Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica y Apostólica. Personería Jurídica 10103 (M.E.C. Uruguay).

domingo, 31 de octubre de 2010

Celebramos la Reforma.-


Desde la comunidad Diversidad Cristiana celebramos el acontecimiento de la Reforma en la historia de la Iglesia. Sin lugar a dudas un paso revitalizador del Espíritu Santo que enriqueció al cristianismo hasta nuestros días.

En esta fecha tan significativa, saludamos a Iglesias hermanas con quienes compartimos experiencias de trabajo en forma conjunta, poniendo sólidas bases al ecumenismo en nuestro país.

Montevideo, 31 de octubre de 2010.

Perdónanos Jesús porque olvidamos la misión!

Mensaje semanal.

Perdónanos Jesús porque olvidamos la misión!

“Jesús entró en Jericó y comenzó a atravesar la ciudad. Vivía allí un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. Este quería conocer a Jesús, pero no conseguía verlo porque había mucha gente y Zaqueo era pequeño de estatura. Por eso corrió adelante y, para alcanzar a verlo, se subió a un árbol cerca de donde Jesús tenía que pasar. Cuando Jesús pasaba por allí, miró hacia arriba y le dijo: —Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que quedarme en tu casa.

Zaqueo bajó aprisa, y con gusto recibió a Jesús. Al ver esto, todos comenzaron a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en la casa de un pecador. Zaqueo se levantó entonces y le dijo al Señor: —Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de todo lo que tengo; y si le he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Jesús le dijo: —Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido” (Lc. 19,1-10 Versión Bíblia Dios Habla Hoy).



Los comentarios, sermones, homilías que se hacen sobre este texto que titulamos “la conversión de Zaqueo” centran su atención en ese personaje y su respuesta al encontrarse con Jesús. Entonces, insistimos y exhortamos a nuestras comunidades para que se conviertan a Dios. Esta lectura e interpretación se hace desde la perspectiva de la Iglesia, que suele ser, generalmente, desde una situación de poder. Una lectura e interpretación desde la perspectiva de Jesús es radicalmente diferente. La conversión de Zaqueo es respuesta a la actitud de Jesús: “Jesús pasaba por allí, miró hacia arriba y le dijo: —Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que quedarme en tu casa”.

“Tengo que quedarme en tu casa” traduce la Biblia Dios Habla Hoy; “hoy es necesario que …” traduce la Biblia Reina Valera: ”conviene que hoy me quede en tu casa” traduce la Biblia de Jerusalén; “tengo que quedarme en tu casa” vuelve a traducir la Biblia Latinoamericana. Jesús toma la iniciativa de visitar y alojarse en casa de Zaqueo que era jefe de los cobradores de impuesto, una persona que no sólo recogía los impuestos para el imperio, sino que además, los cobradores de impuestos tenían fama de ser ladrones cobrando más de lo que debían y enriquecerse a costa del pueblo. La clase religiosa los consideraba pecadores, gente despreciada, aliados del imperio y por lo tanto los discriminaban y excluían.

Jesús no va a alojarse en casa de Zaqueo porque era rico. En Jericó seguramente habría muchas otras personas ricas. Lo hace por su condición de pecador, por estar discriminado y excluido.

Jesús provoca a la clase religiosa. Alojarse en casa de Zaqueo es un acto escandaloso. Según la Ley, quienes se sientan a la mesa o comparten la comida con pecadores se hacen impuros y no pueden participar de la vida cúltica, es decir, quedan fuera del ámbito del templo y por lo tando del espacio sagrado.

Jesús derriba el muro que separa a las personas justas de las pecadoras. Con el simple acto de alojarse en su casa, lo reconoce como persona, pero además restituye su dignidad. Zaqueo queda incluido en una comunidad de iguales, anticipo de lo que Jesús llamó “Reino”. De esta forma, Jesús cumplió su misión: “buscar y salvar lo que se había perdido”.

