Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

viernes, 30 de septiembre de 2011

Mensaje Pastoral en el Mes de la Diversidad.

Mensaje Pastoral en el Mes de la Diversidad - Setiembre 2011
 
 
Tengan mucha paz.

Finalizando el mes de la Diversidad, no podemos quedarnos en silencio, mientras un colectivo de nuestra sociedad uruguaya, está luchando para obtener los mismos derechos que el resto de la ciudadanía.



1-    Mensaje a las personas GLTB:

A las personas gays, lesbianas, trans y bisexuales, les reafirmamos nuestro pedido de perdón, por el daño causado por algunos sectores fundamentalistas y homofóbicos del cristianismo. Esas conductas no se ajustan al Evangelio anunciado por Jesucristo, que es un mensaje liberador e inclusivo.

Alentamos el esfuerzo que hacen los colectivos GLTB para reivindicar sus derechos y su dignidad. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para alcanzar la igualdad, respecto al resto de la sociedad, en materia de derechos; por ejemplo: las personas trans, que están en situación de pobreza extrema, desconocen que pueden cambiar sus nombres para que se ajusten a su género, una realidad que constatamos en la práctica pastoral; igualmente, las personas GLTB aún no logran acceder al matrimonio igualitario y se ponen trabas a la adopción.

Desde nuestra Iglesia, a ejemplo de la Iglesia de la antigüedad, ofrecemos lo único que tenemos (cf. Hechos 3:4)

Por tal motivo, les acompañaremos en la Marcha de la Diversidad, porque tenemos el convencimiento, que quienes siguen a Jesús en el discipulado, son llamados y llamadas a actuar desde la solidaridad y para la justicia: 

“Les aseguro que todo lo que hicieron por ellos, por mí mismo lo hicieron” (Mateo 25,40).



2-    Mensaje a las Iglesias:

A las comunidades cristianas (congregaciones, denominaciones, iglesias), les instamos a realizar una lectura e interpretación de la Biblia, contextualizada y honesta. No está bien manipular los textos bíblicos para fundamentar posturas homofóbicas, que generan discriminación y exclusión en las personas gays, lesbianas, trans y bisexuales. El mensaje de Jesús es claro y contundente:

Jesús comenzó a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo: “Sucede con el reino de los cielos como con un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. Mandó a sus criados que fueran a llamar a los invitados, pero estos no quisieron asistir. Volvió a mandar otros criados, encargándoles: ‘Digan a los invitados que ya tengo preparada la comida. Mandé matar mis reses y animales engordados, y todo está listo; que vengan al banquete.’ Pero los invitados no hicieron caso. Uno de ellos se fue a sus terrenos, otro se fue a sus negocios, y los otros agarraron a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. Entonces el rey se enojó mucho, y ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. Luego dijo a sus criados: ‘El banquete está listo, pero aquellos invitados no merecían venir. Vayan, pues, ustedes a las calles principales, e inviten al banquete a todos los que encuentren.’ Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos; y así la sala se llenó de gente” ( Mt 22,1-10)


Igualmente claro y contundente es el mensaje de las primeras comunidades cristianas:

