Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica y Apostólica. Personería Jurídica 10103 (M.E.C. Uruguay).

domingo, 31 de julio de 2011

La solidaridad es el cimiento sobre el que se construye el Reino de Dios.

18º Domingo del Tiempo de la Iglesia.
Reflexión semanal.

La solidaridad es el cimiento sobre la que se construye el Reino de Dios.


“Jesús … se fue de allí él solo, en una barca, a un lugar apartado. Pero la gente lo supo y salió de los pueblos para seguirlo por tierra. Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud; sintió compasión de ellos y sanó a los enfermos que llevaban.

Como ya se hacía de noche, los discípulos se le acercaron y le dijeron: —Ya es tarde, y este es un lugar solitario. Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y se compren comida. Jesús les contestó: —No es necesario que se vayan; denles ustedes de comer. Ellos respondieron: —No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados. Jesús les dijo: —Tráiganmelos aquí.

Entonces mandó a la multitud que se sentara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición y partió los panes, los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos; recogieron los pedazos sobrantes, y con ellos llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.” (Mt. 14,13-21 versión Biblia de Estudio Dios Habla Hoy).


Jesús manifiesta el amor incondicional de Dios

La gente va en busca de Jesús. Pero no son  todas las gentes. Ahí no están los partidarios de Herodes y su gobierno injusto, ni los maestros de la Ley que oprimían a la mayoría del pueblo sencillo, ni los sacerdotes del templo que exigían diezmos y sacrificios. Quienes van en busca de Jesús es la gente de las aldeas, personas que cultivan sus pequeñas parcelas o asalariadas de grandes terratenientes, personas que viven de la pesca y de trabajos artesanales, personas enfermas y empobrecidas, mujeres y seguramente muchos niños y niñas. Todas tienen algo en común: sus derechos y su dignidad fueron vulnerados.

Jesús ve a esa gente y siente compasión. No les habló del Reino. No les preguntó si eran personas piadosas y practicantes de su religión. No les puso condiciones ni les pidió nada a cambio. Jesús sintió compasión y sanó a quienes tenían enfermedades. El no sólo anuncia el Reino con sus palabras, sino fundamentalmente con sus gestos: restituye derechos y dignidad. Esto significa sanar.

En tiempos de Jesús la enfermedad estaba asociada al pecado y al castigo. Una persona enferma cargaba con el estigma de la culpa, personal o familiar. Su permanencia en la vida comunitaria y en la vida cúltica religiosa, estaba condicionada por la enfermedad. Esta situación conmueve a Jesús, que en el acto de sanar, les manifiesta todo el amor incondicional e inclusivo de un Dios que es Amor y que quiere vida plena, digna y abundante para todos los hombres y todas las mujeres, de todos los tiempos, en este mundo.

La Iglesia, enviada a manifestar el amor incondicional de Dios

La gente se encontraba a campo abierto. Se hacía la noche y los discípulos no tenían alimentos para todas las personas. Ellos proponen despedir a la gente para que vaya por comida pero Jesús les desconcierta y desafía: “denles ustedes de comer”.

Esas personas son destinatarias del amor incondicional de Dios y de la acción de la Iglesia, no por lo que son o lo qué hacen, sino y fundamentalmente, por la situación en que se encuentran: vulnerables, estigmatizadas, discriminadas, excluidas.

Las realidades que viven muchas personas, clama a Dios por justicia e interpelan a la Iglesia sobre su misión. Nuestra tarea es continuar la obra iniciada por Jesús: manifestar con palabras pero fundamentalmente con hechos, el amor incondicional de Dios a la Humanidad.

La Iglesia está llamada a ser un signo de encuentro, sanación, liberación e inclusión en la sociedad y la cultura. Si nuestras comunidades transitan por el camino de la solidaridad seguramente, están continuando la obra de Jesús en el mundo: la construcción del Reino de Dios en la historia humana.

Buena semana para todos y todas.
Obispo Julio.

sábado, 30 de julio de 2011

Otro Dios es posible - ¿A qué viene Jesucristo? (segunda entrevista)


ENTREVISTA 2
¿A qué viene Jesucristo?