Este texto, nos desafía a las personas y comunidades que decimos seguirlo en el discipulado. La clave de interpretación no está en la conversión de Zaqueo sino en lo que hizo Jesús. Tiene un mensaje profundo de conversión para la Iglesia, ubicarse en la misión que Jesús le confió. Esto nos llevará a desinstalarnos, salir del espacio sagrado para “alojarnos” en el espacio de las personas “pecadoras”, las discriminadas y excluidas.

La Iglesia de Jesús está llamada a “alojarse” en casa de trabajadoras y trabajadores sexuales, gays, lesbianas, bisexuales, trans; personas adictas, con VIH SIDA, excarceladas y encarceladas, separadas, divorciadas, unidas libremente, inmigrantes; personas desempleadas, semiempleadas, explotadas laboralmente. Y esta es una segunda clave de interpretación: si la Iglesia no se “aloja” en casa de las personas discriminadas y excluidas puede ser muchas cosas pero no la Iglesia de Jesús.

Podemos tener harina y levadura, pero para producir pan es necesario mezclarlas.

Buena semana para todas y todos.

sábado, 30 de octubre de 2010

Fiesta de todas las santas y de todos los santos.

Aviso:


El domingo 31 de octubre, la Comunidad Diversidad Cristiana, recordará especialmente a sus santas y santos GLTTB. Nos reuniremos en Lima 1621 a las 17.00 hs. También dedicaremos un momento para recordar y orar por nuestros difuntos y nuestras difuntas.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Carta de Santiago - Segunda entrega.

SANTIAGO / L. William Countryman.

Mientras la epístola tiene poco en la forma de estructura retórica o progresión lógica, del tipo que uno podría encontrar en una Epístola, digamos, de Pablo, hay un sorprendente giro de modalidad, desde la sabiduría aparentemente miscelánea del primer capítulo, a la más definida viñeta social (2.1-26; 4.12-5.6) y la desapasionada enseñanza sobre la lengua (3.1-4.16) en el centro de la Epístola, y vuelta otra vez al “foco suave” de la sabiduría tradicional al final (5.7-20) Incluso los segmentos de apertura y final no son enteramente misceláneos, están dedicados a un relativamente pequeño abanico de temas, incluyendo el significado de los juicios, el valor de la fe y la oración, la generosidad de Dios, los peligros del discurso humano, la importancia de los actos de amor. Todos estos serían pertinentes para una situación de conflicto en una iglesia o iglesias locales.

Los materiales más fuertemente focalizados en 2.1-5.6 nos dicen algo acerca de los temas específicos. Uno parecería ser una tendencia a observar distinciones sociales que Santiago ve como pervirtiendo la vida social de la comunidad cristiana. Da el ejemplo de tratamiento diferente dado a dos visitantes de la iglesia y condena esta acción como un despliegue de parcialidad (2.1-9) Esto implica para él que los destinatarios están haciendo distinciones entre ellos, no solo con respecto a los de afuera (2.4) Es interesante que ha preparado al oyente o lector de la Epístola para este tema antes (1.9-11), donde habla de los “hermanos” ricos y pobres, como iguales en el contexto de la Iglesia. Este tipo de preparación de un tópico, mencionándolo una o más veces al pasar, antes de abordarlo directamente, es típico del estilo de Santiago.

En conexión con el tema de distinciones sociales, Santiago toma el tema de la fe, y trabaja de alguna forma sugiriendo que algunos de sus más prósperos destinatarios podrían haber estado usando un tipo de media-comprensión de Pablo, para justificar su tratamiento egoísta de los pobres. Los lectores modernos a veces asumen que los primeros cristianos eran uniformemente pobres. Pero es claro - de los otros escritos del Nuevo Testamento - que, como en otras organizaciones voluntarias de la época, los cristianos provenían de una variedad de niveles sociales. Santiago asume que este tipo de variedad también está presente entre sus destinatarios. Se refiere al “hermano rico” en 1.10 (esta, al menos, es la menos forzada manera de entender la frase griega en el pasaje) También describe el lugar de las reuniones de la congregación, como amueblada con asientos y butacas (2.3)