Había en la ciudad de Cesarea un hombre que se llamaba Cornelio, capitán del batallón llamado el Italiano. Era un hombre piadoso que, junto con toda su familia, adoraba a Dios. También daba mucho dinero para ayudar a los judíos, y oraba siempre a Dios. Un día, a eso de las tres de la tarde, tuvo una visión: Vio claramente a un ángel de Dios que entraba donde él estaba y le decía: “¡Cornelio!” Cornelio se quedó mirando al ángel, y con mucho miedo le preguntó: “¿Qué se te ofrece, señor?” El ángel le dijo: “Dios tiene presentes tus oraciones y lo que has hecho para ayudar a los necesitados. Manda a alguien a la ciudad de Jope para que haga venir a un hombre llamado Simón, que también es conocido como Pedro. Está alojado en casa de otro Simón, un curtidor que vive junto al mar.” Cuando se fue el ángel que le había hablado, Cornelio llamó a dos de sus sirvientes y a un soldado que era muy religioso y de su confianza, y después de contárselo todo, los envió a Jope. Al día siguiente, a eso del mediodía, mientras iban de camino cerca de Jope, Pedro subió a orar a la azotea de la casa. Tenía hambre y quería comer, pero mientras le estaban preparando la comida, tuvo una visión: vio que el cielo se abría y que descendía a la tierra algo parecido a una gran sábana, bajada por las cuatro puntas. En la sábana había toda clase de cuadrúpedos, y también reptiles y aves. Y oyó una voz, que le dijo: “Levántate, Pedro; mata y come.” Pedro contestó: “No, Señor; yo nunca he comido nada profano ni impuro.” La voz le habló de nuevo, y le dijo: “Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú profano.” Esto sucedió tres veces, y luego la sábana volvió a subir al cielo. Pedro estaba preocupado pensando qué querría decir aquella visión, cuando llegaron a la puerta los hombres de Cornelio, que habían averiguado dónde estaba la casa de Simón. Al llegar, preguntaron en voz alta si allí se alojaba un tal Simón, a quien también llamaban Pedro. Y mientras Pedro todavía estaba pensando en la visión, el Espíritu Santo le dijo: “Mira, tres hombres te buscan. Levántate, baja y ve con ellos sin dudarlo, porque yo los he enviado.” Pedro bajó y dijo a los hombres: —Yo soy el que ustedes buscan; ¿a qué han venido? Ellos contestaron: —Venimos de parte del capitán Cornelio, un hombre justo, que adora a Dios y a quien todos los judíos estiman y quieren. Un ángel de Dios le dijo que lo llamara a usted, para que usted vaya a su casa y él escuche lo que tenga que decirle. Entonces Pedro los hizo entrar, y se quedaron con él aquella noche. Al día siguiente, Pedro se fue con ellos, y lo acompañaron algunos de los hermanos que vivían en Jope. Y al otro día llegaron a Cesarea, donde Cornelio los estaba esperando junto con un grupo de sus parientes y amigos íntimos, a quienes había invitado. Cuando Pedro llegó a la casa, Cornelio salió a recibirlo, y se puso de rodillas delante de él, para adorarlo.  Pero Pedro lo levantó, diciéndole: —Ponte de pie, pues yo también soy un hombre, como tú.  Mientras hablaba con él, entró y encontró a muchas personas reunidas. Pedro les dijo: —Ustedes saben que a un judío le prohíbe su religión tener tratos con extranjeros o entrar en sus casas. Pero Dios me ha enseñado que no debo llamar profano o impuro a nadie. Por eso, tan pronto como me avisaron, vine sin poner ninguna objeción. Quisiera saber, pues, por qué me han llamado. Cornelio contestó: —Hace cuatro días, como a esta misma hora, yo estaba aquí en mi casa, haciendo la oración de las tres de la tarde, cuando se me apareció un hombre vestido con ropa brillante. Me dijo: ‘Cornelio, Dios ha oído tu oración y se ha acordado de lo que has hecho para ayudar a los necesitados. Manda a alguien a la ciudad de Jope para que haga venir a Simón, que también se llama Pedro. Está alojado en casa de otro Simón, un curtidor que vive junto al mar.’ Así que envié inmediatamente a buscarte, y tú has tenido la bondad de venir. Ahora estamos todos aquí delante de Dios, y queremos escuchar todo lo que el Señor te ha mandado decirnos. Pedro entonces comenzó a hablar, y dijo: —Ahora entiendo que de veras Dios no hace diferencia entre una persona y otra” (Hch 10,1-34)


Tenemos la certeza de que Jesús, lo único que condenó fue la injusticia y soberbia de la clase política y religiosa de su tiempo:

“Jesús les preguntó: —¿Qué opinan ustedes de esto? Un hombre tenía dos hijos, y le dijo a uno de ellos: ‘Hijo, ve hoy a trabajar a mi viñedo.’ El hijo le contestó: ‘¡No quiero ir!’ Pero después cambió de parecer, y fue. Luego el padre se dirigió al otro, y le dijo lo mismo. Este contestó: ‘Sí, señor, yo iré.’ Pero no fue. ¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería?  —El primero —contestaron ellos.  Y Jesús les dijo: —Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de los cielos. Porque Juan el Bautista vino a enseñarles el camino de la justicia, y ustedes no le creyeron; en cambio, esos cobradores de impuestos y esas prostitutas sí le creyeron. Pero ustedes, aunque vieron todo esto, no cambiaron de actitud para creerle” (Mt 21,28-32).