RAQUEL       ¡Amigas y amigos, son los micrófonos de Emisoras Latinas,
instalados al sur de la explanada de las mezquitas, aquí en Jerusalén!... Y nos acompaña nada más y nada menos que Jesucristo, sí, Jesucristo, el mismísimo Jesucristo, que ha tenido la gentileza de concedernos unas primeras declaraciones en exclusiva. Bienvenido a nuestro mundo y a nuestra emisora, señor Jesucristo…

JESÚS          Gracias, Raquel.

RAQUEL       Maestro, disculpe la emoción que me embarga… Sé que soy la
primera periodista que lo entrevista y como usted comprenderá…

JESÚS          Tranquila, pregunta lo que quieras… Yo también estoy un poco nervioso… En mi tiempo no existían estos aparatos…

RAQUEL       Bueno, entonces… Comencemos. Acérquese al micrófono,
Maestro… La primera pregunta resulta obvia: ¿es ésta su segunda venida tan esperada por millones de creyentes en todo el mundo?            

JESÚS          Sí, claro.

RAQUEL       Pero usted había anunciado terremotos y cataclismos para
cuando volviera. ¿Qué pasó?

JESÚS          Más bien, yo había dicho que vendría en silencio, sin ruido. Como
una brisa suave.

RAQUEL       ¿Y los ángeles y las trompetas y usted bajando glorioso sobre las
nubes del cielo?

JÉSUS          ¿Y de dónde sacas tú eso?

RAQUEL       ¡De su biografía, de los evangelios!... A no ser que los evangelistas practicaran ya el sensacionalismo periodístico. ¿Qué opina?

JESÚS          No sé de qué me hablas…

RAQUEL       En todo caso, las profecías se están cumpliendo. Mire lo que está
ocurriendo en el mundo: huracanes, terremotos, sequías, guerras…

JESÚS          ¿Tantas calamidades?

RAQUEL       Todos los días. Tal vez le toque presenciar alguna. Hace poco, en Asia, un tsunami acabó con medio mundo. Y en California viven esperando el Big One… ¿Qué me dice? ¿Estos desastres son avisos, advertencias que nos manda Dios?

JESÚS          No lo creo, porque un padre no avisa enviando escorpiones a sus
hijos.

RAQUEL       Tal vez no lo entiendo bien, pero, dígame, ¿están o no relacionados estos desastres con este inesperado regreso suyo?

JESÚS          No, Raquel, yo no he venido a causar ningún desastre.

RAQUEL       Entonces, ¿a qué ha venido usted, Maestro?

JESÚS          ¿Por qué siempre me llamas “maestro”? Sólo hay un Maestro, el del cielo.

RAQUEL       ¿Y… cómo debería llamarle? ¿Jesucristo?

JESÚS          Llámame Jesús, ése es mi nombre.

RAQUEL       Bueno, pues… Jesús… señor Jesús, volvamos al motivo de su
visita. ¿Usted ha venido a realizar el Juicio Final?

JESÚS          No. Eso es asunto de Dios. Sólo Él sabe el día y la hora.

RAQUEL       ¿Y entonces?

JESÚS          Después de tanto tiempo ausente, quiero saber cómo van las
cosas en este mundo y, sobre todo, entre quienes dicen ser mis seguidores. Como aquel patrón que repartió talentos entre sus trabajadores, se fue a un largo viaje… Y después, regresó.

RAQUEL       ¿Se quedará un tiempo entre nosotros?

JESÚS          No sé, tengo curiosidad por ver qué han hecho en mi ausencia y en mi nombre. Pero ahora ya debo irme.

RAQUEL       ¿Cómo que irse? Si yo tengo cien preguntas que hacerle y apenas he hecho una…

JESÚS          Pues guarda las 99 para otro momento. Que ya cae la tarde y los campesinos nos acostamos temprano. ¡Shalom, hermana! ¡Paz contigo!

RAQUEL       Hasta la próxima… Ha sido nuestra primera entrevista exclusiva con Jesucristo en su tierra natal y en ésta su segunda venida… ¡Increíble, increíble pero cierto!... Para Emisoras Latinas, Raquel Pérez, Jerusalén.

