Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

lunes, 25 de abril de 2011

Día contra el Maltrato Infantil - 25 de Abril

"En aquella misma ocasión los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: —¿Quién es el más importante en el reino de los cielos? Jesús llamó entonces a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: —Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos. El más importante en el reino de los cielos es el que se humilla y se vuelve como este niño. Y el que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí" (Mt. 18,1-5:Dios Habla Hoy - La Biblia de Estudio).
En el día contra el maltrato infantil, expresamos nuestra denuncia a toda acción que viole los derechos de los niños y las niñas, garantizados en la Convención Internacional, ratificada en nuestro país por la Ley 16131.
Invitamos al gobierno y a la sociedad a revisar las acciones en pro de la defensa de los derechos de los niños y las niñas, especialmente por aquellas situaciones donde se ven vulnerados sus derechos y dignidad.

En nuestro país, aún no se ha logrado asumir plenamente que los niños y las niñas son sujetos de derecho. En el seno de muchas familiasson víctimas de maltrato por omisión o por acción. La negligencia, el abandono psicológico y físico, el abuso emocional, físico y sexual son realidades que golpean a diario a los niños y las niñas.

Como Iglesia cristiana, no podemos mantenernos en silencio y ser cómplices de la violencia ejercida contra ellas y ellos por sus familias, en una sociedad que aún mantiene fuertes rasgos machistas y patriarcales.

Mientras las Iglesias cristianas no denunciemos estas acciones y asumamos un compromiso real en la transformación de estas realidades, la Pascua será una utopía.

+ Julio, obispo.
25 de Abril - Día contra el Maltrato Infantil.

El Evangelio de Juan - segunda entrega

Comentarios de la Biblia Queer sobre el Evangelio de Juan - segunda entrega.
Por Robert E. Goss - Traducción de nuestra hermana MCRP


LA PALABRA HECHA CARNE: FUIDEZ “QUEER”

La encarnación ha sido un problema fundamental para los cristianos a través de las épocas. La negativa del cuerpo se desarrolló en el sincretismo de la Cristiandad con las filosofías despreciadoras del cuerpo del mundo greco-romano y con el desarrollo del ascetismo cristiano. Los cristianos han apenas tolerado el cuerpo. Hace años,  me sorprendió cuán incompatibles eran las teologías “anti-cuerpo” con el Cuarto Evangelio. La encarnación de Dios en el Jesús humano es un acontecimiento físico. Rosemary Haughton escribió: “El Cristianismo es, mucho más que cualquier otra, una religión física, la cual es una razón para que muchas personas de mente espiritual lo encuentren grueso y carnal, y traten de refinarlo y “espiritualizarlo”. Pero es inevitablemente “carnal”, pues fue fundado en la carne humana de…Cristo” (Haughton 1969: 38).

El Evangelio de Juan desarrolla las reflexiones Cristológicas más profundas sobre Jesús que encontramos en el canon cristiano de las Escrituras. Por lejos, Juan es el más “queer” de todos los Evangelios. Entreteje la fluidez de género de Jesús,  como la encarnación de la Palabra Divina, con Jesús como la revelación de Dios. Jesús es la manifestación suprema de la Palabra de Dios y la encarnación de la Palabra Divina. Expresa una alternativa a la imaginería masculina de Dios (Johnson 1992c) Martin Scott argumenta:

“El punto de la Cristología de la Palabra, en el Evangelio de Juan, es precisamente que Jesús Sabiduría no es un solo un hombre, sino más bien la encarnación de ambas expresiones de lo divino: masculina y femenina, dentro de la limitación del cuerpo humano” (Scott 1992: 72).

Para Scott, Jesús muesta los rasgos femeninos del modelo de la Sabiduría de Dios, pero su masculinidad complica los aspectos femeninos de la Sabiduría. Collen Conway anota que Jesús en el Evangelio de Juan, como se refiere a Dios como Padre es “obediente, sumiso, no puede hacer nada por su cuenta” (Conway 2003: 179) Jesús es omni-género, fluido en las expresiones de género con relación a varios caracteres y a Dios. Toma un papel sumiso como un esclavo o una mujer, al lavar los pies de sus discípulos, se muestra penetrado por el sistema patriarcal romano, clavado a la cruz. Su carne es penetrada por el sistema fálico de la conquista patriarcal  y su regla. Jesús, como encarnación de la Sabiduría de Dios, sufre el abuso que muchas mujeres han enfrentado del sistema patriarcal, de poder y violencia.