En esta misma línea, está el pasaje siguiente:

“Escuchen otra parábola: El dueño de una finca plantó un viñedo y le puso un cerco; preparó un lugar donde hacer el vino y levantó una torre para vigilarlo todo. Luego alquiló el terreno a unos labradores y se fue de viaje. Cuando llegó el tiempo de la cosecha, mandó unos criados a pedir a los labradores la parte que le correspondía. Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a otro. El dueño volvió a mandar más criados que al principio; pero los labradores los trataron a todos de la misma manera. “Por fin mandó a su propio hijo, pensando: ‘Sin duda, respetarán a mi hijo.’ Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: ‘Este es el que ha de recibir la herencia; matémoslo y nos quedaremos con su propiedad.’ Así que lo agarraron, lo sacaron del viñedo y lo mataron. “Y ahora, cuando venga el dueño del viñedo, ¿qué creen ustedes que hará con esos labradores?” Le contestaron: —Matará sin compasión a esos malvados, y alquilará el viñedo a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde. Jesús entonces les dijo: —¿Nunca han leído ustedes las Escrituras? Dicen: ‘La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal. Esto lo hizo el Señor,y estamos maravillados.’ Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino, y que se le dará a un pueblo que produzca la debida cosecha. En cuanto a la piedra, cualquiera que caiga sobre ella quedará hecho pedazos; y si la piedra cae sobre alguien, lo hará polvo. Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oir las parábolas que Jesús contaba, se dieron cuenta de que hablaba de ellos. 46Quisieron entonces arrestarlo, pero tenían miedo, porque la gente creía que Jesús era un profeta” (Mt 21,33-46)


Y sobre el juicio a otras personas, encontramos:

“No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen  a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará. Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes.” Jesús les puso esta comparación: “¿Acaso puede un ciego servir de  guía a otro ciego? ¿No caerán los dos en algún hoyo? Ningún discípulo es más que su maestro:  cuando termine sus estudios llegará a ser como su maestro. ¿Por qué te pones a mirar la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no te fijas en el tronco que tienes en el tuyo? Y si no te das cuenta del tronco que tienes en tu propio ojo, ¿cómo te atreves a decir a tu hermano: ‘Hermano, déjame sacarte la astilla que  tienes en el ojo’? ¡Hipócrita!, saca primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la astilla que tiene tu hermano en el suyo.” (Lc 6,37-42).



3-    Lineamientos pastorales:

Cuando en 2010, diseñamos el Plan Pastoral para las personas GLTB, lo hicimos partiendo de algunas certezas:

-       Que su orientación sexual, es parte constitutiva de su ser y por lo tanto no contradice el plan divino: “Dios vio que todo lo que había hecho estaba muy bien” ( Gn 1,31)

-       Que la situación de discriminación y exclusión a que se somete a las personas GLTB es una violación a los derechos humanos y a su dignidad, en cuanto portadoras de la imagen y semejanza divina (cf Gn 1,27) y por lo tanto, esa situación es un pecado gravísimo.

La práctica pastoral, a lo largo de este año, nos permitió constatar realidades que combinadas, son peores que las anteriores, generando mucha mayor exclusión:

-       Las personas GLTB en situación de pobreza y pobreza extrema, no accede a la información vinculada a su colectivo y en muchísimas situaciones, no acceden a los programas de inclusión social para toda la población.

-       Si bien, en algunos lugares están incluidas a la comunidad local, en otros, son objeto de ataques homofóbicos, amenazas, burlas y humillaciones.

-       Las personas trans, se ven violentadas a la hora de ingresar a los programas de inclusión social, porque se toma como identificación su cédula de identidad y no el nombre adoptado por ellas;

-       igualmente, a la hora de buscar trabajo, deben adoptar formas de presentación acordes con su documento de identidad y no con su género, de lo contrario las empleadoras no las aceptan.

Por lo tanto, asumimos el desafío de contribuir a la solución de estos problemas, a través de una pastoral GLTB comprometida desde la radicalidad evangélica, con los derechos humanos y la dignidad humana.