CONTROL    CARACTERÍSTICA MUSICAL

LOCUTOR    Otro Dios es Posible. Entrevistas exclusivas con Jesucristo en su
segunda venida a la Tierra. Una producción de María y José
Ignacio López Vigil con el apoyo de Forum Syd y Christian Aid.


MÁS DATOS SOBRE ESTE POLÉMICO TEMA…

Regresa “el patrón”

La parábola del patrón que se va de viaje y reparte talentos a sus capataces para que negocien con ellos (Mateo 25,14-30 y Lucas 19,11-27) la contó Jesús, entre otras cosas, para sacudir la con­ciencia de los dirigentes religiosos de su tiempo a quienes Dios pediría cuentas de lo que habían hecho y de lo que habían dejado de hacer por su pueblo. Las primeras comunidades cristianas hicieron de esta parábola un llamado a la responsabilidad. Ahora, Jesús en su “segunda venida” es el patrón que regresa a ver qué se ha hecho “en su nombre y en su ausencia”.


Los catastrofismos bíblicos

La “segunda venida” de Jesucristo está asociada en la imaginación popular y en la predicación de muchos pastores y clérigos a catástrofes y cataclismos, en base a una interpretación literal de los textos apocalípticos o escatológicos de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento (Daniel 12,1-13; Joel 2, 1-11; Amós, 5,14-20; Apocalipsis 19,11-21).

En los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas aparecen discursos de Jesús acerca de la catástrofe que se avecina sobre el mundo. Tradicionalmente, han sido leídos como una descripción detallada de todo lo que sucederá el último día y se usan para sembrar el terror en personas ingenuas o para hacer interpretaciones anticientíficas del origen de los desastres ecológicos que actualmente ocurren en el mundo.


Los desastres naturales son “sociales”

Los desastres “naturales” —ante los que muchos reaccionan con impotencia, como nuestros antepasados reaccionaban ante epidemias como la peste— debemos entenderlos desde una perspectiva más integral, como desastres “sociales”. Asumiendo este enfoque, una importante corriente de científicos ha elaborado esta ecuación: R=AxV, que significa Riesgo = Amenazas por Vulnerabilidades. El riesgo de que ocurra —en el hogar, en la comunidad, en el país o en el planeta— una catástrofe o un desastre es el resultado de las amenazas que existen multiplicadas por las vulnerabilidades que frente a ellas tenemos.


El desastre de la resignación

Entre las vulnerabilidades humanas (económicas, sociales, técnicas, culturales, educativas, institucionales), los científicos identifican también la vulnerabilidad ideológica: la resignación ante el desastre. La resignación del pensamiento y de la acción, considerando que el terremoto o el huracán o la sequía o la inundación son “una prueba de Dios”, “un castigo de Dios”, “una señal de Dios”, nos hace especialmente vulnerables.

Más información sobre desastres naturales que deben ser comprendidos como desastres sociales en: http://www.envio.org.ni/articulo/3085

__________
Fuente: http://www.emisoraslatinas.net

jueves, 28 de julio de 2011

Día Nacional de Lucha contra el SIDA

Mensaje Pastoral 
en el Día Nacional de Lucha contra el SIDA

 
Estimadas hermanas y estimados hermanos, tengan mucha paz.

El 29 de julio, celebramos nuevamente, el día nacional de lucha contra el SIDA. Es una lucha para alcanzar Derechos y Dignidad. Es una lucha para erradicar la discriminación, el estigma y la exclusión.

El mensaje y la persona de Jesucristo, urge a las comunidades cristianas a asumir un compromiso radical en la lucha contra el VIH y SIDA, porque es una lucha a favor de la vida, que tiene que ser plena, digna y abundante para todas las personas, en todos los lugares y en todas las situaciones.

Invitamos a todas las personas a hacer un uso responsable de su sexualidad mediante el uso del preservativo. Su utilización, correcta y responsable, es fundamental en la lucha contra el VIH y SIDA. No existe ningún fundamento en la Biblia que nos sugiera que contradice el plan divino. Entendemos que es un instrumento que la ciencia pone al servicio de la vida, por lo tanto, querido y aceptado por Dios; por tal motivo, recomendamos encarecidamente que sea utilizado.

