Miembro de la Comunión Anglicana Libre - Iglesia Episcopal Libre y de la Comunión de Iglesias de Tradición Católica y Apostólica. Personería Jurídica 10103 (M.E.C. Uruguay).

domingo, 18 de julio de 2010

Reflexiones del domingo 18 de julio.-

Mensaje Semanal.-

“Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.» Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.»” (Lc. 10,38-42, versión Biblia de Jerusalén).

En esta reflexión semanal agradecemos la presencia del Rvdo. Leonardo Goyret, Director del Instituto Teológico Anglicano, en la celebración de la tarde de ayer, donde nos dirigió su mensaje. Lo que sigue, es nuestra reflexión de los aportes del Rvdo. Goyret.

Seguramente Jesús iba acompañado en ese viaje de sus algunas personas que se alejaron con él en la casa Marta, María y Lázaro que eran herman@s; aunque de este último no se habla en este relato.

Era normal que mientras los hombres se reunían para discutir sobre las Sagradas Escrituras en las casas, las mujeres no participaran, dedicándose a las tareas del hogar, tal como lo hizo Marta. Incluso en la sinagoga, hombres y mujeres estaban separados y a ellas no se les permitía participar de las conversaciones, simplemente escuchaban en otro espacio separado por un velo.

María, permanece con Jesús y los hombres. Escucha al Maestro y está presente en el diálogo con los discípulos varones. No se dedica a las tareas domésticas, aspecto que molesta a su hermana Marta. María asume un rol social que correspondía a los varones y no a las mujeres. De esta forma transgrede lo que era considerado normal.

Marta, en cambio, se comporta de la forma socialmente esperada para su rol femenino. Seguramente estaba dedicada de lleno a preparar las habitaciones y la comida para Jesús y quienes lo acompañaban. La presión por las tareas que tenía que realizar y el comportamiento no esperado de su hermana la lleva a expresar esa situación ante el Maestro.

Jesús, como siempre, desconcertante. No sólo acepta la transgresión de María y la justifica, sino que además cuestiona a Marta.

Las comunidades cristianas somos interpeladas por este evangelio. Muchas veces optamos por quedarnos en la seguridad de nuestras costumbres y tradiciones por comodidad o por miedo, entre otros muchos “por”. Sin embargo, en las enseñanzas y en los hechos de Jesús encontramos permanentemente la actitud transgresora de lo pautado como “normal” o lo “natural” por la sociedad y la religión.

Nuestras comunidades ¿qué postura toman frente a los ministerios ordenados para las mujeres? ¿y frente al matrimonio de personas del mismo sexo?. A la luz de este relato de Lucas ¿Qué diría Jesús respecto de estos dos temas?.

Tengan buena semana y muchas bendiciones!

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