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domingo, 17 de octubre de 2010

Las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.

Reflexión Semanal.
Las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.


Muchas veces escuchamos de personas cristianas la frase “la Biblia dice que” o en la “Palabra de Dios está escrito que”. Estas afirmaciones son peligrosísimas. En realidad, la Biblia es Palabra Humana portadora de un Mensaje Divino.

Si todo lo que está escrito en la Biblia fuera Palabra de Dios, desde Génesis hasta Apocalipsis, o sea, todo lo que hay en los libros que la componen, entonces, por ejemplo: no podríamos comer carne de cerdo, podríamos comprar esclavos, los hombres podríamos practicar la poligamia, las mujeres tendrían que entrar con la cabeza cubierta al templo, en fin, una cantidad de normas y prescripciones que ciertamente no cumplimos.

La clave de lectura e interpretación de la Biblia la encontramos en la segunda Carta a Timoteo: “las Escrituras pueden llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús”. Esta es nuestra clave de lectura e interpretación: la fe en Cristo Jesús. Entonces, la Biblia ya no será la Ley a cumplir que oprime y excluye sino la Buena Noticia de liberación e inclusión en una comunidad de iguales.

Por lo tanto, las comunidades cristianas somos desafiadas a leer la Biblia como la leyó Jesús, interpretar la Biblia como la interpretó Jesús, predicar el mensaje bíblico como la predicó Jesús. Es decir, podemos seguir haciendo una lectura, interpretación y predicación desde una postura tradicional o desde una postura evangélica que será buena noticia, liberadora, inclusiva, ecuménica y por tanto, transgresora del sistema.

Entonces, leyendo Ex. 17,8-13 desde una lectura tradicional podemos entender que Dios aniquiló al pueblo de los Amalecitas por la oración de Moisés. Desde esta postura, el texto bíblico nos habilita a orar para que nuestros enemigos sean destruidos, todas aquellas personas que nos molestan desaparezcan. Pero eso no es lo que propuso Jesús, el dijo: “Oren por sus enemigos…”.

Por lo tanto, desde la fe en Cristo Jesús, podemos descubrir otro mensaje que nos propone el texto: cuando hay solidaridad Dios manifiesta su poder y entonces lo imposible se hace posible. Fue necesario que Aarón y Hur se hicieran solidarios con el cansancio de Moisés, para superar el obstáculo que enfrentaban y avanzar hacia la meta, tierra prometida.

De la misma manera, leyendo Lc. 18,1-8 desde una lectura tradicional podemos entender que Dios nos pide una oración insistente para que nos conceda lo que le pedimos. Pero eso no es lo que nos propuso Jesús: “no digan muchas palabras como los fariseos, cuando oren digan Padre nuestro …”

Por lo tanto, desde la fe en Cristo Jesús, podemos descubrir otro mensaje que nos propone la parábola del juez y la viuda, que presenta a Jesús retomando una lectura liberadora e inclusiva de las tradiciones bíblicas. Una lectura que fue sostenida por toda la corriente profética de Israel: Dios escucha el clamor de las víctimas de la injusticia y la falta de equidad y toma partido, haciéndose solidario con ellas.

Un escándalo, ciertamente, para nuestros tiempos en que la justicia tiene que ser imparcial. En EEUU se la identifica con la venda en los ojos, en Uruguay con la balanza. Pero Dios es tremendamente parcial, siempre toma partido por las víctimas del sistema sin importar nada. Recordemos por ejemplo al pueblo hebreo esclavo en Egipto, Dios lo libera; a la viuda de Sarepta, le manda al profeta Elías para que la cuide; al pueblo israelita en el destierro de Babilonia, Dios lo retorna a su tierra; a Isabel y Zacarías, una pareja anciana sin descendencia, Dios les envía a Juan el Bautista; a todas las personas excluidas del pueblo judío: publicanos, prostitutas, leprosos, Dios les envía a Jesús; a Jesús traicionado, acusado, condenado y ejecutado, Dios lo resucita.

Desde la fe en Cristo Jesús, ¿cuál es el mensaje de Dios para nosotros y nosotras, para nuestras familias, para nuestras comunidades, aquí y ahora?

Desde una relectura inclusiva, liberadora, transgresora de los textos bíblicos descubrimos que el mensaje es la solidaridad al estilo de Jesús y la justicia al estilo de Jesús.

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