Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica y Apostólica. Personería Jurídica 10103 (M.E.C. Uruguay).

lunes, 11 de octubre de 2010

La Epístola a los Colosenses - Biblia Queer. Última entrega.-

COLOSENSES /Thomas Bohache. Traducción MCRP.

LIBERTAD EN CRISTO

De la misma manera, las personas “queer” pueden reclamar esa libertad inicial en Cristo que tanto energizó y motivó a los primeros grupos cristianos. Podemos quitarle poder a la “falta de libertad” que comenzó en Colosenses y continuó en las demás epístolas deutero-paulinas y a través de la historia del Cristianismo. Porque una Cristología “queer” reconoce que cada uno de nosotros posee a Cristo; esta libertad en Cristo es una parte esencial de nuestro de derecho de nacimiento como hijos de Dios. Así, podemos volver a la familia y a la casa de Cristo, así como las lesbianas, gays, bisexuales y trasgénero han exigido entrar en la historia humana total.

Pero como es verdad para toda libertad, la libertad en el Cristo “Queer” conlleva algunas responsabilidades: significa que no trabajamos solamente para nuestra propia libertad, sino por la de todo el cosmos, la humanidad y todo lo que no lo es. No nos vendemos a las fuerzas del imperio, especialmente el insidioso imperio Americano que busca gobernar al mundo e imponer los “valores Americanos” y sus reglas a otros países. Blancos, bien educados, bien pagados hombres gay tienen la responsabilidad de usar nuestra condición para trabajar contra la intolerancia, en lugar de aceptarla y colectar los beneficios que recibimos en virtud de un accidente de género y color de piel. Las lesbianas blancas, aunque ellas mismas son discriminadas, deben ser solidarias con sus hermanas negras, incluyendo las heterosexuales, a efectos de superar la triple opresión del sexismo, racismo y clasismo. Las lesbianas y los gays, al celebrar nuestras sexualidades, debemos abordar la bi-fobia y tras-fobia en nuestras comunidades y nunca manifestarnos como la nueva elite que ha trepado sobre las espaldas de otras personas “queer”, a las que consideramos menos respetables.

PAPELES SOCIALES (ROLES)

Finalmente, las personas “queer” de fe deben enfrentar la insidia de una sociedad que impone “valores tradicionales, bíblicos, familiares” sobre todos y todas. Esos cristianos que se apoyan en una lectura literal de la Escritura, para bloquear la igualdad social, invariablemente utilizan los Códigos domésticos del Nuevo Testamento para realizar su sucia tarea por ellos. No pueden ver que estos códigos (“haustafeln”) eran una herramienta que los líderes varones de la iglesia usaban para ser agradables al Imperio Romano y demostrar que los buenos cristianos (esto es, libres, varones, con propiedades), podían ser buenos ciudadanos y no constituían una amenaza para el estatus quo. Así como los cristianos “queer” enfrentan el No-Derecho religioso hoy en día en el campo de batalla de los roles fijos de género, la hetero – normatividad y heterosexualidad compulsiva, así los primeros cristianos enfrentaban un régimen político comenzado por Augusto César que buscada revigorizar la familia patriarcal tradicional a través de armas tales como un impuesto a los “solteros” y castigo para las parejas sin hijos.

El censo de que nos habla Lucas era la ocasión en que María y José viajaron a Belén; fue en realidad una herramienta imperial utilizada no solo para poner impuestos a los ciudadanos, sino para determinar quiénes estaban casados, cuántos hijos tenían, y si eran miembros “productivos” del imperio romano.

Los cristianos “queer” deben darse cuenta de que el heterosexismo y la homofobia están enraizados en el sexismo – el desempoderamiento de las mujeres y los hombres que no son de élite, a través de reificación de los roles tradicionales, patriarcales, acompañados por el racismo y el clasismo institucional. Es fácil para los intérpretes blancos, heterosexuales y varones eliminar las críticas al código doméstico (“haustafeln”) en Colosenses, como un ejemplo de “patriarcado amoroso”, pues no han sido nunca discriminados por su posición en la jerarquía socio-sexual. Como han demostrado los teóricos post-coloniales, la sumisión y la obediencia son diferentes para el “subalterno” entre nosotros (Kwok 2005) Al describir la teoética holístico-ecológica enraizada en una apreciación de lo erótico en todos los aspectos de la creación, el eticista gay Daniel Spencer ha expresado: “Un orden social que depende en mujeres orientando sus vidas hacia los hombres, debe definir a las lesbianas como no-naturales y no-femeninas. De la misma manera, los gays que rehúsan participar en relaciones heterosexuales compulsivas, deben también ser definidos como no-naturales y no- masculinos… Al vivir una definición de femineidad contraria a las normas aceptadas como naturales, las lesbianas exponen la naturaleza como una construcción social, más que una necesidad biológica…En órdenes sociales que asumen el naturalismo heterosexual, mantener un total silencio acerca de la posibilidad de la homosexualidad o la bisexualidad es el más efectivo medio político de mantener a todas las mujeres orientadas y subordinadas a los hombres, y a los varones gays subordinados a los varones heterosexuales”. (Spencer, 1996:62-3)

Así, la conducta de las mujeres sometidas a sus maridos, los niños que obedecen a sus padres y los esclavos a sus amos tiene ramificaciones claras para la conciencia “queer”; es a través de la conducta y los roles como masculino y femenino, dominante o sometido, emancipado o no, que la elite política puede reforzar el estatus quo. El Código doméstico de Colosenses es una forma de codificar la conducta que pondrá a algunos “arriba” y otros “debajo”, de forma literal y figurada. Más todavía, las ramificaciones para la liberación “queer” no residen exclusivamente en las dicotomías esposo/esposa o varón/mujer: los esclavos (tanto mujeres como varones) en el mundo antiguo eran utilizados por sus amos sexualmente, tanto para placer como para reinscribir la sujeción del esclavo, para los esclavos varones esto también habría significado su “feminización” o “emasculación”, relegándolos todavía más abajo en la jerarquía social con sus opresiones (Spencer 1996:270) Esta es todavía otra razón por la cual no es saludable para las personas “queer” leer a Colosenses como una revelación de Dios a la humanidad, entonces o ahora. Cualquier “escritura” cuyo mensaje sea “¡mantente pasivo!” es no solo peligrosamente anti-humana; también es seriamente anti-divina, pues pervierte la imagen de dios contenida en cada uno de nosotros.

____________

Agradecemos el trabajo de nuestra hermana MCRP. La próxima semana comenzamos la publicación de la Carta de Santiago.-



No hay comentarios:

Publicar un comentario