Continúa Santiago con su ejemplo de los dos visitantes y su rechazo del argumento “fe, y no obras”, con un discurso medido sobre las formas de hablar, desde la enseñanza hasta los “conflictos y disputas”. La discusión se cierra con admoniciones contra hablar mal del hermano o hermana, lo que sugiere que el autor sabe de serios conflictos en la vida de la comunidad (4.11-12)

Finalmente, la sección central de la Epístola concluye con duros ataques a dos específicos grupos; en primer lugar, los comerciantes, luego a los ricos terratenientes que no han pagado a sus obreros. El primer ataque (4.13-17) sigue naturalmente en la preocupación de Santiago por la palabra, ya que su queja es que los comerciantes formulan sus planes como si no tuvieran que reconocer su radical dependencia de Dios. Pero el segundo ataque, a los terratenientes (5.1-6), crea una impresión fuerte por la vehemencia de su lenguaje (por ejemplo, los ricos son como ganado engordado para la matanza, 5.5) y su aparente afirmación de un cargo de asesinato contra algunos miembros de la comunidad Cristiana (5.6).

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Traducido por nuestra hermana MCRP, Montevideo, octubre 2010.

sábado, 23 de octubre de 2010

“Digo ande cuadre, que pa nada sirven, los que solo pasan pirinchando el cielo”

Mensaje Semanal.


“Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos por considerarse justos, despreciaban a los demás: “Dos hombres fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: ‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, malvados y adúlteros, ni como ese cobrador de impuestos. Yo ayuno dos veces a la semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.’ Pero el cobrador de impuestos se quedó a cierta distancia, y ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: ‘¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!’ Les digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo, pero el fariseo no. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.” (Lc. 18,9-14).


Esta parábola habla de dos tipos de personas.

Uno, cumplidor de las normas sociales y culturales. Respondía a las expectativas de la sociedad y la religión. En nuestro tiempo podríamos compararlo con una persona con formación, bienes producto de su trabajo, activa en su vida social y religiosa, que participa en las celebraciones eclesiales, cultos o misas, que es piadosa y hace obras de caridad. Una persona religiosa.

El otro, discriminado por su mala vida. No respondía a las expectativas de la sociedad de su tiempo, pues recaudaba los impuestos para el imperio que los dominaba, se lo consideraba un traidor, colaborador de sus opresores; pero tampoco respondía a las expectativas de la religión, pues era discriminado. En nuestro tiempo podríamos compararlo con muchas personas que tampoco cumplen las expectativas de la sociedad y la religión: un consumidor de pasta base, un adolescente infractor, un excarcelado, una trabajadora sexual, un gay o una lesbiana, una persona bisexual o travesti o transgénero o transexual, una abortera… Una persona vulnerada en sus derechos y su dignidad, por una sociedad y una religión que se sienten justas.

En la parábola, Jesús, nuevamente desafía peligrosamente al sistema social y religioso. No es la persona religiosa a la que Dios justifica sino a la que es vulnerada en su dignidad. El cobrador de impuestos vuelve a su casa justificado mientras que el fariseo no. Para decirlo más revolucionariamente: Dios justificó a la persona que era vulnerada en su dignidad, no por consumir pasta base, por delinquir, por prostituirse, por tener relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, por abortar, no es por eso que Dios lo justificó sino porque estaba herida en su dignidad, estaba excluida de la Mesa y de la Fiesta de la Vida, por una sociedad y una religión que se sienten justas por lo que dicen y hacen.

Jesús, nos manifiesta un Dios que es parcial. Esto, nos puede parecer profundamente injusto y tremendamente peligroso. Pero lo atestigua toda la tradición profética del Antiguo Testamento y el mensaje liberador e inclusivo del Nuevo Testamento. No hay error posible de interpretación: Dios no es imparcial es parcial. Dios no tiene en cuenta la cantidad de oraciones o de limosna sino la actitud de justicia y solidaridad. Como dice la canción “Orejano” interpretada por Los Olimareños: “Digo ande cuadre que pa nada sirven los que solo pasan pirinchando el cielo”.

Buena semana a todas y todos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Celebración Ecuméncia.