No utilizar preservativo y promover la no utilización del mismo, es un acto irresponsable que atenta contra la vida humana, los derechos y dignidad de las personas y por lo tanto, contra el plan de Dios.

Montevideo, 28 de julio de 2011.
Obispo Julio.
Iglesia Antigua del Uruguay - Diversidad Cristiana.

Hechos de los Apóstoles - última entrega

HECHOS DE LOS APÓSTOLES
BOHACHE, Thomas; GOSS, Robert; GUEST, Deryn y WEST, Mona - Traducción de MCRP


LA CONVERSIÓN DE LYDIA / Deryn Guest

La historia de su conversión, relatada en Hechos 16.14-15 es solo una entre varias breves referencias a la participación de las mujeres en los movimientos de la primera Iglesia. La obra de Lucas es una de nuestras fuentes principales para el conocimiento de sus papeles. Sin embargo, los detalles proporcionados son, como Schüssler Fiorenza (1992b: 788) ha anotado, solo la punta del iceberg; su presencia indica lo que está ausente bajo las aguas, sumergida en un silencio histórico. De acuerdo con esto, necesitamos abordar una fuerte hermenéutica de sospecha, y emplear la imaginación crítica si esperamos hacer justicia a cualquier reconstrucción de sus vidas y de sus responsabilidades como líderes. La erudición bíblica feminista ha producido un cuerpo sustantivo de investigación que restaura equilibrio a las tradiciones tradicionales de la primera Iglesia. Sin embargo, mucho – si no la mayor parte de su obra – se ha realizado en un marco de referencia heterosexista con pocos escritores que consideran cuán lejos han ido las mujeres que vivieron y viajaron juntas en el siglo I DC. Estas mujeres han encontrado en sus ministerios un camino satisfactorio aparte de sus destinos esperados de esposa y madre. Una de las excepciones notables es el ensayo significativo de Mary Rose D’Angelo (1999), quien sugiere que las referencias a Tryphaena y Tryphosa (Romanos 16.12), Euodia y Syntiche (Filipenses 4.2), María y Marta (Juan 11/Lucas 10.38-42) han sido mencionadas tanto por los escritores e intérpretes de las escrituras Cristianas para destacar que sus relaciones y su tarea se acomodaba a las normas aceptadas, en cuanto al papel y al lugar de las mujeres. Sin embargo, en su visión, tales relaciones “revelan un compromiso entre mujeres que, a la luz de las primeras revisiones cristianas de costumbres sexuales, pueden verse como una elección sexual” (1999:442) D’Angelo tiene razón en afirmar cualquier antecedente lesbiano, no porque la organización de las vidas femeninas probablemente no esté de acuerdo con un binario homosexual/heterosexual, sino porque hay evidencia contextual de una homoerotismo femenino en el siglo I. Más bien, ella se afirma en el concepto de Rich (1987) acerca del continuo lesbiano, que incorpora fuertes compromisos mujer-mujer, dentro de su abanico, sin importar si se pueda saber o no algo de sus relaciones eróticas. La obra de D’Angelo colabora en la apertura del marco heterosexual, en el cual los estudiosos se han conducido y considera posibilidades alternativas.

Es precisamente esta habilidad para pensar fuera del marco heteronormativo que el crítico de cine Alexander Doty destaca. Su tratamiento de los clásicos del cine, anota cómo las audiencias asumen rutinariamente la heterosexualidad de los personajes, a menos que se especifique otra cosa; cuando en realidad esta asunción no tiene bases reales. Doty sin duda aprobaría el “gaydar” operacional de Nancy Wilson (1995) y Tim Koch (2001), que han identificado ya a Lydia como una mujer con grandes credenciales de “mujer camión”. Las bases para este feliz reconocimiento están primariamente en la referencia a Lydia como una vendedora de púrpura. Esta, con sus halos de lavanda y rosa, ha tenido siempre una específica resonancia en las comunidades gays y lesbianas; estas fueron criticadas como la “amenaza lavanda”, durante la segunda ola del feminismo; la lavanda era usada como un código para una pantalla de la presencia homosexual durante los primeros años 1920s del siglo XX; el triángulo rosa fue el signo de un homosexual en la Alemania nazi. Precisamente cuándo y dónde se estableció en primer lugar la conexión está quizás perdido en la oscuridad: los intentos de Judy Grahn (1983) para rastrear hasta Safo son altamente especulativos. Sin embargo, la referencia al empleo de Lydia como vendedora de púrpura, marca un “hit” inmediato para Wilson y Koch, y siguen resonancias posteriores. Koch anota la falta de referencia a todas las relaciones masculinas, cómo aparece Lydia manejando su propio negocio y su casa, y cómo sale a unirse a un grupo de mujeres reunidas en la orilla del río, en el Sabbath. Finalmente, él y Nancy Wilson (1995: 158) comentan el hecho de que la ruta de Troas a Samotracia, a Neápolis y luego a Filipos, donde esta escena se localiza (Hechos 16.11), se ubica en la inmediata vecindad de la Isla de Lesbos. Kock afirma “Si esto no sugiere al menos (ya no digamos gritar) “camionera”, ¿qué hace? (2001: 19)

