a sacrificar por quienes son destinatarios del evangelio de Jesucristo?; ¿cuánto de lo que tenemos, no de lo que nos sobra, estamos dispuestas y dispuestos a compartir con quienes son las predilectas y los predilectos de Jesucristo? (Mateo 25,34-40).

Diversidad Cristiana ¿estamos dispuestas y dispuestos a transitar el camino del cristianismo al discipulado?


Quiera Dios que así sea.
Buena semana para todas y todos.
+Julio, obispo de Diversidad Cristiana.


domingo, 1 de septiembre de 2013

Si no cambiamos en nuestra práctica de fe nos continuaremos pareciendo a los fariseos



Lucas 14,1.7-14


1.    El texto en su contexto:

El relato evangélico de la comida en casa del fariseo nos plantea dos enseñanzas.

La primera enseñanza es sobre la soberbia y la humildad (14,7-10). Jesús fue invitado a comer a casa de un jefe fariseo, donde también concurrieron muchos otros fariseos (versículo 1) que buscaban los lugares de honor para sentarse (versículo 7 cf Mateo 23,6; Lucas 20,46). Jesús toma esa situación cotidiana para enseñar (versículos 8-10) donde concluye que con una frase contundente Porque el que a sí mismo  se engrandece, será humillado; y el que se humilla,  será engrandecido” (versículo 11 cf Proverbio 21,23; Matero 23,12; Lucas 18,14). Seguramente esta enseñanza le sumó más enemigos que amigos. Jesús propone a aquellas personas de fe, los fariseos, cambiar su forma de vivir, abandonando la búsqueda de poder, reconocimiento y admiración para ser semejantes a aquellas personas que ellos discriminaban, el pueblo humilde.

La segunda enseñanza es sobre quienes deben de ser las personas que están en nuestra opción preferencial (14,11-14). Inmediatamente, Jesús propone una nueva enseñanza (versículos 12 – 14). Cuando organicemos una fiesta, no invitemos a nuestros familiares y amistades, o aquellas personas que podrían también invitarnos, devolviéndonos el gesto. La opción preferencial tiene que ser por aquellas personas que no podrán devolvernos nada, haciendo que nuestra acción  sea un gesto de gratuidad; entonces seremos felices (versículo 14).


2.    El texto en nuestro contexto:

Jesús continúa escandalizando. Sus dos enseñanzas revolucionan nuestro sistema de relacionamiento y ciertamente nos produce escándalo.

En primer lugar, nos confronta a una realidad en la que estamos inmersos e inmersas. Nos gusta tener reconocimiento. Nos gustan los títulos. Nos gusta sentirnos más que otras personas. Prejuzgamos que otras personas no pueden ocupar nuestro lugar en la sociedad, en la organización, en la iglesia. Es decir, subestimamos.

En segundo lugar, nos confronta a otra realidad en la que estamos inmersos e inmersas. Nos gusta que nos retribuyan. Cuando damos algo esperamos que en algún momento nos devuelvan. No pasa por nuestras cabezas dar gratuitamente sin esperar nada a cambio.

La enseñanza de Jesús nos escandaliza. Entonces nos justificamos y manipulamos el contenido de las Escrituras, hasta buscamos simbolismos para no aceptar una realidad que golpea nuestros ojos: ¡somos mediocres!

El evangelio de hoy interpela a las comunidades cristianas y a sus integrantes. Nos convoca a la humildad y al servicio gratuito y desinteresado. Si no somos capaces de amar gratuitamente, estar gratuitamente, servir gratuitamente no podemos formar parte del movimiento de Jesús.


Buena semana para todos y todas
+Julio, obispo de Diversidad Cristiana.