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martes, 21 de septiembre de 2010

La Epístola a los Colosenses - Biblia Queer. Quinta entrega.-

COLOSENSES /Thomas Bohache - Traducción MCRP


¿CÓMO PODRÍAMOS HACER “QUEER” A COLOSENSES?

Anoté al principio que mi trabajo no sería un típico “queering” (hacer “Queer”) a este libro de la Escritura, sino más un argumento para tratar a Colosenses enteramente en una sensibilidad religiosa “queer”. Estoy de acuerdo con Mary Rose D’Angelo, cuando dice que “ninguna parte de Colosenses puede leerse como [palabra de Dios], como si fuera parte de los Códigos domésticos, o desde la visión cósmica y teológicamente racional que los apoya” (D’Angelo 1994b:323) Sin embargo, lejos de tomar a D’Angelo como apoyo de mis argumentos, debo puntualizar que ella agrega la condición de que no podemos resolver el problema sacando a Colosenses del canon o de la memoria cristiana, ya que esta epístola, aunque carece de atractivo, es parte de la herencia cristiana. Debemos recordar con claridad cómo la segunda y tercera generación de cristianos diluyeron los primeros mensajes igualitarios de Jesús y Pablo; sin embargo, creo que todavía podemos discutir la propiedad de Colosenses como palabra revelada de Dios, cuando puede ser – y lo ha sido – utilizada para apuntalar el racismo, el sexismo, el clasismo y la heterosexualidad compulsiva.

En lugar de ello, propongo que la mejor forma de hacer “queer” a Colosenses es rechazar su tratamiento de tres elementos que he criticado más arriba – la imagen de Cristo, la libertad en Cristo y los papeles sociales – y sugerir otras formas más empoderadoras de describir y vivir estos elementos.

LA IMAGEN DE CRISTO

Los cristianos “queer” deben tener una imagen de Cristo que afirme su persona y su sexualidad como un don de Dios. Una Cristología “queer” comienza con los siguientes presupuestos: que el ser “queer” es una parte de la creación, que no es una perversión de la creación, que no es en sí y por sí pecadora, y que no necesita ser cambiada, sino más bien abrazada y celebrada si va a completar la intención de Dios para con la humanidad. Los dos focos de la Cristología – la persona de Cristo y la obra de Cristo – nunca deben ser usados para condenar o disminuir ninguna forma de sexualidad; así, no creo que Dios haya enviado a “Su Hijo” a la muerte, para reparar el pecado introducido en el mundo como resultado de la caída narrada en Génesis, 3. Estas nociones de reparación están acompañadas de la enseñanza tradicional no solo de que el sexo fue un resultado de la caída, sino que los papeles de género aprobados por Dios también fueron una de sus manifestaciones negativas. Esta es la visión del papel de Cristo en la salvación, apoyada por la imagen colosense del Cristo cósmico y su Liderazgo sobre la Iglesia. Cuando uno no sostiene esta visión de qué Jesús es Cristo y qué hizo como Cristo, abra la discusión para examinar imágenes más holísticas de Cristo.



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