"Hagan esto en recuerdo mío" (Lc. 22,19).

El pasado domingo 17 de octubre, a las 11.00 hs., las comunidades Metodista de la Aguada y Diversidad Cristiana, celebramos el Culto Dominical.

Siguiendo el ejemplo de las primeras comunidades, personas de diversas tradiciones, nos reunimos para compartir nuestras reflexiones en torno a las Escrituras, orar unas por otras y participar de la Santa Cena.

Fue una celebración participativa, sencilla, llena de la presencia del Espíritu Santo.

Nuestro agradecimiento a la comunidad Metodista de Aguada por recibirnos en su casa

Carta de Santiago - Primera entrega.

A partir de este momento comenzamos a publicar la Epístola de Santiago según la Biblia Queer, trabajo traducido por nuestra hermana MCRP.

SANTIAGO / L. William Countryman

La Carta de Santiago es destacable, por su estilo colegial y conciliador y su voluntad para enfrentar la más importante falta de los cristianos. La carta se dirige a sanar una enfermedad de la sociedad cristiana que se extiende a muchas áreas de la vida comunitaria, pero es particularmente evidente en la deferencia excesiva en la lealtad a los ricos, y un reclamo de parte de estos, en el sentido de que están sobre la “ley real” de amar al prójimo como a uno mismo. Santiago establece cuidadosamente su argumento para anular las defensas, tanto internas como públicas, de aquello a quienes él acusa de falta, incluso antes de hacer la acusación misma.

El siguiente abordaje de la Carta de Santiago, combina tres perspectivas primarias. El autor es un erudito bíblico, cuyo estudio se centra en la distancia cultural entre el mundo Mediterráneo antiguo y el suyo. También es un cristiano que encuentra a las Escrituras como un punto principal de encuentro con Dios y con las Buenas Nuevas de Jesús. Y es un hombre gay, cuyo viaje espiritual lo ha conducido a celebrar este hecho como un regalo de Dios. Considera la exégesis como la tarea de traer la complejidad de los textos antiguos y sus mundos en un diálogo con las complejidades de nuestro propio mundo.

La Carta de Santiago demoró en formar parte del canon del Nuevo Testamento, saliendo claramente a la luz solo a fines del siglo II o comienzos del III. En el siglo IV, Eusebio aún lo categoriza como uno de los libros en disputa. Incluso después de adquirir un aparente lugar seguro en el canon, Lutero lo objetó, como negando el principio de la justificación por la fe solamente y estando demasiado involucrado con la figura de Cristo. Otros reformadores, sin embargo, no están de acuerdo con esto.

El griego en que está escrito el texto es, de acuerdo con las normas del Nuevo Testamento, refinado; y esto produjo dudas en el siglo IV, en cuanto a si podía realmente haber sido escrito, como se asumía tradicionalmente, por Santiago, “el hermano del Señor”. Si Santiago es el autor verdadero o si la obra fue meramente adjudicada a él, aparece como surgida de círculos judíos cristianos, lo que podría explicar el porqué de haber sido lento su camino hasta el canon del Nuevo Testamento, determinado predominantemente por las tradiciones y preocupaciones de la cristiandad gentil.

La Carta es importante, entonces, en parte porque representa la voz de un hoy oscuro elemento del primer Cristianismo – aquellos seguidores de Jesús que permanecieron en el judaísmo y formaron una de las varias sectas que ofrecieron interpretaciones sobre qué trataba el verdadero judaísmo. Los destinatarios parecen haber vivido en circunstancias asentadas, en pequeñas ciudades y aldeas. Nada sugiere que sus comunidades incluyeron a gentiles. La Carta tiene poco que decir acerca de la Cristología, pero alude a las enseñanzas de Jesús en una forma cercana a la encontrada en el Evangelio de Mateo.