Uruguay, 29 de setiembre de 2011
Obispo Julio.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Otro Dios es posible - ¿Anunciación a María? (entrevista 11)




Otro Dios es posible
ENTREVISTA 11
¿Anunciación a María?







SACERDOTE El ángel del Señor anunció a María.

FIELES          Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

SACERDOTE He aquí la esclava del Señor.

FIELES          Hágase en mí según tu palabra…


RAQUEL       Nuevamente, transmitiendo desde la Basílica de la Anunciación,
en Nazaret. Nos acompaña, como en jornadas anteriores, el mismo Jesucristo durante su segunda venida a la tierra. ¿Escucha usted lo que rezan y cantan los fieles?

JESÚS          Sí, hoy madrugué y he escuchado varias veces esta oración…

RAQUEL       Son las palabras del ángel Gabriel cuando visitó a su madre
María aquí mismo, en este lugar sagrado, hace dos mil años. Si usted me permite… ¿podemos ir al grano?

JESÚS          Pues vamos al grano, como dicen las gallinas.

RAQUEL       Señor Jesucristo, ¿usted es hijo de quién?

JESÚS          De mi madre. Igual que todo el mundo.

RAQUEL       Sí, eso ya lo sabemos. El problema es con el padre. Quiero que
me responda sin ninguna ambigüedad: ¿usted es hijo de Dios, sí o no?

JESÚS          Sí, claro que lo soy.

RAQUEL       Uff… Me da un gran alivio escuchar esas palabras. Y a muchos
de nuestros radioescuchas también.

JESÚS          Pero eso ya lo sabías, Raquel. La vida es un regalo de Dios.
Todos somos hijos de Dios. Tú también.

RAQUEL       A ver, a ver… Tal vez no me expresé bien. Yo me refería a… si
usted nació por obra y gracia del Espíritu Santo.

JESÚS          Por supuesto. El Espíritu de Dios sopla sobre todas las aguas.

RAQUEL       Voy a ser más explícita. ¿Fue el Espíritu Santo el que fecundó a
María?

JESÚS          ¿Qué dices?… Dios no tiene esperma. Dios no fecunda mujeres.

RAQUEL       Hago la pregunta de otra manera: ¿cómo quedó embarazada
María? ¿Por un prodigio ginecológico? ¿Tal vez un fenómeno de partenogénesis?

JESÚS          No entiendo esas palabras.

RAQUEL       Es decir, como esas flores que se autofecundan.

JESÚS          Nazaret significa Flor, en mi lengua. Pero nunca oí que las nazarenas se fecundaran solas.

RAQUEL       No sabemos cómo, pero Dios realizó un milagro portentoso en el
vientre de su madre María.

JESÚS          Sí, el milagro de la vida. Toda madre se asombra ante esa
maravilla.

RAQUEL       Yo me refiero al milagro de ser virgen y madre al mismo tiempo.

JESÚS          No le busques tres jorobas al camello, Raquel. Si Dios puede hacer las cosas fácilmente, ¿para qué va a complicarse, no te parece?

RAQUEL       ¿Qué nos quiere decir con eso?

JESÚS          Mi padre José conoció a mi madre María. Y yo nací de esa unión.

RAQUEL       ¿Estoy oyendo bien o…? ¿Usted se da cuenta que está diciendo
una herejía… tal vez la mayor de todas las herejías?

JESÚS          Pero… ¡nadie puede ser hereje de sí mismo!... ¡Si no sabré yo
cómo nací!

RAQUEL       Pero, entonces, por favor, ¿dónde queda la virginidad de la
virgen, dónde el ángel Gabriel, dónde el Ave María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres…?

JESÚS          ¿Sabes qué, Raquel? Te invito a probar unos dátiles.

RAQUEL       ¿Cómo dice?

JESÚS          Vamos, vamos, aquí afuera hay un mercado…

RAQUEL       Dejemos las bromas para otro momento…

JESÚS          Las bromas sí, pero el hambre no. Acompáñame y continuamos
conversando. Tal vez fuera de este templo vas a comprender mejor… ¡Ven, sígueme!

RAQUEL       Espere, que tengo que despedir la entrevista… Desde Nazaret y
para Emisoras Latinas, Raquel Pérez.

