Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica

viernes, 21 de octubre de 2011

Otro Dios es posible - ¿La señal de la alianza? (entrevista 14)


Otro Dios es posible
ENTREVISTA 14
¿La señal de la alianza?


RAQUEL       Emisoras Latinas continúa su amplia cobertura de la sorpresiva y sorprendente segunda venida de Jesucristo al mundo. En esta ocasión, nuestros micrófonos se hallan instalados en lo que fue la antigua sinagoga de Nazaret.

JESÚS          Buenos días, Raquel.

RAQUEL       Como pueden escuchar, nuevamente nos acompaña Jesucristo, que no está siendo reconocido por los peregrinos que visitan el lugar. Entiendo que usted fue bautizado aquí cuando niño.

JESÚS          ¿Cómo bautizado?

RAQUEL       Ay, no, disculpe el error fruto de la emoción... es que todavía no me acostumbro a estar conversando con usted...

JESÚS          Yo me bauticé, sí, pero ya de mayor, en el río Jordán, cuando el
profeta Juan comenzó a predicar la justicia.

RAQUEL       No quise decir bautismo, sino circun... circun...

JESÚS          Circuncisión.

RAQUEL       ¿Usted también fue circuncidado?

JESÚS          Claro, yo soy judío. En el pueblo judío, todos los varones somos
circuncidados.

RAQUEL       Para la audiencia que no conoce este antiguo rito, ¿podría
explicarnos en qué consiste?

JESÚS          Mejor que yo, lo podría a explicar este rabino que viene por ahí… Tú, escóndete detrás de mí, Raquel… ¡Ey, maestro!... ¡Shalom!

RABINO        Shalom, hijo… ¿qué se te ofrece?... ¿Quién eres?

JESÚS          Verá, rabino, lo que pasa es que esta joven no es de aquí y quiere conocer algo sobre la circuncisión…

RABINO        ¿Cuál joven?

RAQUEL       Muy buenas, rabino, yo…

RABINO        Mujer, pagana… ¡y con las piernas descubiertas!... Puah…

JESÚS          ¿Te das cuenta, Raquel?

RAQUEL       Pero, ¿por qué se fue, por qué me volteó la cara? No entiendo
nada…

JESÚS          Déjalo, es un guía ciego, como tantos de mi tiempo. Tú querías saber sobre la circuncisión, ¿no?

RAQUEL       Para que la audiencia se informe…

JESÚS          Escucha, los padres llevan a sus recién nacidos a la sinagoga. El rabino toma un cuchillo afilado y corta un anillito de la piel que cubre el miembro del varón. El prepucio.

RAQUEL       Disculpe mi ignorancia, pero… ¿qué significa ese rito tan extraño?

JESÚS          Moisés lo estableció como señal de la alianza entre Dios y su pueblo.

RAQUEL       Imagino que es doloroso para el niño…

JESÚS          Lloran un rato, pero se les pasa pronto. Ahora, de mayor, es cuando duele.

RAQUEL       ¿De mayor?... ¿Podría explicarse...?

JESÚS          Duele que mi pueblo sea tan… tan… ¿cómo dicen ustedes ahora? Tan de hombres, tan de varones… tan…

RAQUEL       ¿Tan machista?

JESÚS          Eso, tan machista. ¿Te das cuenta, Raquel? Dijeron que Dios establece su alianza solamente con nosotros, los varones. ¿Y ustedes, las mujeres?

RAQUEL       Bueno, claro, las mujeres no tenemos... no tenemos...

JESÚS          No tienen pene.

RAQUEL       ¿Usted nunca habló de la circuncisión?

JESÚS          No, nunca lo hice. Porque nunca me gustó esa ley. ¿Cómo es posible que la alianza, el anillo de bodas entre Dios y su pueblo, sea la piel que cubre el pene?

RAQUEL       Sí, la verdad es que refleja una religión muy masculina…

JESÚS          En mi tiempo, los hombres rezaban todas las mañanas esta oración: “Gracias, Señor, por haber nacido judío y por no haber nacido mujer”. Seguramente, este rabino que te dio la espalda todavía la reza.

RAQUEL       ¿Y usted? ¿La rezó alguna vez?

JESÚS          Nunca. Yo la sentía como un insulto contra Dios.

RAQUEL       ¿Por qué?

JESÚS          Porque... ¿quieres que te adelante algo, una buena noticia?

RAQUEL       Por supuesto que quiero.

JESÚS          Primero, apaga ese aparato...

RAQUEL       Bueno… Y ahora, dígame… ¿Usted lo cree así?... ¿Me autoriza
a sacarlo al aire?

JESÚS          Ahora no. Después. Después dirás sobre las azoteas lo que ahora te he dicho al oído.

RAQUEL       De momento, confidencial. En próximas emisiones compartiremos con ustedes esta sensacional revelación. Raquel Pérez. Emisoras Latinas. Nazaret.

CONTROL    CARACTERÍSTICA MUSICAL

LOCUTOR    Otro Dios es Posible. Entrevistas exclusivas con Jesucristo en su
segunda venida a la Tierra. Una producción de María y José
Ignacio López Vigil con el apoyo de Forum Syd y Christian Aid.