Los estudios modernos asignaron una relativamente tardía fecha a esta Carta, debido a las dudas sobre su autoría y al hecho que nunca es específicamente citada antes del siglo II. Por otra parte, no hay en ella preocupaciones explícitas, características específicamente del siglo II. Algunos elementos incluyen una fecha anterior, además de que los destinatarios, mientras experimentan alguna desventaja conectada con su profesión de fe, no parecen estar viviendo en un mundo azotado por guerra o persecución. Sería mucho más fácil encontrar tales circunstancias en el Mediterráneo Oriental antes de la Primera Guerra Judía (66-70 DC)

Como el judaísmo Farisaico-Rabínico, con su concentración en halakhah, Santiago se centra en la conducta, más que en la doctrina: “La religión que es pura e incorrupta ante Dios, el Padre, es esta: preocuparse de los huérfanos y las viudas en su dolor, y mantenerse sin mancha del mundo” (1.27) La Carta está llena de sabios consejos y admoniciones, algunas más bien amargas, sobre la conducta. Su parecido con partes del Libro de Proverbios en las Escrituras de Israel, conduce a algunos a leerla como un tipo de literatura sapiencial dentro del Nuevo Testamento.

La contraparte griega, de esta sabiduría práctica hebrea, se llama “parainesis”. Elementos de ella a menudo se muestran en partes del material final de las Cartas del Nuevo Testamento (por ej., Filipenses 4.4-9; Tesalonicenses 5.12-20), pero en ninguna otra parte predomina una escritura completa como lo hace Santiago. Este material parece algo informe o incluso repetitivo para el lector moderno; y los estudiosos de Santiago siempre han encontrado a esta Carta difícil de resumir o esquematizar de una manera clara o atractiva. Una forma de comprender, entonces, podría ser asumir que no tiene una “ocasión” específica de escritura y tampoco un tópico especial que desea abordar, sino que está más interesado el autor en alcanzar al lector la sabiduría acumulada de la comunidad o de él mismo.

Por otra parte, el clásico uso de la sabiduría proverbial es citarla para propósitos particulares; la persona verdaderamente sabia es la que pueden identificar el proverbio acertado para la ocasión. Si “Nada arriesgado, nada ganado” es adecuada para una ocasión, “Pájaro en mano es mejor que dos volando”, es mejor para otra ocasión. Si percibimos, entonces, que la sabiduría en la Carta de Santiago es de hecho centrado en un relativamente pequeño número de tópicos que él colocado en forma repetida a través de la Carta, podemos sospechar que hay un conjunto de temas en vista, que el autor está tratando no para componer paso a paso un argumento lógico, sino para dar vueltas alrededor de ellos en formas que los destinatarios pueden seguir mejor que el más remoto lector de tiempos posteriores.

Traducción MCRP. Montevideo, 2010.

domingo, 17 de octubre de 2010

Las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.

Reflexión Semanal.
Las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.


Muchas veces escuchamos de personas cristianas la frase “la Biblia dice que” o en la “Palabra de Dios está escrito que”. Estas afirmaciones son peligrosísimas. En realidad, la Biblia es Palabra Humana portadora de un Mensaje Divino.

Si todo lo que está escrito en la Biblia fuera Palabra de Dios, desde Génesis hasta Apocalipsis, o sea, todo lo que hay en los libros que la componen, entonces, por ejemplo: no podríamos comer carne de cerdo, podríamos comprar esclavos, los hombres podríamos practicar la poligamia, las mujeres tendrían que entrar con la cabeza cubierta al templo, en fin, una cantidad de normas y prescripciones que ciertamente no cumplimos.

La clave de lectura e interpretación de la Biblia la encontramos en la segunda Carta a Timoteo: “las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús”. Esta es nuestra clave de lectura e interpretación: la fe en Cristo Jesús. Entonces, la Biblia ya no será la Ley a cumplir que oprime y excluye sino la Buena Noticia de liberación e inclusión en una comunidad de iguales.

Por lo tanto, las comunidades cristianas somos desafiadas a leer la Biblia como la leyó Jesús, interpretar la Biblia como la interpretó Jesús, predicar el mensaje bíblico como la predicó Jesús. Es decir, podemos seguir haciendo una lectura, interpretación y predicación desde una postura tradicional o desde una postura evangélica que será buena noticia, liberadora, inclusiva, ecuménica y por tanto, transgresora del sistema.