El júbilo con el cual Wilson y Koch hacen tales conexiones puede ser objeto de tratamiento crítico de la sensibilidad lesbiana y gay. El crítico de cine Vito Russo, por ejemplo, anota cómo el estigma agregado a la homosexualidad, necesariamente construyó una sensibilidad lesbiana o gay:

“La sensibilidad gay es ampliamente un producto de opresión, de la necesidad de esconderse tan bien durante tanto tiempo. Es una sensibilidad de “ghetto”, nacida de la necesidad de desarrollar y utilizar una segunda visión, que traducirá silenciosamente lo que ve el mundo y lo que la realidad puede ser. Fue la sensibilidad gay que, por ejemplo, a menudo permitió a algunas lesbianas y hombres gay ver - en edades muy tempranas - algo en la pantalla que sabían relacionado con sus vidas, incluso antes de conocer las palabras para designar lo que ellos eran”. (1987: 92)

De hecho, el abordaje básico de Wilson, a pesar de su marco algo esencialista, no parece estar tan alejado de la afirmación que hace la aclamada crítica Sally Munt, que

 “somos particularmente adeptas a extraer nuestra propia significación, a destacar un contenido textual latente, a leer “dialécticamente”, a rellenar los huecos, al interpretar la narración de acuerdo con nuestras fantasías introyectadas, y a poner en primer plano la intertextualidad de nuestras identidades. Si aceptamos que el idioma es inestable, entonces, dentro de su heterosexualidad debemos también encontrar su otro aspecto homosexual. La competencia literaria de una lectora lesbiana trae al texto un número de convenciones interpretativas para decodificar y encodificar lo que es rico en su propia especificidad histórica, cultural y lingüística (1992: xxi)

Koch se refiere a este abordaje como una “metodología de cruce”.  Esto significa un encuentro donde el texto se reaviva debido a alguna correlación entre él y la propia experiencia del lector/a. Para Koch, tales encuentros no son muy diferentes a los encuentros “a lo largo de un camino, en un bar, en un chat de Internet” (2001: 21) En todos estos casos, un método de cruce está basado en el conocimiento erótico de un lector/a, que le permite perseguir lo que llega a su vista. Y, como Guest (2005) ha sugerido, ese método proporciona un punto de partida muy útil para comprometerse con la Escritura. Como ellos destacan, las conexiones son laxas y poco sólidas y no convencen, sin un nivel detallado de discusión. Pero como ejemplos del olfato imaginativo de los lectores GLTTB, que pueden encontrar elementos “queer” en el aparentemente más hetero de los textos, proporcionan bienvenidas interrupciones a la atmósfera heternormativa de la interpretación bíblica. Quizás esta sea su mayor fuerza – liberar a los estudios bíblicos de la dominación de la interpretación heterocéntrica e introducir una nueva respuesta en la lectura de la comunidad para la academia y para los lectores laicos. También colaboran a producir rupturas posteriores en las interpretaciones heterocéntricas del movimiento de Jesús y la primera Iglesia. Demasiado a menudo,  a un puñado de textos selectos que aparecen como condenatorios de las relaciones entre personas del mismo sexo, se les permite construir un anacrónico binario hetero-homosexual dentro de las mismas Escrituras y dentro del mundo social que las produce: un binario que simplemente no está allí. Mientras no es posible construir uniones simplísticamente directas con las identidades LGTB hoy en día, para reclamar un pasado gay, es importante romper  la asunción implícita y profundamente instalada  de que existe una unión directa entre las personas heterosexuales de hoy en día y la sexualidad de los personajes bíblicos. La historia de Lydia nos ofrece la anhelada visión de una mujer aparentemente independiente en su economía, a quien le gusta pasar sus Sabbats en compañía de mujeres a la orilla del río. Históricamente, nunca sabremos más de lo que Lucas nos cuenta, pero gracias por los detalles que menciona, sin los cuales quizás no se habría sacado ninguna conclusión, y ninguna punta de iceberg habría sido visible.
 ______________
De esta forma, finalizamos la entrega de Hechos de los Apóstoles, gracias al trabajo de traducción de nuestra hermana MCRP