MÁS DATOS SOBRE ESTE POLÉMICO TEMA…

Una microcirugía

La circuncisión consiste en la extirpación o amputación del prepucio, tejido que cubre el glande del pene. Esta microcirugía deja al descubierto el glande, de tal manera que es visible quien ha sido circuncidado. Se circuncida por motivos religiosos, culturales o médicos. En años recientes se generalizó en algunos países circuncidar a los niños recién nacidos por motivos de higiene y para prevenir enfermedades infecciosas, pero el valor preventivo de la circuncisión está actualmente en entredicho y, más bien, la circuncisión se asocia con riesgos en la salud, por tratarse de una parte tan delicada y sensible del cuerpo. Algunos grupos cuestionan la circuncisión como una forma de mutilación y, por lo tanto, como una expresión del desprecio al cuerpo basado en ideas religiosas.


Una tradición antigua

En el Antiguo Egipto se practicaba la circuncisión. Es posible que el pueblo de Israel aprendiera este rito de los egipcios. En muchos pueblos se circun­cida en la adolescencia, como un rito de iniciación a la vida se­xual. En Israel es un rito sagrado que expresa la alianza de Dios con su pueblo y una señal de que el varón israelita se incorpora al pueblo de Abraham. Según el libro del Génesis, Dios ordenó a Abraham circuncidarse a sus 99 años para iniciar con él el linaje de Israel (Génesis 17,1-27).

En tiempos de Jesús, se circuncidaba al niño a los ocho días de nacido y en ese momento se le imponía el nom­bre. Así lo siguen haciendo los judíos piadosos. La práctica de la circuncisión fue motivo de disputa en las primeras comunidades cristianas. Fue Pablo quien propuso abandonar este rito para atraer al cristianismo a pueblos mediterráneos que no lo conocían ni lo aceptaban. En las iglesias de Egipto y Etiopía continuó practicándose. En el Islam, que tanta influencia tuvo del judaísmo y del cristianismo, los varones se circuncidan, aunque el Corán no lo ordena.


Una religión super-masculina

El rito religioso de la circuncisión, que sólo se puede practicar en los varones, es una expresión más del carácter patriarcal de la religión judía. ¿Qué mayor símbolo machista que la alianza con Dios requiera de una señal en el pene?

El dios del judaísmo, Yahvéh, a diferencia de otros dioses de la antigüedad, es un dios super-masculino, solitariamente masculino: no tiene ni madre ni esposa. Es un dios padre ancestral, tribal, guerrero y celoso. En esa cultura y en esa religión, los hombres son superiores a las mujeres y crecen creyéndolo así. Los judíos piadosos rezaban y rezan hasta el día de hoy una oración en la que dan gracias a Dios por haber nacido judíos y no paganos y por haber nacido hombres y no mujeres. Se sienten elegidos como pueblo y también como género.

El judío piadoso no habla con mujeres extranjeras y hace un rodeo para evitar incluso entrar en contacto con la sombra que proyecta el cuerpo de la mujer en el suelo. En la lengua hebrea, las palabras “justo”, “piadoso” y “santo” carecen de femenino porque se supone que las mujeres no pueden ser justas ni piadosas ni santas. “Desdichado aquel cuyos hijos son niñas” es un dicho popular judío. En las sinagogas judías las mujeres permanecen atrás, separadas de los hombres. Y en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén las mujeres oran en un lugar separado de los hombres, más reducido que el de ellos.


Patriarcales, misóginos y machistas

Este desprecio, menosprecio y rechazo de las mujeres no tiene la más mínima base en las palabras ni en las actitudes de Jesús de Nazaret, que violó todos estos principios patriarcales de su religión y todas las tradiciones machistas de su cultura. Sin embargo, este desprecio se trasladó del judaísmo al cristianismo, abanderado en primer lugar por Pablo, fariseo de formación. Lo alentaron después todos los Padres de la Iglesia, a la cabeza de ellos Agustín, que llegó a decir que las mujeres no tienen alma.

La literatura de los primeros siglos del cristianismo está saturada de tanta misoginia que provoca consternación y exige una reflexión autocrítica, aún lejana. El protestantismo no varió sustancialmente esta orientación. Hoy, la iglesia católica, traicionando a Jesús de Nazaret, y en sentido contrario a los avances en conocimiento y sensibilidad de la Humanidad, se presenta ante el mundo como la institución más machista de Occidente.


Todo basado en un mito

A lo largo de siglos, tanto el judaísmo como el cristianismo han argumentado el rechazo a las mujeres y la primacía de los varones en una doctrina pétrea y sin fisuras elaborada a partir del mito de Adán y Eva en el Génesis, leyéndolo como si fuera un hecho ocurrido en la realidad, un texto histórico, y para algunos hasta científico, presentándolo como verdad revelada desde la que hay que interpretar el sentido de la vida humana, el papel de mujeres y hombres en la historia, y las relaciones de la Humanidad con Dios.

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