Entonces, leyendo Ex. 17,8-13 desde una lectura tradicional podemos entender que Dios aniquiló al pueblo de los Amalecitas por la oración de Moisés. Desde esta postura, el texto bíblico nos habilita a orar para que nuestros enemigos sean destruidos, todas aquellas personas que nos molestan desaparezcan. Pero eso no es lo que propuso Jesús, el dijo: “Oren por sus enemigos…”.

Por lo tanto, desde la fe en Cristo Jesús, podemos descubrir otro mensaje que nos propone el texto: cuando hay solidaridad Dios manifiesta su poder y entonces lo imposible se hace posible. Fue necesario que Aarón y Hur se hicieran solidarios con el cansancio de Moisés, para superar el obstáculo que enfrentaban y avanzar hacia la meta, tierra prometida.

De la misma manera, leyendo Lc. 18,1-8 desde una lectura tradicional podemos entender que Dios nos pide una oración insistente para que nos conceda lo que le pedimos. Pero eso no es lo que nos propuso Jesús: “no digan muchas palabras como los fariseos, cuando oren digan Padre nuestro …”

Por lo tanto, desde la fe en Cristo Jesús, podemos descubrir otro mensaje que nos propone la parábola del juez y la viuda, que presenta a Jesús retomando una lectura liberadora e inclusiva de las tradiciones bíblicas. Una lectura que fue sostenida por toda la corriente profética de Israel: Dios escucha el clamor de las víctimas de la injusticia y la falta de equidad y toma partido, haciéndose solidario con ellas.

Un escándalo, ciertamente, para nuestros tiempos en que la justicia tiene que ser imparcial. En EEUU se la identifica con la venda en los ojos, en Uruguay con la balanza. Pero Dios es tremendamente parcial, siempre toma partido por las víctimas del sistema sin importar nada. Recordemos por ejemplo al pueblo hebreo esclavo en Egipto, Dios lo libera; a la viuda de Sarepta, le manda al profeta Elías para que la cuide; al pueblo israelita en el destierro de Babilonia, Dios lo retorna a su tierra; a Isabel y Zacarías, una pareja anciana sin descendencia, Dios les envía a Juan el Bautista; a todas las personas excluidas del pueblo judío: publicanos, prostitutas, leprosos, Dios les envía a Jesús; a Jesús traicionado, acusado, condenado y ejecutado, Dios lo resucita.

Desde la fe en Cristo Jesús, ¿cuál es el mensaje de Dios para nosotros y nosotras, para nuestras familias, para nuestras comunidades, aquí y ahora?

Desde una relectura inclusiva, liberadora, transgresora de los textos bíblicos descubrimos que el mensaje es la solidaridad al estilo de Jesús y la justicia al estilo de Jesús.

jueves, 14 de octubre de 2010

Rito de Adelphopoiesis.

El domingo 10 de octubre a las 17.30 hs. integrantes de la Comunidad Diversidad Cristiana, participamos junto a familiares y amistades de Alex y Alex, quienes sellaron su amor mediante el Rito de Adelphopoiesis, llevado a cabo por la Iglesia Católica Antigua.









lunes, 11 de octubre de 2010

La Epístola a los Colosenses - Biblia Queer. Última entrega.-

COLOSENSES /Thomas Bohache. Traducción MCRP.

LIBERTAD EN CRISTO

De la misma manera, las personas “queer” pueden reclamar esa libertad inicial en Cristo que tanto energizó y motivó a los primeros grupos cristianos. Podemos quitarle poder a la “falta de libertad” que comenzó en Colosenses y continuó en las demás epístolas deutero-paulinas y a través de la historia del Cristianismo. Porque una Cristología “queer” reconoce que cada uno de nosotros posee a Cristo; esta libertad en Cristo es una parte esencial de nuestro de derecho de nacimiento como hijos de Dios. Así, podemos volver a la familia y a la casa de Cristo, así como las lesbianas, gays, bisexuales y trasgénero han exigido entrar en la historia humana total.