La teóloga latina bisexual Marcella Althaus-Reid desarrollo su Bi/Cristología en el pasaje de Juan 1.14: “la palabra se hizo carne y estableció una tienda entre nosotros”:

“Solo es aceptable una categoría Bi/Cristo que no está establecida; ninguna mono-relación podría haber sido tan fácilmente construida con esto. La Bi/Cristología camina como un nómade en las tierras de la oposición y las identidades exclusivas, y no levanta su tienda para siempre en el mismo lugar. Si consideráramos que en el Evangelio de Juan 1.14, el verbo es haber “morado entre nosotros” como un tabernáculo (una carpa) o “puso su carpa entre nosotros”; la imagen nos trae la alta movilidad de Cristo y la falta de un espacio fijo o fronteras definidas. Las carpas son fácilmente desmontadas y no se convierten en ruinas o monumentos; más bien son plegadas y guardadas o utilizadas para otro propósito cuando están viejas. Las carpas cambian de forma cuando hay vientos fuertes, y su adaptabilidad – más que su inmovilidad es uno de sus más grandes rasgos”. (Althaus-Reid 2001ª: 119-20)

Ciertamente, la Palabra encarnada es una revelación de Dios. El Prólogo de Juan coloca la historia de Jesús dentro de la historia de Dios, proporcionando un contexto cósmico para la misión de Jesús, que es traer luz y revelar a Dios. También plantea el tema de la movilidad y fluidez de Dios la Palabra encarnada de Dios. La Palabra de Dios es fluida, y los fundamentalistas con fijas y literales concepciones religiosas se oponen a la Palabra: “Vino al mundo que le pertenecía, pero su propia gente no lo aceptó. Pero a los que lo aceptaron y creyeron en él, les dio el derecho de ser hijos de Dios” (1.11-12) Dios se revela en Cristo: “Yo soy el pan de vida; soy la luz del mundo; soy el buen pastor; soy el vino y ustedes los sarmientos; soy la resurrección y la vida; yo soy”. En cada una de estas afirmaciones, Cristo se revela, y su propio pueblo no lo aceptó. Las personas “queer” fácilmente comprenden esta resistencia a salir, revelarse; comprenden la hostilidad religiosa e incluso la oposición letal fundamentalista a mostrarse. El “Derecho Religioso” del siglo I DC era tan recalcitrante y antagonista como sus contemporáneos sucesores cristianos.

sábado, 23 de abril de 2011

Felices Pascuas de Resurrección


Mensaje en la Vigilia Pascual
Semana Santa 2011


La Vigilia Pascual es la celebración más importante del calendario litúrgico cristiano. Ninguna otra fecha se le puede comparar. En ella se celebra el fundamento de nuestra fe, aquello que es creído por todas las personas cristianas de todos los tiempos y en todas partes: la RESURRECCION de Jesús.

La experiencia de la Resurrección es inenarrable. No podemos demostrarlo con hechos y no encontramos las palabras para explicar el ACONTECIMIENTO, pero tenemos la certeza absoluta de que Jesús está presente aquí y ahora. El mismo Jesús que recorrió Israel y pueblos vecinos anunciando la Buena Noticia: la justicia de Dios para las personas vulneradas en sus derechos y su dignidad. El mismo Jesús que se enfrentó a los poderes políticos y religiosos, poniendo al ser humano por encima de las leyes, las tradiciones, las prácticas culturales o religiosas. El mismo Jesús a quien Judas traicionó, Pedro negó, los once apóstoles -todos varones- abandonaron, los sacerdotes pidieron que ejecutaran y el poder romano asesinó y que únicamente un pequeño grupo de mujeres, acompañó hasta su muerte en la Cruz.

-       Este es el primer eje de reflexión en esta vigilia pascual: el grupo de mujeres que acompañó a Jesús.

El mismo grupo de mujeres que abandonó Galilea junto a Jesús y lo acompañaron hasta el Gólgota a las afueras de Jerusalén. El mismo grupo de mujeres que asumió el liderazgo de la Iglesia apostólica: evangelizando a los apóstoles, fundando Iglesias domésticas por todo el imperio romano y liderándolas. El mismo grupo de mujeres, que la Iglesia antigua intentó silenciar, y que la tradición intentó ocultar durante siglos hasta nuestros días, sin lograrlo, porque los nombres de María Magdalena, María la de Santiago, Salomé, Juana y las otras mujeres quedaron para siempre gravados en los Escritos Cristianos, porque ellas fueron las primeras en dar testimonio de Jesús Resucitado, quien las instituyó apóstolas: “Y Jesús les dijo: "No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán" (Mt. 28,10).