CONTROL    CARACTERÍSTICA MUSICAL

LOCUTOR    Otro Dios es Posible. Entrevistas exclusivas con Jesucristo en su
segunda venida a la Tierra. Una producción de María y José
Ignacio López Vigil con el apoyo de Forum Syd y Christian Aid.


MÁS DATOS SOBRE ESTE POLÉMICO TEMA…

Una saga de nacimientos maravillosos

El texto de la anunciación del evangelio de Lucas —que interpretado como un relato histórico fundamenta el dogma de la virginidad de María— está inspirado literariamente en varias profecías: Sofonías 3,14-18; Isaías 7,14 y 9, 5. A lo largo de todo el Antiguo Testamento aparecen niños que nacen de forma maravillosa, “milagrosa”, como un regalo de Dios para sus madres, que eran estériles o viejas, sin esperanzas ya de engendrar: Isaac (Génesis 18,9-14), Sansón (Jueces 13,1-7), Samuel (1 Samuel 1,1-18). En el Nuevo Testamento, Juan el Bautista (Lucas 1,5-25). Desde que relatan sus orígenes, quienes escriben las vidas de estos grandes hombres quieren resaltar que, además del acto por el que sus padres los engendraron, fueron también un especial don de Dios para el pueblo.


El dogma de la virginidad

En el año 649, en el Concilio de Letrán, fue proclamado que Jesús fue concebido “absque semine ex Spiritu Sancto” (sin semen, por el Espíritu Santo). Siglos después, el 7 de agosto de 1555, la Constitución Apostólica declaró así el dogma de la virginidad de María: De parte de Dios Padre Hijo Espíritu Santo, con la autoridad apostólica corregimos a los que tal vez afirmen que Jesucristo no fue concebido por obra del Espíritu Santo, sino como los demás hombres… o que la misma beatísima Virgen María no es Madre de Dios ni permaneció siempre en perfecta integridad virginal… antes del parto, en el parto y perpetuamente después del parto.


La explicación “científica” del dogma

Con los nuevos descubrimientos científicos, algunos teólogos dogmáticos buscan ponerse al día y explican el “misterio” de la concepción de Jesús con razonamientos de este tipo:

Como Jesús era un varón, y por lo tanto tenía cromosomas XY, para que la Virgen María lo concibiera, el milagro debió ser que ella formó, a partir de un óvulo con su propio mensaje genético XX, un cigoto diploide con 46 cromosomas, uno de cuyos cromosomas X sufrió una mutación milagrosa pasando de X a Y, y así se formó Jesús, un varón XY. Sea cual sea el prodigio, estos “teólogos” afirman que el dogma invita a creer que todo el material genético de Jesús le vino exclusivamente “de la Santísima Virgen”.
Por vergüenza ajena, nos reservamos el nombre del autor de esta insensatez.  


La perversidad de este dogma

El dogma de la virginidad de María y el tratar de explicarlo y justificarlo “científica”, teológica o incluso metafóricamente, expresa un menosprecio al cuerpo de la mujer, a la relación sexual y especialmente a la sexualidad femenina.

San Agustín fue uno de los teólogos de la antigüedad que ya en el siglo IV entrelazó firmemente esas tres ideas: lo pecaminoso del sexo, el nacimiento virginal de Jesús y la superioridad de la virginidad sobre la vida sexual. En su libro “Tú sola entre las mujeres. El mito y el culto a la Virgen María” (Editorial Alfaguara, 1991) la historiadora británica Marina Warner analiza a fondo la perversidad de argumentos teológicos que se resumen en “la mujer es útero y el útero es el mal”. 

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Fuente: www.emisoraslatinas.net

martes, 27 de septiembre de 2011

Comentarios a la Biblia Queer - Génesis (primera entrega)

GÉNESIS / BERESHIT
Comentarios a la Biblia Queer
Autor: Michael Carden
Traducción: MCRP
INTRODUCCIÓN

Como el nombre implica, el Génesis es un libro de los comienzos. Relata los orígenes del mundo y de Israel. Lo hace a través de una serie conectada de relatos acerca de los grandes ancestros, comenzando con los primeros humanos en la creación y terminando con la familia de Jacob/Israel. Como un libro de los orígenes, el Génesis se ocupa de explicar por qué las cosas son como son hoy día, tanto en un sentido amplio, como más específico. En sus historias de la creación, proporciona una comprensión de la relación divinidad - creación - y humanidad. En los relatos de la familia que se convertirá en el pueblo de Israel, el Génesis ubica  parte de Israel en esa relación.