Pero como es verdad para toda libertad, la libertad en el Cristo “Queer” conlleva algunas responsabilidades: significa que no trabajamos solamente para nuestra propia libertad, sino por la de todo el cosmos, la humanidad y todo lo que no lo es. No nos vendemos a las fuerzas del imperio, especialmente el insidioso imperio Americano que busca gobernar al mundo e imponer los “valores Americanos” y sus reglas a otros países. Blancos, bien educados, bien pagados hombres gay tienen la responsabilidad de usar nuestra condición para trabajar contra la intolerancia, en lugar de aceptarla y colectar los beneficios que recibimos en virtud de un accidente de género y color de piel. Las lesbianas blancas, aunque ellas mismas son discriminadas, deben ser solidarias con sus hermanas negras, incluyendo las heterosexuales, a efectos de superar la triple opresión del sexismo, racismo y clasismo. Las lesbianas y los gays, al celebrar nuestras sexualidades, debemos abordar la bi-fobia y tras-fobia en nuestras comunidades y nunca manifestarnos como la nueva elite que ha trepado sobre las espaldas de otras personas “queer”, a las que consideramos menos respetables.

PAPELES SOCIALES (ROLES)

Finalmente, las personas “queer” de fe deben enfrentar la insidia de una sociedad que impone “valores tradicionales, bíblicos, familiares” sobre todos y todas. Esos cristianos que se apoyan en una lectura literal de la Escritura, para bloquear la igualdad social, invariablemente utilizan los Códigos domésticos del Nuevo Testamento para realizar su sucia tarea por ellos. No pueden ver que estos códigos (“haustafeln”) eran una herramienta que los líderes varones de la iglesia usaban para ser agradables al Imperio Romano y demostrar que los buenos cristianos (esto es, libres, varones, con propiedades), podían ser buenos ciudadanos y no constituían una amenaza para el estatus quo. Así como los cristianos “queer” enfrentan el No-Derecho religioso hoy en día en el campo de batalla de los roles fijos de género, la hetero – normatividad y heterosexualidad compulsiva, así los primeros cristianos enfrentaban un régimen político comenzado por Augusto César que buscada revigorizar la familia patriarcal tradicional a través de armas tales como un impuesto a los “solteros” y castigo para las parejas sin hijos.

El censo de que nos habla Lucas era la ocasión en que María y José viajaron a Belén; fue en realidad una herramienta imperial utilizada no solo para poner impuestos a los ciudadanos, sino para determinar quiénes estaban casados, cuántos hijos tenían, y si eran miembros “productivos” del imperio romano.

Los cristianos “queer” deben darse cuenta de que el heterosexismo y la homofobia están enraizados en el sexismo – el desempoderamiento de las mujeres y los hombres que no son de élite, a través de reificación de los roles tradicionales, patriarcales, acompañados por el racismo y el clasismo institucional. Es fácil para los intérpretes blancos, heterosexuales y varones eliminar las críticas al código doméstico (“haustafeln”) en Colosenses, como un ejemplo de “patriarcado amoroso”, pues no han sido nunca discriminados por su posición en la jerarquía socio-sexual. Como han demostrado los teóricos post-coloniales, la sumisión y la obediencia son diferentes para el “subalterno” entre nosotros (Kwok 2005) Al describir la teoética holístico-ecológica enraizada en una apreciación de lo erótico en todos los aspectos de la creación, el eticista gay Daniel Spencer ha expresado: “Un orden social que depende en mujeres orientando sus vidas hacia los hombres, debe definir a las lesbianas como no-naturales y no-femeninas. De la misma manera, los gays que rehúsan participar en relaciones heterosexuales compulsivas, deben también ser definidos como no-naturales y no- masculinos… Al vivir una definición de femineidad contraria a las normas aceptadas como naturales, las lesbianas exponen la naturaleza como una construcción social, más que una necesidad biológica…En órdenes sociales que asumen el naturalismo heterosexual, mantener un total silencio acerca de la posibilidad de la homosexualidad o la bisexualidad es el más efectivo medio político de mantener a todas las mujeres orientadas y subordinadas a los hombres, y a los varones gays subordinados a los varones heterosexuales”. (Spencer, 1996:62-3)