Urge que las Iglesias que nos llamamos cristianas, abandonemos casi dos mil años de historia monárquica patriarcal y demos lugar al proyecto de Jesús: una comunidad inclusiva de iguales.

-       El segundo eje de reflexión de esta vigilia pascual es Galilea, el lugar donde Jesús envía a sus discípulos y discípulas, el lugar donde el Resucitado se revela, el mensajero dice a las mujeres: 'Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán' (Mt. 28,7); el propio Jesús dice a las mujeres: “avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán" (Mt. 28,10).

Galilea es el lugar teológico de la cristofanía.

Muchas veces hemos comentado que Galilea estaba alejada del Templo de Jerusalén, era habitada por gente empobrecida a causa de los impuestos para el imperio y para la religión, era tierra de revolucionarios zelotes, ubicada en la periferia norte del país influenciada por el intercambio cultural con pueblos paganos. Mientras que Judea y especialmente Jerusalén, donde sucedió la ejecución de Jesús y su resurrección era el centro político y religioso del país por encontrarse allí el Templo.

Jesús Resucitado les envía del lugar sagrado y centro del poder político y religioso al lugar profano y marginal, la periferia, el lugar de la discriminación y la exclusión.  

Urge que las Iglesias que nos llamamos cristianas, abandonemos casi dos mil años de historia centrada en lo sagrado y relacionada al poder y demos lugar al proyecto de Jesús: una comunidad que es testigo del AMOR y la JUSTICIA divina en medio de la Humanidad excluida.

Si no nos ubicamos en el lugar teológico de la exclusión no llegaremos a contemplar al Resucitado porque El eligió ese lugar y no otro (Mt. 25, 31 ss).


-       El tercer eje de reflexión en esta vigilia pascual es el MIEDO que nos produce desinstalarnos, dejar las seguridades, ponernos en camino, establecernos en el lugar teológico de lo profano, en definitiva, convertirnos en discípulas y discípulos de Jesús.

NO TEMAN es como un eco que se repite en todos los textos de resurrección. El mensajero comienza la proclamación de la Resurrección diciendo a las mujeres: “no teman” (Mt. 28,5). Las primeras palabras de Jesús Resucitado son “alégrense” (Mt. 28,9) y “no teman” (Mt. 28,10). Las comunidades cristianas post pascuales tenían la certeza de que en la presencia del Resucitado la JUSTICIA divina había vencido para siempre a la INJUSTICIA humana.

Urge que las Iglesias que nos llamamos cristianas, abandonemos casi dos mil año de seguridades y asumamos el proyecto de Jesús sin temor, construyendo junto a las personas excluidas una comunidades de iguales.

Dios ya hizo lo suyo, ahora, la Pascua depende de nosotros y nosotras.

-       El cuarto eje de reflexión en esta vigilia pascual es nuestra comunidad eclesial.

En estos dos años de caminar juntas y juntos, experimentamos la presencia del Resucitado en nuestras vidas, personales y comunitaria. Tenemos la certeza de que camina junto a nosotros y nosotras. Sabemos que PASCUA implica MISION y progresivamente hemos ido preparándonos para ello.

En el año 2009 comenzamos un ministerio junto a las personas con VIH y SIDA. En la actualidad contamos con acompañamiento pastoral, tanto a personas internadas como en tratamiento ambulatorio, con trabajo conjunto a otras Iglesias cristianas y organizaciones de personas con vih y sida.

En el año 2010 comenzamos otro ministerio junto a las personas GLTTB mientras temíamos convertirnos en una Iglesia que excluyera a heterosexuales. En la actualidad sabemos que somos una Iglesia inclusiva de todas las orientaciones sexuales.

Este año estamos implementando otros dos ministerios. Uno, dirigido hacia las personas adultas mayores. Otro, dirigido a las mujeres en situación de violencia doméstica.

Somos una iglesia pequeña en número de miembros. Somos una iglesia marginal en comparación con otras. Somos una iglesia pobre que ni siquiera tiene un local propio. Sin embargo, tenemos dos fortalezas. En primer lugar nos tenemos un@s a otr@s, para contenernos, apoyarnos, servirnos, fortalecernos. En segundo lugar tenemos la certeza de que el Resucitado nos dice: “tengan presente que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28,20).