lunes, 25 de julio de 2011

Institución de Ministerios

El pasado 11 de junio fueron instituidas ministras lectoras para la comunidad Diversidad Cristiana, nuestras hermanas: Mirian y Cristina.

La foto corresponde a las dos ministras lectoras recibiendo las licencias eclesiásticas correspondientes. El resto de las fotos se encuentran en  http://ieauruguay.blogspot.com

domingo, 24 de julio de 2011

Radicalidad, inclusividad y creatividad son las características de la Iglesia de Jesucristo


Domingo 17 º del Tiempo de la Iglesia - 

Radicalidad, inclusividad y creatividad
son las características de la Iglesia de Jesucristo.


“El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre encuentra el tesoro, y lo vuelve a esconder allí mismo; lleno de alegría, va y vende todo lo que tiene, y compra ese terreno.

“Sucede también con el reino de los cielos como con un comerciante que andaba buscando perlas finas; cuando encontró una de mucho valor, fue y vendió todo lo que tenía, y compró esa perla.

“Sucede también con el reino de los cielos como con la red que se echa al mar y recoge toda clase de pescado. Cuando la red se llena, los pescadores la sacan a la playa, donde se sientan a escoger el pescado; guardan el bueno en canastas y tiran el malo. Así también sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles para separar a los malos de los buenos, y echarán a los malos en el horno de fuego. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.”

Jesús preguntó:
—¿Entienden ustedes todo esto?
—Sí —contestaron ellos.
Entonces Jesús les dijo:
—Cuando un maestro de la ley se instruye acerca del reino de los cielos, se parece al dueño de una casa, que de lo que tiene guardado sabe sacar cosas nuevas y cosas viejas”. (Mt. 13.44-52 versión Biblia de Estudio Dios Habla Hoy)



Con estas tres historias: la historia de tesoro escondido, las historia de la perla de gran valor y la historia de la red, el Evangelio de Mateo culmina el discurso de Jesús sobre el Reino (capítulo 13).

El Evangelio de hoy nos plantea tres temas para la reflexión:

1-    La radicalidad como único camino hacia la paz y la justicia.

Las historias, del tesoro escondido y de la perla de gran valor (13,44-46), nos plantean el tema de la opción radical por el Reino. Ambos personajes, el hombre que busca el tesoro y el comerciante que busca la perla, cuando encuentran el objeto de su búsqueda, venden todo lo que poseen para adquirirlo. Todo pasa a segundo plano porque lo principal es el Reino.

Las personas que seguimos a Jesús en el discipulado, estamos llamadas a radicalizar ese seguimiento (Mt 6,33; 8,20; 10,37-39; 16,25; 19,21). Nada puede ser más importante que la búsqueda del Reino anunciado por Jesús. Esta es la diferencia fundamental entre ser discípulo o discípula y ser cristiano o cristiana.

A lo largo de nuestra historia eclesial, las personas hemos adherido a doctrinas y dogmas, construyendo el cristianismo y siendo parte de él; sin embargo, eso no nos hizo discípulos y discípulas de Jesús. El Reino anunciado por Jesús: la justicia y la paz establecidas en las relaciones humanas (Lc. 4,16-21), pasó a ser una realidad de otro mundo, después de nuestra muerte. Pero esta no es la enseñanza de Jesús, según él, el Reino comenzaba aquí y ahora (Mt. 4,17.23).  Él nos continúa urgiendo a radicalizar nuestro seguimiento, a establecer relaciones diferentes a las del mundo que nos rodea y que necesariamente debe de ser transformado.