Así, la conducta de las mujeres sometidas a sus maridos, los niños que obedecen a sus padres y los esclavos a sus amos tiene ramificaciones claras para la conciencia “queer”; es a través de la conducta y los roles como masculino y femenino, dominante o sometido, emancipado o no, que la elite política puede reforzar el estatus quo. El Código doméstico de Colosenses es una forma de codificar la conducta que pondrá a algunos “arriba” y otros “debajo”, de forma literal y figurada. Más todavía, las ramificaciones para la liberación “queer” no residen exclusivamente en las dicotomías esposo/esposa o varón/mujer: los esclavos (tanto mujeres como varones) en el mundo antiguo eran utilizados por sus amos sexualmente, tanto para placer como para reinscribir la sujeción del esclavo, para los esclavos varones esto también habría significado su “feminización” o “emasculación”, relegándolos todavía más abajo en la jerarquía social con sus opresiones (Spencer 1996:270) Esta es todavía otra razón por la cual no es saludable para las personas “queer” leer a Colosenses como una revelación de Dios a la humanidad, entonces o ahora. Cualquier “escritura” cuyo mensaje sea “¡mantente pasivo!” es no solo peligrosamente anti-humana; también es seriamente anti-divina, pues pervierte la imagen de dios contenida en cada uno de nosotros.

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Agradecemos el trabajo de nuestra hermana MCRP. La próxima semana comenzamos la publicación de la Carta de Santiago.-



domingo, 3 de octubre de 2010

Rito de Adelphopoiesis.


La comunidad Diversidad Cristiana invita al Rito de Adolphopoieses, de Alex y Alex, en el cual, la Iglesia Católica Antigua del Río de la Plata - Comunión Apostólica Ecuménica, bendecirá su unión.

Dicha celebración será el próximo domingo 10 de octubre, a las 17.30 hs. en Juan D. Jackson 1324, piso 11. Montevideo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Señor: danos coraje!

Reflexión semanal desde una "hermeneutica queer":
¡Señor danos coraje!

Los apóstoles pidieron al Señor: —Danos más fe. El Señor les contestó: —Si ustedes tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: ‘Arráncate de aquí y plántate en el mar’, y les haría caso. “Si uno de ustedes tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, ¿acaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’? No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena, y dispónte a atenderme mientras yo como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’ Y tampoco le da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó. Así también ustedes, cuando ya hayan cumplido todo lo que Dios les manda, deberán decir: ‘Somos servidores inútiles, porque no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación.’ ” (Lc. 17,5-10 Versión Biblia de Estudio Dios Habla Hoy).



Las personas GLTTB han estado durante décadas, escondidas, ocultas a los ojos de la sociedad y de la Iglesia. Han vivido en la culpa, creada y fomentada, desde un cristianismo patriarcal y homofóbico. Pero el mensaje de Jesús es una buena noticia, liberadora e inclusiva. Por eso, las personas GLTTB, al igual que los apóstoles, una minoría diversa y “peligrosa”, pueden decir: “Danos más fe”.

Pero no la fe que promete liberación e inclusión en un mundo por venir, sino la fe liberadora aquí y ahora, la que da coraje para enfrentar los obstáculos y superarlos, la que hace posible salir del ocultamiento y visibilizarse recuperando la dignidad quitada.

Es el coraje y la fuerza que mueve a las personas GLTTB a trabajar y luchar por igualdad, respecto a personas heterosexuales:

- derecho a la inscripción en el registro civil con un nombre acorde al género;
- derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo;
- derecho a la adopción por parte de personas GLTTB;
- derecho a heredar si la pareja fallece;
- derecho a la no discriminación por orientación sexual e identidad de género, entre otros.

El Evangelio de hoy, nos urge a tener coraje. A construir una sociedad y una iglesia inclusiva, donde la diversidad sea la fortaleza y no la debilidad. Nos urge a protagonizar estos cambios, con y desde las personas GLTTB.