Como libro de los comienzos, el Génesis sirve como introducción al Pentateuco, los cinco libros de Moisés, y anticipa claramente qué se desarrollará luego en el Pentateuco (Gén. 15.12 – 16). Mientras el Génesis se abre con una fuerte afirmación acerca de la bondad del orden creado, hay una visión trágica subyacente en el libro. Una vez, los humanos estuvieron en comunicación inmediata con la divinidad, pero a través de la acción humana, los reinos divino y humano están hoy separados. Este modelo se repite en las historias familiares de los orígenes de Israel. Abraham, Sara y Hagar viven en un mundo que se cruza en forma tangible con los reinos divinos. Al final del Génesis, no solo está el mundo divino separado de la humanidad en general, sino que se divisa solo en sueños por los ancestros de Israel. También, de otra manera, esta trágica pero etiológica cualidad se manifiesta en la conclusión del Génesis. La mayor parte de la saga familiar de los ancestros de Israel relata cómo ellos llegaron a la Tierra Prometida, y marcaron allí su presencia. Sin embargo, termina el Génesis con ellos fuera de esa Tierra. No solo esto anticipa el fin del Pentateuco, donde Israel permanece fuera de la Tierra, sino también el final de las escrituras Hebreas como un todo, que se cierran con Israel ya no soberana en la Tierra, sino desparramada entre las naciones.

Ubicación histórica y cultural

No sabemos cuándo, dónde, o por quién fueron compuestas estas historias y unidas para formar el libro del Génesis, así como incorporadas al Pentateuco. Los eruditos han considerado las historias del Génesis 1-11- Creación, Edén, Diluvio, Babel – como mitológicas, clasificándolas como la historia primordial. Hoy en día, además, las sagas familiares de los ancestros de Israel en el Génesis 12-50, también se consideran mitos. Estos relatos ancestrales se ubican en el tercer milenio a.C.; sin embargo no existe evidencia arqueológica o histórica que avale los eventos y personajes en estas historias. Más aún,a pesar de la muy antigua fecha de estos relatos, la mayor parte de la opinión erudita consideran que su composición y unión al Génesis tuvieron lugar a fines del primer milenio a. C., durante los períodos de la antigua Persia y los Imperios Helenísticos, en el Medio Oriente, que precedieron y sucedieron a Alejandro Magno (356 – 323 a. C.)

Visto desde esta perspectiva, la composición del Génesis y del Pentateuco pueden ser ubicados como parte de movimiento religiosos importantes que entonces ocurrían en el antiguo mundo Mediterráneo Oriental. El primer milenio a. C. estuvo marcado por el surgimiento y caída de imperios, y la resultante mezcla de culturas y religiones. El Imperio Persa fue el primero en unir bajo un gobierno estas diversas culturas. Establecido bajo Ciro el Grande en el año 559 a.C., en su auge el imperio se extendía desde Egipto y los Balcanes en el Oeste, hasta Afganistán y Asia Central en el Este.

La importancia de Persia para los escritores bíblicos está atestiguada no solo por Ciro, a quien se le acredita la liberación de los judíos del cautiverio babilónco y la autorización para restaurar el templo de Jerusalén, sino también por haber sido declarado, en Isaías, como el pastor divino y el ungido del Señor, o mesías (Isaías 44.28; 45.1,13).