Felices Pascuas de Resurrección.
Julio, obispo.

viernes, 22 de abril de 2011

Mensaje Pastoral en el Día Mundial de la Tierra

Mensaje Pastoral en el Día de la Tierra
22 de abril de 2011.


Estimadas comunidades tengan paz!

Hoy las distintas Iglesias Cristianas conmemoramos la Pasión de Jesús. Pero hoy la Humanidad entera, conmemora el Día de la Tierra. Como parte de esta Humanidad, nuestras comunidades debieran detenerse a reflexionar en cómo se relacionan personal y comunitariamente con este maravilloso planeta que es nuestro Hogar. Pero también, el hogar de miles y miles de especies creadas por nuestro Dios.

Nuestro planeta está agonizando por el uso abusivo que hemos hecho los seres humanos de los recursos naturales. Especies enteras han desaparecido, otras están en riesgo de extinción, Aguas, tierra y aire contaminados. Bosques talados irresponsablemente.

Las comunidades cristianas, tenemos que asumir la defensa de la Tierra, porque este planeta tiene derechos que algunos seres humanos irresponsables y sin escrúpulos han violado y siguen violando; porque es una obra maravillosa de Dios que parte de la humanidad está destruyendo;  porque es nuestro hogar, el lugar donde interactuamos y nos desarrollamos los seres humanos; porque en la Tierra y todas las especies que la habitamos, se manifiesta la obra creadora donde podemos descubrir la huella divina.

Asumamos un compromiso serio y responsable en el cuidado de la Tierra. Emprendamos acciones de recuperación y de conservación en nuestro entorno inmediato: el hogar, el barrio, el lugar de trabajo, la iglesia. Comprometámonos junto a los movimientos sociales y ecologistas para transformar las conductas destructivas de los seres humanos en conductas de respeto y solidaridad con la Tierra.

Queridas hermanas y queridos hermanos, que esta Pascua sea el punto de reflexión y de compromiso, que nos lance a construir otro mundo posible, donde las relaciones de solidaridad de los seres humanos entre sí, y de éstos y éstas con el medio ambiente, sean generadoras de VIDA, plena, digna y abundante.

Que así sea.
Julio, obispo.

Conmemoración de la Pasión de Jesús - Viernes Santo

Dibujo de Cerezo - Tomado de Koinonía

Conmemoración de la Pasión del Señor

La muerte violenta de Jesús fue la consecuencia directa de su ministerio dedicado a liberar, dignificar, transformar las realidades menos humanas en más humanas; eso significan los relatos de milagros narrados por los Evangelios.

A este Jesús que pasó “haciendo el bien” los poderes político y religioso lo ejecutaron. Mataron su cuerpo en una cruz, pero no pudieron matar su PROYECTO porque es el proyecto de Dios, no pudieron matar su AMOR porque era es el amor encarnado de Dios, no pudieron matar su NOMBRE porque Jesús es Dios con nosotros y nosotras, y entre nosotros y nosotras (Emmanuel), salvando (Yeshúa).

La buena noticia (evangelio) que Jesús trajo a la humanidad hace dos mil años, sigue viva en cada comunidad cristiana que se abre a todas las personas y las recibe (inclusividad), en cada comunidad cristiana que se compromete radicalmente con las personas vulneradas en sus derechos y su dignidad (solidaridad).

La misión profética que tenemos sus discípulas y discípulos es comunicar a los poderes políticos y religiosos de hoy, que “Dios sigue escuchando el clamor de las personas oprimidas, discriminadas y excluidas”; que sigue poniéndose de parte de ellas y por eso envía hombres y mujeres que asumen un compromiso radical con el Evangelio de Jesucristo para liberar y sanar; que sigue manteniendo viva y firme la PROMESA de que otro mundo es posible, aquel por el que Jesús entregó su vida.

En este viernes santo, no pongamos el énfasis en el ayuno y la penitencia, el mundo está lleno de dolor, no es necesario crear más dolor para agradar a Dios. Asumamos al pie de la cruz de Jesús, y de todos los crucificados y todas las crucificadas, el compromiso de luchar para transformar las estructuras injustas e insolidarias de este mundo, para que a todas las personas se les respete sus derechos, para que a todas las personas se les restablezca su dignidad, para que todas las personas tengan un lugar en una Civilización del Amor que todavía es posible construir.

Que así sea.
Julio, obispo.