Estas dos historias, nos invitan a cambiar el cristianismo en discipulado. Únicamente en el seguimiento de Jesús, adquirimos los valores del Reino.

2-    La inclusividad como única posibilidad eclesial.

La historia de la red (Mt. 13,47-50) nos plantea el tema de una iglesia inclusiva, dispuesta a acoger la diversidad humana. En la red hay toda clase de peces.

La Iglesia, tiene la misión de llegar a todas las personas y de acogerlas, no para domesticarlas sino para liberarlas, porque el Evangelio de Jesús es buena noticia para todas y todos (Hch. 3,6-7).

Llegar a todas las personas, no a algunas, no a las que aceptan sumisamente, no a las que piensan como esperamos que lo hagan, no a las que se comportan como pretendemos que lo hagan (Lc.10,29-35). Todas las personas, están llamadas a participar de la mesa inclusiva de los discípulos y las discípulas de Jesús (Hch.10). Excluir a alguien del banquete, es atribuirse el juicio que corresponde únicamente a Dios.

Esta historia, nos invita a cambiar nuestras denominaciones cristianas, tantas veces, generadoras de discriminación y condena a causa de fundamentalismos, en espacios de inclusión y de respeto hacia las personas que son diferentes.

3-    La tradición y la creatividad en la Iglesia.

La finalización del relato evangélico nos plantea el lugar que deben tener las personas que lideran las comunidades cristianas, comunidades discipulares, “los escribas convertidos en discípulos del Reino”.

Mt. 13,52 es la referencia más fuerte que tenemos las y los líderes eclesiales para transitar del fundamentalismo doctrinal y dogmático a la novedosa realidad del Reino que nos reveló Jesucristo. Una realidad que desafía toda tradición y exige de la mayor creatividad, manteniendo fidelidad al Evangelio de Jesús, para dar testimonio a las mujeres y los hombres de nuestra sociedad y cultura, siguiendo el ejemplo de Jesús y de la Iglesia de la antigüedad (Mt. 9,14-17; 12,1-8. 9-14; 15,1-9. 10-20; 21.12-13; 23,1-12).

La diferencia entre el fundamentalismo del judaísmo en tiempos de Jesús y la fidelidad creativa de la comunidad apostólica dio origen al surgimiento de la Iglesia (Hch. 6,8-8,4). La diferencia entre el fundamentalismo de los líderes judeo cristianos  y la fidelidad creativa de los líderes cristianos provenientes del helenismo, dio origen a una Iglesia inclusiva, donde los paganos eran recibidos igual que los judeocristianos (Hch. 15), porque “Dios no hace diferencia entre las personas (Hch 10,34)”.

Las y los líderes de las comunidades cristianas, tenemos que transitar el camino del discernimiento (Mt. 13,52). La tradición se construye a partir de determinadas realidades y contextos. Imponerla en otras realidades y otros contextos nos descalifica en el liderazgo. La fidelidad creativa mantiene inamovible el fundamento de la fe cristiana (Ef. 2,20; 2Pe. 1,19-21;Ga. 6-7) , sin embargo, dialoga con la sociedad y la cultura de cada época, y actualiza el mensaje evangélico a cada época (1Cor. 9,19.22-23; 2Tim. 3,16-17).

En el final del texto evangélico que estamos reflexionando, se nos exhorta a las y los líderes de las comunidades cristianas, a dejar atrás los fundamentalismos para asumir una actitud profética, dando respuestas contemporáneas a los problemas contemporáneos, utilizando las Sagradas Escrituras con responsabilidad y fidelidad creativa, construyendo una Iglesia comprometida con la dignidad de todas las personas y sus derechos fundamentales.

Una Iglesia que se denomine cristiana y no es radical, inclusiva y creativa puede tener y hacer muchas cosas buenas y santas, pero no es la Iglesia cuyo fundamento es Jesucristo.

Buena semana para todas y todos.
Obispo Julio.