Cuestiones de universalismo y diversidad, el Uno y los Muchos, apaarecen, con las cuestiones de justicia, el bien y el mal, el sufrimiento y la muerte. Es esta interacción de las ideas religiosas de Babilonia, Palestina, Asiria, Egipto, Siria, Persia y Grecia que subyacen en la composición tanto del Génesis como del resto de Escrituras Hebreas. (Para un muy buen análisis de estas cuestiones de Biblia e Historia, puede verse Thompson 2000)

No sabemos en qué contexto el autor/autores del Génesis quisieron que el texto se leyera o dramatizara, y no conocemos la identidad de la comunidad o comunidades a los que iba dirigido. Es claro que parte de la agenda del Génesis es proporcionar fundamentos para una comunidad basada en la descendencia compartida de los antiguos ancestros. Sin embargo, dada la diversidad del Segundo Judaísmo del Templo, puede argumentarse que el Génesis y el Pentateuco han sido compuestos para el uso de múltiples comunidades. Apoyo para este argumento puede encontrarse además por el hecho de que el Génesis y el Pentateuco existen en tres versiones, no una – el texto Masorético,  base de las Escrituras Hebreas, la Septuaginta o versión griega, todavía normativa en la Iglesia Ortodoxa, y la Samaritana. Versiones de todas ellas han sido encontradas en Qumran, así como otras que se suprimieron a principios de la Era Cristiana. De modo que está claro – de acuerdo con la evidencia – que el Génesis ha existido en forma plural y no tenemos forma de determinar cuál de estas versiones tiene prioridad.  Además, la existencia de las Escrituras extra-bíblicas o pseudoepígrafas sugiere que el Génesis puede haber tenido que competir con otros relatos del pasado, para proporcionar fundamento a las comunidades que reclamaban una identidad israelita.

Quizás es esta indeterminación o cualidad abierta del Génesis, que llevó a los eruditos bíblicos occidentales desde el siglo XIX, a reconstruir tanto el Génesis como el resto del Pentateuco, para conformarlos más a las expectativas de la burguesía de Occidente.  Conocida como Hipóteis Documental, esta reconstrucción fue comenzada por Julius Wellhausen (1844 – 1918) Por medio de este abordaje, los biblistas dividieron el contenido del Pentateuco en cuatro fuentes primarias, determinadas en parte por la forma del nombre que empleaban para la divinidad. Estas eran la J o fuente Yavista, la E o fuente Eloísta, la D o Deuteronomista y la P o fuente Sacerdotal. Después de identificar estas fuentes, las dataron, de acuerdo con el relato bíblico de la historia del antiguo Israel. Así, J se dató en el tiempo de la monarquía unida, siglo X  a.C. La E, en el siglo IX, del reino norte de Israel, la D, en el reino sur de Judá, siglo VII a. C. y la P se dató en el período del exilio y post-exilio, siglo V a.C. El problema: este abordaje colonialista al texto era demasiado a-crítico, en la aceptación del relato bíblico de la historia israelita. La investigación arqueológica en Israel/Palestina no ha tenido éxito para sustanciar el grueso del relato bíblico y, como estas cuatro fuentes dependen de la veracidad de esa historia, la arqueología también destruyó esta reconstrucción occidental del Génesis y el Pentateuco.

Sin embargo, estas construcciones de los eruditos occidentales sugieren que el Génesis fue escrito para dirigirse a comunidades diversas. Dentro de la diversidad del antiguo Judaísmo, el Génesis y el Pentateuco se convertirían en autoridad como la Torah de Moisés. Si los autores del Génesis dieron forma al texto para una variedad de comunidades, entonces, esa necesidad explicaría el hecho de que el Génesis y sus relatos se hayan convertido en autoridad no solo para el pueblo judío, sino también para los cristianos, musulmanes y otros. Sin embargo, a pesar de este estatus de autoridad, no existía ese abordaje rígido, literal a su lectura en el medio judío antiguo que se encuentra en los grupos fundamentalistas cristianos e islámicos de hoy en día. Las antiguas comunidades judías tenían una activa relación folclórica con estas historias. Las narraciones bíblicas están a menudo llenas de huecos, y los lectores e intérpretes judíos, desde los primeros tiempos,  no han tenido miedo de rellenar esos huecos, extendiendo y desarrollando las historias bíblicas. Por la práctica de la “midrash”, el pueblo judío ha contado y extendido estos relatos, y continúan haciéndolo. En consecuencia, estas extensiones mismas se convierten en parte de la autoridad bíblica. Las Sagas Rabínicas dicen que todo lo que cada uno encuentra en la Escritura, cada interpretación, fue originalmente revelada a Moisés en el Sinaí. Los significados de la Escritura son infinitos – es a través de la lectura, la interpretación y la “midrash” que se descubren.
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Continúa.